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Cuidados podológicos básicos

 

Los pies son la parte del cuerpo que mayor peso y esfuerzo soportan para poder cumplir todas las funciones. Por ello, en este artículo hablaremos de los cuidados podológicos básicos que deben recibir los pies dependiendo del esfuerzo que realicen y de las actividades a las que los sometamos.

Existe una serie de cuidados básicos que, desde la Clínica de Podología Elena García en Granada, aconsejamos a todo el mundo:

  • Higiene de pies: lavarlos diariamente con agua y jabón neutro.
  • Secarlos totalmente, también entre los dedos, para quitar toda la humedad.
  • Hidratarlos frecuentemente con cremas específicas para ellos. Evitar introducir crema entre los dedos
  • Cortar las uñas de forma recta para evitar que se claven en la carne y ocasionen alguna infección.
  • Es mejor utilizar calcetines de tejidos adecuados a la actividad que se está realizando.
  • Realizar ejercicio de forma regular.
  • Acudir al podólogo al menos una vez al año para hacer una revisión.
  • Usar siempre un calzado adecuado a la actividad que se va a realizar.

Cuidados podológicos para diabéticos

La diabetes es una enfermedad que puede producir muchos daños colaterales en el cuerpo; por lo tanto, hay que hacerse revisiones periódicas. En el caso de los pies, hay que tener un especial cuidado:

  • Hidratarlos con una crema específica.
  • Realizar revisiones o exploraciones diarias en los pies para ver si ha surgido alguna anomalía.
  • Evitar las fuentes de calor, como las mesas camilla, las estufas, los radiadores o el agua caliente.
  • Intentar no caminar descalzo para evitar heridas que tardarían mucho en curarse.
  • Tener un podólogo de confianza al que acudir de manera periódica para que os revise los pies.
  • No usar calzado incómodo o que pueda dañaros el pie o que corte el riego sanguíneo.

Cuidados podológicos para deportistas

Los deportistas, sobre todo aquellos que hacen actividades de alto impacto, acaban padeciendo lesiones y agresiones de uñas. Por ello, es recomendable que sigan la siguiente rutina de cuidados:

  • Hay que usar las zapatillas adecuadas para la actividad deportiva que se vaya a realizar. No es lo mismo practicar running que hacer bicicleta.
  • Evitar estrenar zapatillas en competiciones o en días de entrenamientos largos y duros.
  • Evitar aquellas que rocen de manera excesiva algunas zonas del pie.
  • Hidratarlos, ya sea con cremas específicas o con aquellas que tienen efecto frescor si se quiere activar un poco la circulación.
  • Llevar las uñas cortadas en forma adecuada para evitar daños.
  • Acudir al podólogo si se observa alguna alteración en la piel.

Cuidados podológicos para niños

Los más pequeños de la casa necesitan mucha supervisión, dado que durante los primeros años de vida es el momento de corregir patologías serias. Los consejos y las recomendaciones que damos desde aquí son los siguientes:

  • Nunca obligar a los niños a ponerse de pie o caminar cuando son demasiado pequeños.
  • Cuando el menor comienza a andar, lo mejor es dejarlo caminar descalzo el mayor tiempo posible.
  • Cortarles bien las uñas para que no sufran sus dedos.
  • Comprarles calzado adecuado, con una suela fina que le mantenga la información que reciben los pies del suelo. Siempre con capacidad de ajuste,con piel o textil flexible,y horma ancha que no le oprima los dedos. A muchos padres les gusta que sus hijos lleven diferentes modelos de zapatos; sin embargo, lo ideal es que los que tengan sean buenos y que se adapten bien a los pies.

Cuidados podológicos para la tercera edad

A partir de los 65 años, aumentan las probabilidades de padecer enfermedades en los pies; por ello, hay que tener cuidado y llevar una rutina de higiene:

  • Hidratar a menudo para evitar la aparición de sequedades. Esto aportará confort y elasticidad a la piel.
  • Cortar las uñas de forma adecuada y si no es posible, por la pérdida de la elasticidad en la espalda, acudir a una clínica de podología, a que se lleve un control de la salud de sus pies.
  • Tratar lo antes posible cualquier patología que exista en sus pies, ya que eso ayudará a evitar serios problemas en el futuro.

 

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Dudas sobre cómo evitar quemaduras en los pies

El verano es una época excesivamente cálida, el sol está en el más alto durante horas, lo que provoca que las temperaturas sean muy altas y el riesgo de aparición de quemaduras en los pies incremente significativamente. Por desgracia pocas personas prestan a sus pies la atención que se merecen cuando están en la playa o en la piscina, y por este motivo, sufren infinidad de daños a lo largo de toda la época estival.

