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Calambres en los pies: ¿cómo prevenirlos?

Como ya se ha mencionado en otros artículos del blog, los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren, debido a la presión que se ejerce sobre ellos a lo largo de día. Debido a esto, en ocasiones, cuando se está caminando por la calle, descansando en casa, o haciendo algún deporte, comienzan a aparecer calambres (algo parecido a un pinchazo).

Los calambres según la RAE: “son una contracción muscular involuntaria, dolorosa y de poca duración”. Es decir, lo que ocurre es que el músculo se contrae de manera abrupta, lo que puede durar hasta varios minutos.

En la mayoría de los casos los calambres en los pies no son un problema excesivamente grave, pero sí una forma continuada de padecer dolor que provoca ciertas limitaciones. Además, si se presenta de manera continuada, se debe acudir a un especialista como los de Podología Elena García para que allí realicen un estudio del motivo de esta afección.

Causas de los calambres en los pies

Los calambres, como hemos comentado, son muy frecuentes en muchas personas, sobre todo cuando se ha realizado una actividad física durante un largo periodo o se ha estado de pie a lo largo del día o de la noche.

Las causas por las que se pueden producir calambres en los pies pueden variar y a continuación se analizarán aquellas que se debe tener presentes para que este problema no se prolongue o se agrave.

Deshidratación

Suele aparecer en deportistas debido a la pérdida de líquido, ya que bajan los minerales como el potasio o el calcio. Cuando esto sucede suelen producirse espasmos musculares y en casos más extremos se llegan a producir lesiones de carácter grave.

La deshidratación puede producirse también cuando el usuario consume demasiados diuréticos, por los que se producen diarreas frecuentes en las que se pierden minerales y nutrientes.

Utilización de calzado estrecho

Cuando los pies están sometidos a una gran presión debido al calzado, la musculatura y la zona vásculo-nervioso se encuentran sometidas a una gran presión, lo que puede provocar la aparición de calambres. Si el uso de este tipo de zapatos se prolonga en el tiempo este problema puede generar una patología como el Neuroma de Morton.

Esta patología tiene como síntoma los calambres crónicos en los dedos de los pies, si estos comienzan a suceder lo mejor es acudir rápidamente a un especialista para que realice un diagnóstico.

Durante los meses de embarazo

Durante el embarazo las piernas y los pies se hinchan debido a los cambios hormonales y al aumento de peso. Todo esto hace que la circulación sea más lenta, lo que puede provocar calambres en los pies.

Para ello es aconsejable realizarse masajes, dar paseos con un calzado cómodo e intentar descansar con los pies en posición inclinada para mejorar la circulación y evitar así la hinchazón.

En función del tipo de pisada

Una mala pisada puede llegar a generar problemas como los calambres. Por ello es importante realizarse un estudio biomecánico de la pisada en un centro especializado, para así prevenir patologías que pueden llegar a provocar serios daños en rodillas, espalda o caderas.

Otros problemas adjuntos

Otros factores relacionados con la salud podría provocar la aparición de calambres. Las personas que sufren diabetes, hipotiroidismos o insuficiencia renal entre otras tienen más riesgos de padecer esta patología.

Además el abuso del alcohol o las contraindicaciones de algunos medicamentos también pueden generar este problema, por lo que se debe comentar cualquier duda a un especialista antes de comenzar o dejar una medicación.

Consejos para mejorar esta situación

Como ocurre con la mayoría de los problemas relacionados con la salud, el mejor remedio es una prevención.

Es necesario llevar siempre un calzado adecuado a cada pie, el cual tenga la anchura suficiente para que los dedos estén cómodos y no se sientan prisioneros. También es importante realizar alguna actividad física de manera regular, pues ayuda a activar la circulación y coger musculatura.

Es necesario hidratarse con regularidad, sobre todo si se practican deportes. El agua es la mejor aliada, pero en ocasiones ingerir bebidas ricas en electrolitos ayudará a una hidratación más rápida. Y lo más importante después de una larga jornada en la que hay que estar mucho tiempo de pie, es necesario utilizar cremas refrescantes, estirar bien y poner los pies inclinados para descansar adecuadamente.