Durante estos meses calurosos, la crema solar es imprescindible cuando uno disfruta de la playa o a la piscina, y no solo para el cuerpo o la cara como solemos acostumbrar, sino también debe aplicarse a los pies. Aunque cada vez hay más consciencia sobre la importancia de aplicar algún tipo de protección a la piel, para evitar quemaduras que produzcan medio plazo daños mayores, lo cierto es que los pies son un poco olvidados en esta ecuación.

Para entender el sufrimiento de los pies, hay que ser consciente de que estos no están acostumbrados a la exposición de los rayos solares, pues exceptuando el verano, se pasan el resto del año refugiados en los zapatos o en el interior del hogar. Por ello, cuando empiezan a salir a la calle, es necesario que se protejan, sobre todos si van a estar expuestos al sol de manera constante, de esta forma evitaremos las tan temidas quemaduras y otros males mayores.

Dudas sobre cómo evitar quemaduras en los pies

Muchos usuarios tienen dudas acerca de cómo podrían proteger sus pies en verano. Por ello, desde Podología Elena García en Granada responderemos a ellas para mejorar su calidad de vida en estos meses tan calurosos.

¿Qué protección solar utilizar?

Es necesario utilizar aquella de factor alto, ya sea para los pies o para el cuerpo, pues es la que más seguridad transmite y permite estar más tiempo expuesto al sol sin padecer quemaduras, algo importante cuando se está en la playa o en la piscina.

¿Cuándo aplicarla?

Lo ideal es que siempre apliquemos la protección solar 30 minutos antes de salir al sol o entrar al agua. Una vez aplicada hay que esperar al aire para que la piel de los pies absorba la crema. Cada dos horas hay que repetir el mismo proceso, sobre todo si se está en contacto con el agua, esta es la forma de estar 100% protegidos todo el día que se esté expuesto.

Aunque pocas personas lo sepan, hay que echarse protección también en la planta de los pies, pues es una zona muy delicada, que cuando estamos tomando el sol queda expuesta, y si se quema puede provocarnos un serio problema para poder movernos cómodamente.

Indicios de quemaduras solares

Las quemaduras solares en los pies son igual que en el resto del cuerpo, y los síntomas que comienzan a aparecer son los siguientes:

  • La zona comienza a tomar un color rojizo nada natural
  • El tacto de los pies es caliente, una temperatura más elevada que la del resto del cuerpo.
  • Empieza a notarse quemazón y mucha sensibilidad al roce en la zona afectada.
  • La zona empieza a irritarse e incluso puede llegar a inflamarse
  • Si la quemadura es grave aparecerán ampollas, llegado a este punto hay que acudir a un profesional para mitigar el dolor y tratar la piel.

Consejos para mitigar el desastre

Si ya hemos cometido el fallo de no habernos puesto crema solar a tiempo y ya tenemos la planta o el empeine quemados es importante seguir los siguientes pasos para calmar el dolor y tratar la piel:

Hidratar la zona adecuada y regularmente

Es fundamentar hidratar los pies para que la piel pueda regenerarse más rápido y también así se aliviara el escozor. Lo ideal es utilizar una crema específica para quemaduras solares, la cual habrá que aplicarla varias veces al día, mientras se deja el pie a la intemperie para que se absorba mejor.

Evitar la exposición solar por unos días

Por desgracia los días que dure la quemazón, habrá que dejar el pie resguardado, evitando que el sol o el calor directo les afecte, para que puedan regenerarse fácilmente. De esta forma, se evitará padecer dolor mientras se está recuperando.

Acude al podólogo

Si las quemaduras de los pies son intensas hay que acudir al podólogo para que las analice y pueda ofrecernos un tratamiento más seguro y adecuado.

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Qué síntomas aparecen con la neuropatía diabética

La neuropatía diabética es un daño en los nervios que suele producirse cuando se padece de diabetes. Cuando se tiene un nivel de glucosa alto, es normal que se vean perjudicados los nervios de todo el cuerpo. La neuropatía diabética se refleja sobre todo en los nervios de las piernas, y se hace evidente y molesta para los pacientes que la sufren.

Dependiendo de los nervios que se hayan visto afectados, los síntomas de la neuropatía pueden ser los siguientes: dolor, entumecimiento, pérdida de la sensibilidad y dificultades para curar heridas. Para ciertas personas, los síntomas pueden reflejarse de manera moderada; para otras, sin embargo, la enfermedad supondrá un grave problema que limitará mucho su calidad de vida.

La neuropatía diabética es una complicación muy grave que suele afectar al 50 % de las personas que padecen diabetes. Para poder prevenir este tipo de patología, se deberá tener un constante control de la glucosa en sangre; además, será necesario mejorar el estilo de vida mediante una alimentación saludable y ejercicio.

Qué síntomas aparecen con la neuropatía diabética

Hay cuatro tipos de neuropatía diabética relevantes, y se puede tener más de un tipo a la vez. Los síntomas que se manifiestan dependen del tipo que se padezca. Los síntomas aparecen de manera progresiva: lo más probable es que no se note nada anormal al principio hasta que el daño que se haya producido en los nervios sea ya considerable.

Neuropatía periférica

A este tipo se le suele denominar neuropatía periférica simétrica distal. Es un tipo muy común de neuropatía diabética y afecta principalmente los pies y las piernas, pero también puede aparecer en las manos y los brazos. El malestar y los signos de esta enfermedad suelen empeorar por la noche. Entre estos síntomas se encuentran:

  • Entumecimiento en las extremidades. Se complica la capacidad de reducir dolor o percibir cambios de temperatura, lo que puede ser peligroso al no haber indicativos.
  • Suele aparecer una sensación de hormigueo o ardor constante o puntual.
  • Aparecen los calambres y dolores punzantes.
  • Se produce una alta sensibilidad al tacto: a muchas personas, incluso el roce de las sábanas por la noche les molesta y les resulta extremadamente doloroso.
  • Empiezan a aparecer serios problemas en los pies: úlceras, infecciones, y complicaciones derivadas de estas dos últimas, que pueden acabar en amputación.

Neuropatía autonómica

El sistema nervioso autónomo controla el corazón, la vejiga, el estómago, los intestinos y los órganos sexuales. Por desgracia, la diabetes puede afectar al sistema nervioso de cualquiera de estas zonas. En consecuencia, aparecen los siguientes síntomas:

  • Hipoglucemia asintomática.
  • Problemas en la vejiga y en los intestinos.
  • Las digestiones se ralentizan, lo que provoca náuseas, vómitos y pérdida de apetito.
  • Cambios en la forma en la que los ojos aceptan la luz o la oscuridad.
  • Disminuye el apetito sexual.

Neuropatía proximal

Este tipo de neuropatía diabética suele afectar a los nervios de los músculos, las caderas, los glúteos y las piernas. También pueden verse afectadas la zona abdominal y el pecho. Los síntomas, que suelen reflejarse en uno de los lados del cuerpo e ir extendiéndose hacia el otro, son los siguientes:

  • Dolor muy intenso en la zona de las caderas, los muslos y los glúteos
  • Atrofia en los músculos de las piernas que se da con el paso del tiempo.
  • Dificultad para levantarse después de haber estado sentado o tumbado durante un periodo medio o largo de tiempo.
  • Dolor en el estómago de manera intensa.

Mononeuropatía focal

En este caso hay dos tipos: la craneal y la periférica;  ambas hacen referencia a un daño de un nervio en específico. Los síntomas que aparecen aquí son los siguientes:

  • Dificultad para enfocar la vista.
  • Dolor detrás de los ojos.
  • Parálisis en uno de los lados del rostro.
  • Entumecimiento u hormigueo en las manos o los dedos, menos en el meñique.
  •  Debilidad en la mano, que impide sujetar cosas con firmeza.

Si tienes una herida en el pie que no se llega a curar, acude a un podólogo.

 Si sientes alguno de los otros síntomas que aquí describo es necesario acudir a un profesional y comenzar a tratar toda la problemática en su conjunto.

 

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Problemas en los pies de los niños en verano

 

El verano es la época favorita de los pequeños de la casa, pues es sinónimo de días largos, ropa fresca, tardes de piscina y días sin zapatos. Aunque es un periodo fantástico, también tiene sus pequeños riesgos, sobre todo en lo referente a los pies, pues la forma en la que nos relacionamos con ellos cambia totalmente. Suelen aparecer más patologías, tales como hongos, rozaduras, lesiones o abrasiones.

Puesto que los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren las consecuencias de la época más calurosa del año, en este artículo hablaremos concretamente de los pies de los niños en verano. Dada su edad, es necesario que estén vigilados constantemente, ya sea por el calor, el crecimiento o las consecuencias de que el calzado que utilizan les produzca algún tipo de lesión.

Cuando comienzan a elevarse las temperaturas, empezamos a dejar de lado los zapatos y pasamos a las sandalias o incluso a andar descalzos. Es el momento de lucir los pies, pero el problema viene cuando no han sido cuidados durante el invierno y arrastran las consecuencias. Uno de los consejos más habituales que damos desde Podología Elena García en Granada es que no se usen las chanclas como calzado habitual, pues no son seguras. Pueden usarse en la piscina, siempre que este calzado sea el adecuado y esté adaptado a la edad del menor. Aunque siempre se ha dicho que lo mejor para un niño es andar descalzo, pues es la mejor forma de que desarrolle una buena pisada, y se estimule su sistema nervioso y postural.

Problemas en los pies de los niños en verano

Si los pies no son tenidos en cuenta como elemento principal de la salud de los niños en verano, puede suceder que padezcan un sinfín de problemáticas como las que explicamos a continuación:

  • Aparición de hongos: el exceso de humedad en los pies, la falta de higiene, sudar en exceso, o guardar los pies aún mojados en un calcetín o calzado cerrado puede provocar la aparición de hongos en los pies o en las uñas de los niños, algo que resulta muy incómodo para ellos.
  • Rozaduras: el uso de sandalias inadecuadas o calzado cerrado sin calcetín puede ser causa de ellas.
  • Papilomas: el famoso y temido papiloma es muy contagioso; por lo tanto, donde haya uno, es probable que todos lo cojan si no se toman las medidas de salud y prevención pertinentes. Lo mejor es que tengan los pies hidratados y sin heridas, y que no compartan chanclas o sandalias con sus amigos, algo que hacen muy a menudo.
  • Pie de atleta: este famoso hongo tiene su fama por reproducirse en vestuarios y lugares donde hay mucha humedad o agua estancada, como sucede en las duchas.
  • Daño en las uñas: el exceso de humedad, sobre todo cuando no es secada, los roces y los impactos pueden causar serios problemas. Es muy habitual ver en consulta a niños con las uñas rotas o levantadas por ir corriendo o jugando.
  • Abrasiones: en verano el suelo puede alcanzar temperaturas muy elevadas y provocar quemaduras en los pies de los niños, cuya piel es aún más delicada y suave que la de los adultos.

Consejos

Es importante que los niños caminen descalzos.

Que los zapatos que utilicen en verano, sean frescos y bien sujetos al pie. Para que el niño no vaya chancleteando.

Que las suelas de los zapatos sean lo más finas y elásticas posible para no restar al sistema nervioso la información que se suma desde el pie.

Revisar la piel de los pies a diario, evitar heridas y grietas que compromete la integridad de la piel y así ser más susceptibles de infecciones.

Hidratar la piel de los pies a diario.

Proteger la piel de los pies del sol.

 

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Causas que provocan el linfedema

El linfedema es una enfermedad que puede tener serias complicaciones en los pies debido a las patologías que se originan en torno a ella. No es un problema que tratemos los podólogos de manera específica, pero sí supervisamos los daños que puede acarrear en los pies. Es una enfermedad muy compleja que puede reducir considerablemente la calidad de vida de los que la padecen.

El linfedema es una hinchazón anormal que se presenta en las piernas a consecuencia de que los nódulos linfáticos se lesionan. Los nódulos linfáticos son unas estructuras pequeñas que se encuentran en todo el cuerpo, cuya función es transportar los fluidos por el cuerpo. El problema viene cuando el fluido no se transporta correctamente, ya que se acumula en la zona o tejido y se hincha.

Los signos del linfedema suelen aparecer en las piernas o en los brazos; sin embargo, lo que suele llamar mucho la atención es el tamaño que adquieren el tobillo y la parte cercana al pie, debido a los problemas asociados que aparecen en esa zona. La hinchazón que produce el linfedema puede comprender desde cambios leves, casi imperceptibles y difíciles de diagnosticar, hasta aquellos que son extremos. La variación es tan grande que muchos pacientes acuden a Aquí sin saber que padecen esta enfermedad, pensando que tienen algún problema en los tobillos o confundiendo sus males con otras patologías.

Causas que provocan el linfedema secundario

Cualquier afección o daño en los ganglios linfáticos puede producir linfedema:

  • Cirugía: una extracción o lesión en los ganglios linfáticos puede provocar linfedema. Esto ocurre en una cirugía o quizás durante una biopsia.
  • Radioterapia: la radiación puede provocar la inflamación de los ganglios.
  • Cáncer: cuando las células cancerosas bloquean los vasos linfáticos, se puede producir un linfedema. Este es un tema muy delicado, pues se trata de dos males sobre los que hay que trabajar minuciosamente.
  • Infección: una infección en los ganglios o la presencia de parásitos también podrían restringir el flujo y provocar un linfedema.

Causas del linfedema primario

El linfedema primario es una afección hereditaria y poco frecuente. Está causada por la dilatación de los vasos linfáticos:

  • Enfermedad de Milroy: este trastorno empieza en la infancia y produce que los ganglios no se formen de manera normal; por ello, acaban desarrollándose linfedemas conforme se va creciendo.
  • Enfermedad de Meige: en este caso, los linfedemas suelen producirse en la etapa adolescente o durante el embarazo; incluso ha habido casos en los que se ha dado en personas mayores de 35 años.
  • Linfedema de comienzo tardío: es menos frecuente y suele comenzar a partir de los 35 años.

Complicaciones y prevención de esta enfermedad

Las causas son muchas y variadas, y los factores de riesgo influyen en que se desarrolle en algún momento de nuestras vidas. Las personas que tienen una edad avanzada, padecen de sobrepeso o sufren de algún tipo de artritis tienen más posibilidades de padecerla en algún momento. Es una enfermedad muy compleja que puede desarrollar las siguientes complicaciones:

  •  Infección: el linfedema puede producir infecciones bacterianas graves, como la celulitis, o una infección en los vasos linfáticos. Esto podría ser fatal, pues dadas las circunstancias de la pierna o el brazo, sería muy complejo de tratar y de cuidar, lo que supondría una recuperación lenta.
  • Linfangiosarcoma: es un cáncer poco frecuente de los tejidos blandos que suele aparecer en casos graves de linfedemas, en los que la pierna puede llegar a doblar su tamaño natural. Un signo clave para detectarlo es la aparición en la piel de manchas oscuras color púrpura.

La prevención de esta enfermedad es compleja, pero se puede evitar la aparición de daños colaterales. Es bueno proteger lo máximo posible la zona con linfedema: se deben evitar cortes y golpes que puedan infectarse; es necesario mantener reposo tras las sesiones de radiación evitando las actividades extenuantes; además, hay que evitar las fuentes de calor directas, como el sol o las estufas, pues podrían ser contraproducentes.

Causas de la aparición de hongos en los pies

 

Llega el verano, el tiempo de relajarse, pasarlo bien con los amigos, en espacios públicos y abiertos. Pero también es época de descuidos, de tomar pocas precauciones y realizar actividades que pueden provocar la aparición de hongos en los pies. Aunque todos estamos en riesgo de padecerlos, es muy común que niños y jóvenes los desarrollen debido a su frenética actividad en estas fechas.

Los hongos son un grupo de microorganismos que poseen una serie de características biológicas muy particulares. Debido a ellas, deben vivir de forma parásita: se instalan en diferentes seres vivos y allí cohabitan. Existen más de 80 000 especies de hongos, pero solo unos pocos son capaces de provocar infecciones en el ser humano. En el verano, los más comunes son los que se agarran a los pies y a las uñas, y que pueden pasar desapercibidos durante varias semanas hasta que nos demos cuenta de ello.

Profesionales como los de Podología Elena García en Granada reciben muchas visitas al terminar el verano, cuando el hongo ya está bien agarrado y hay que comenzar el tratamiento de manera más severa. Si sois adultos, tomad precauciones, revisad vuestros pies y no hagáis locuras. Si sois padres, mirad mucho por la higiene de sus pies.

Causas de la aparición de hongos en los pies

A continuación, analizaremos las causas más frecuentes por las cuales acabamos teniendo hongos en los pies:

  • Entre los factores que más influyen en la aparición de hongos en el pie, se encuentra el exceso de humedad retenida en prendas o calzados, sobre todo si son sintéticos.
  • Los esmaltes de uñas, que ocluyen la lámina ungueal y no la deja transpirar, acumulando humedad, con lo que se propicia el ambiente adecuado para el crecimiento del hongo.
  • Las piscinas (ya sea en el bordillo, la ducha o el vestuario) son zonas muy húmedas por las que pasa mucha gente, por lo que el hongo campa a sus anchas.
  • Lo mismo ocurre en los gimnasios, ya que los vestuarios son lugares húmedos, en los que el sudor de los pies no es secado correctamente; por lo tanto, el pie está constantemente mojado, lo cual resulta perfecto para que proliferen los hongos.
  • Zonas de juego infantil donde se quitan el calzado y pisan suelos sin protección después de sudar mucho.
  • El mal secado de los pies, o bien por estar mucho tiempo en remojo o por no hacer caso a la humedad interdigital.

Sintomatología de los hongos en los pies

Los síntomas que pueden manifestarse en el paciente que padece infección micótica en la piel pueden ser los siguientes;

  • Pie de atleta o micosis en piel de los pies: la piel cambia su aspecto natural y suele ponerse muy roja y con descamación.

Entre los dedos suele haber humedad y grietas.

La mayoría de las veces esto va acompañado de mucho picor.

  • Onicomicosis: aparece en las uñas de las manos y de los pies. Se percibe un cambio en la morfología o color de la uña; pueden ser manchas blancas, amarillas o parduzcas. Con engrosamiento o no de la lámina ungueal.

 

Prevención

El mayor consejo es hacerte revisiones tú mismo y acudir a un podólogo si notas algo diferente. También es importante llevar un calzado adecuado, intentar no tener las uñas maquilladas de forma continua y permanente. Además, hay que secarse correctamente y no ir descalzo por zonas de alto riesgo, ni compartir indumentarias con nadie, así evitaremos la propagación de los hongos.

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Qué síntomas aparece con la neuropatía diabética

Señales que indican la artrosis en los pies

La artrosis es una enfermedad que sufre una gran parte de la población. Se trata de un padecimiento crónico; es decir, una vez que se comienzan a notar los síntomas, la enfermedad empieza a correr y ya no hay forma de detenerla, solo es posible paliarla o retrasarla. La artritis se produce por el desgaste del cartílago de las articulaciones y está englobada dentro de las enfermedades reumáticas más frecuentes, pues se genera habitualmente en las personas de avanzada edad.

Este desgaste en el cartílago crea una deformidad leve en la superficie articular que carga la articulación y genera molestias. El dolor se genera porque, al desaparecer la amortiguación que produce el cartílago, los huesos se rozan con el movimiento.

Es una enfermedad dolorosa y degenerativa; es decir, cada vez irá a peor, y el paciente sufrirá más dolor. Suele darse en las articulaciones, pero se ve muy reflejada en manos y pies. En estos casos, desde Podología Elena García en Granada trabajamos duro para aportar la mejor calidad de vida a nuestros pacientes, ayudándoles a que el dolor y la deformidad sean compatibles con una buena vida.

Señales que indican la artrosis en los pies

No existe una única forma de diagnosticar la artritis, sino que suelen usarse varios métodos, como podrían ser un examen físico o una radiografía. Con las radiografías, se puede buscar una resolución del problema al constatar el estado en el que se encuentran las articulaciones. Es necesaria esta evaluación del podólogo para poder establecer el tipo de tratamiento que se llevará a cabo.

Los síntomas que suelen apreciarse y tenerse en cuenta en este tipo de casos son los siguientes:

  • Aparece dolor y rigidez articular, sobre todo en las falanges de los dedos.
  • Se inflaman considerablemente las articulaciones de los pies y las manos.
  • Las articulaciones se llenan de líquido, de ahí la inflamación.
  • Se comienza a deformar la estructura ósea: los dedos se doblan y se retuercen sobre sí mismos.

Las consecuencias de estos daños estructurales y de estas deformaciones suelen ser graves y traen serios problemas de salud en los pies:

  • Debido a la deformación, aparecen callosidades en los pies generadas por el roce de los dedos entre sí y con el calzado.
  • Las uñas suelen engrosarse y llegan incluso a encarnarse.
  • Se altera la coloración de la piel de los pies, algo bastante significativo.

La artrosis puede afectar a cualquier articulación, pero suele aparecer más en aquellas que están sometidas a mayor presión, como las de la rodilla o el tobillo. Esto se debe a que estas zonas tienen la función de soportar todo el peso de nuestro cuerpo y, además, deben desplazarse ágilmente.

Factores de riesgo que pueden producir artrosis

Actualmente, se desconoce la causa que produce artrosis, pero sí se sabe de diferentes factores de riesgo que están directamente relacionados con esta enfermedad y que ayudan a que se reproduzca más rápidamente. Estos son:

La edad del paciente

Con la edad, aumenta el desgaste de las articulaciones; lo habitual es que esta dolencia aparezca alrededor de los 50 años.

El sexo

Esta enfermedad afecta sobre todo a mujeres que ya han cumplido los 50 años, lo que coincide con la menopausia, que es la época en la que disminuyen sus niveles de estrógenos, lo cual también aumenta el riesgo.

Por ello, desde nuestra clínica trabajamos esta problemática sobre todo en mujeres; en este sentido,  nos coordinamos con otros profesionales para tratar la enfermedad de manera global, abarcando diferentes campos.

La herencia genética

Aunque no es una enfermedad hereditaria, existe un componente genético que juega un rol importante: nos referimos a la forma de las articulaciones y la biomecánica, que influyen en el desarrollo de la enfermedad, por lo cual deben trabajarse desde consulta para poder paliar toda la problemática.

La actividad física

Los deportes de alto impacto y con muchas repeticiones pueden sobrecargar la articulación, lo que aumenta la posibilidad de sufrir artrosis en el futuro o incluso a acelerarla, provocando lesiones deportivas y traumatismos. Con lo que recomendamos actividades deportivas que minimicen el impacto y consigan control postural.

 

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Claves para elegir un buen calzado de primavera

Llega la época del año más esperada, el comienzo del buen tiempo, el sol comienza a relucir durante más horas y eso invita a ir reduciendo la cantidad de ropa y de calzado. Pero aun así, la primavera es una estación compleja, donde el tiempo fluctúa rápidamente de un día para otro. Por ello, elegir un calzado de primavera no es tan sencillo como hacerlo para el invierno o el verano, y en ocasiones se elige mal.

En esta época se empiezan a elegir calzados más abiertos, de tejido fino, que airean los pies y les otorgan más libertad. Para que esta transición ocurra con normalidad, es necesario que no sea muy agresiva con la piel de los pies, la cual lleva meses encerrada en un zapato y bajo unos calcetines.

A diferencia del otoño, en primavera las temperaturas son más elevadas, y la oscilación térmica, muy aguda. Los pies cada día piden más aire, pero la imprevisibilidad del clima hace que haya que tener cuidado con qué calzado sale uno a pasear. Por ello, desde Podología Elena Gracia en Granada, hacemos un estudio para aconsejaros qué pautas seguir antes de seleccionar un zapato.

Claves para elegir un buen calzado de primavera

A continuación, se detallarán los consejos que los profesionales dan a sus pacientes para que puedan elegir un buen y eficiente calzado de primavera.

Calzado con sujeción

Que el zapato pueda sujetarse de manera adecuada al pie (sin necesidad de que esté presionado ni comprimido) es muy importante para evitar las ampollas y las rozaduras, algo muy habitual en este cambio de estación.

Es bueno que con el calzado cerrado se sigan utilizando calcetines o medias que se ajusten bien, y que el zapato sea acordonado o similar para evitar roces. Un buen calzado sujeto solo trae ventajas, pues evita el roce y los torcimientos de tobillo.

Utilizar materiales transpirables

Cuando suben las temperaturas, es imprescindible utilizar calzados transpirables, ya que los pies sudan mucho y necesitan aire. Es aconsejable que los zapatos estén fabricados con materiales de calidad, dejando siempre atrás los de “plástico”, que suelen ser baratos pero perjudiciales.

Los materiales serán la clave, dado que para evitar que el sudor se quede dentro es necesario que sean transpirables. De esta forma, se evitará que se desarrollen hongos, pie de atleta o malos olores debido a la proliferación de bacterias. Muchas personas utilizan talco en los zapatos para ayudar a evitar la humedad, sobre todo si son de las que sudan frecuentemente.

Suelas antideslizantes

La lluvia es uno de los grandes protagonistas de la primavera; por ello, es normal que los suelos estén continuamente mojados y resbaladizos. Para evitar sustos, es importante que el zapato elegido para estos días sea antideslizante.

Con este tipo de suelas se evitarán caídas y se podrá caminar tranquilamente por cualquier superficie. Las suelas deben ser de cierto grosor y de goma, pues son mejores para las cargas en los pies y aportan estabilidad.

Plantillas personalizadas

Los profesionales siempre recomendamos a los pacientes que el calzado que se compre sea apto para poder introducir una plantilla extraíble y personalizada. Gracias a un estudio biomecánico de la pisada, podremos ver qué necesita y aportárselo con una plantilla. Estas ayudan a reposar la carga y a prevenir o corregir patologías en la pisada, lo que permite evitar lesiones a corto o medio plazo.

Conocer la pisada y la forma de los pies es necesario para corregir todos los inconvenientes que son los responsables de dañar otras partes del cuerpo, como las rodillas o la cadera.

Con el auge de las marcas de ropa y zapatos económicas, la calidad del calzado ha bajado mucho. Esto implica que no sean transpirables; es decir, que los materiales con los que estén elaborados son a base de plásticos, que impiden la transpiración y provocan que entre agua y que no salga el sudor que allí se condensa. El sudor puede provocar serio daño en el pie: irritaciones, hongos, quemazón, quebramiento de uñas o mal olor, que es lo que todo el mundo suele notar rápidamente.

 

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Claves para elegir un calzado de seguridad

El calzado de seguridad para el trabajador es un gran desconocido para aquellos que no lo tienen que usar, pero algo de suma importancia para quienes lo necesitan. En determinados puestos de trabajo es importante, o más bien necesario u obligatorio, cambiar de calzado a uno más seguro. El objetivo es conservar la seguridad del trabajador durante las horas laborales de acuerdo con lo que exige la normativa.

Antiguamente, el calzado de seguridad era muy pesado e incómodo, pero, gracias a la innovación, con el paso del tiempo las marcas han ido mejorando el confort y la ergonomía de los zapatos, lo que aumenta la calidad de vida del usuario. Desde Podología Elena hacemos este artículo para que nuestros pacientes puedan elegir de manera correcta el calzado que necesitan. De esta forma, se minimizan los problemas que pudieran padecer los pies.

Claves para elegir un calzado de seguridad

Cuando se va a llevar este tipo de calzado durante muchas horas todos los días, es necesario tener en cuenta las claves que se comentan a continuación para elegir el más adecuado para cada miembro:

¿Qué actividad se realiza?

El calzado deberá adaptarse a cada trabajo y a las normativas vigentes para así mantener a salvo los pies. No es lo mismo trabajar en una mina que en una fábrica de comestibles.

¿Qué talla de pie se tiene?

Igual que pasaría con un zapato normal de paseo, el de trabajo también debe ser elegido del tamaño adecuado y la talla correcta. En estos casos, para evitar posibles fallos o errores, los profesionales aconsejamos que este tipo de calzado sea probado en ambos pies y cuando estos se encuentren más dilatados. Debe quedar un dedo entre el pie y la punta del zapato. 

Peso del calzado

Siempre que sea posible, es mejor escoger la opción más ligera, pues el pie va a pasar muchas horas con ellos puestos. Un zapato pesado puede dificultar mucho las acciones del día a día e incluso el caminar.

Transpiración

Lo ideal es encontrar un calzado de seguridad con el que el pie no se recaliente demasiado. Es bueno que los materiales sean transpirables para que el pie se mantenga estable y la temperatura no suba ni baje.

Cierre adecuado

Estas botas están creadas para proteger a los usuarios de un entorno hostil, en el cual pueden salir heridos. Es importante evitar la entrada de cuerpos extraños en el interior del calzado (cristales, trozos de madera, esquirlas, etc.), ya que pueden causar heridas en los pies al pisarlos de manera reiterada.

Puede parecer una tontería, pero este pequeño detalle marca la diferencia. No es lo mismo una piedrecita en tu zapato a lo largo de un paseo que un cristal o una esquirla de metal en el calzado de un operario, dado que en zapatos tan prietos como los de seguridad provocarían un mal mayor.

Impermeabilidad

En la mayoría de los casos, las botas deben ser impermeables para evitar que productos nocivos o calientes calen en el interior y dañen el pie. También, al no entrar humedad, estaremos evitando la aparición de hongos y de otras bacterias.

Cierta flexibilidad

Si existe la opción, es mejor escoger un calzado de seguridad que permita que el pie pueda moverse con cierta normalidad y esté relativamente cómodo, lo que evitará posibles molestias y dolores a medio plazo.

Calidad

Como cliente, debes adquirir tu calzado en lugares donde tengan la garantía de calidad y donde los requisitos que ofrecen estén certificados por el fabricante en la ficha técnica.

Características del calzado

  • Puntera de protección preparada para evitar que los objetos pesados que pudieran caer dañen los dedos.
  • Suela de goma antideslizante ideada para generar antiadherencia y evitar resbalar en superficies húmedas, como podrían ser los suelos de una fábrica de conservas.
  • Plantillas denominadas “anti-perforación”: son plantillas interiores reforzadas que evitan que objetos punzantes se claven en la suela y lleguen hasta la planta del pie.
  • Suela antiestática: son aquellas que evitan los accidentes de índole eléctrica. Son muy necesarias cuando se trabaja con elementos de alta tensión.
  •  Deben ser zapatos resistentes a aceites e hidrocarburos
  • Deben estar aislados del frío y ser resistentes al calor.

 

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Modelos de calcetines deportivos

El deporte es una de las actividades más sanas que podemos realizar, pero para ello hay que estar preparado no solo físicamente, sino también materialmente. En la mayoría del deporte, sobre todo de alto impacto, el pie es el protagonista principal de la acción; por ello, es conveniente elegir tanto un calzado adecuado como unos calcetines deportivos que eviten lesiones y aumenten el rendimiento.

En la mayoría de las ocasiones nos centramos exclusivamente en elegir un calzado adecuado para la actividad física que se vaya a realizar, ya sea correr, montar en bicicleta o acudir al gimnasio. Pero pocas veces se presta atención a los calcetines que deben usarse para conservar la salud en los pies y que no se produzca ningún tipo de daño. Existen calcetines destinados específicamente para cada disciplina, pero pocas veces es respetado su uso, y es ahí cuando empiezan a aparecer problemas.

Los calcetines deportivos existen, están ahí, en las tiendas, y pueden adquirirse fácilmente. Pero el desconocimiento nos frena y pasamos de largo pensando que aquellos que ya usamos son igual de válidos que los demás. Pero no es cierto. Por ello, desde Podología Elena García en Granada, venimos a contar cómo deben usarse y por qué.

Modelos de calcetines deportivos

En función del uso que se les vaya a dar y del deporte que se vaya a realizar, se podrán elegir diferentes tipos:

Calcetines habituales (normales)

Los calcetines normales son aquellos que se encuentran en cualquier tienda que se dedique al ámbito deportivo. Suelen ser de algodón y pueden usarse con cualquier calzado sin que se aprecie diferencia, dado que no aportan elementos técnicos;  solo estarían indicados para una actividad deportiva de baja intensidad y ocasional.

Calcetines para running

Deporte popular donde los haya, el running se ha convertido en un estilo de vida, por lo que es donde más variedad de calcetines podemos encontrar.

El running es un deporte de alto impacto, por lo que los pies sufren mayores problemas. Por ello, para este tipo de deporte se recomiendan los calcetines técnicos o de uso intenso. Este tipo de calcetines se caracteriza por lo siguiente:

  • Suelen estar fabricados de forma anatómica, diferenciando pie izquierdo de pie derecho.
  • Al ser anatómicos, tienen zonas que están tejidas de una forma más resistente para que la fricción no las estropee y aporte mayor estabilidad.
  • Se procura que tengan las mínimas costuras y pueden encontrarse cañas de diferente tamaño.
  • Tienen compresión para favorecer el retorno venoso y evitar la fatiga muscular en esta zona tan ejercitada.

Calcetines de montaña

Los calcetines para el senderismo de montaña suelen ser bastante técnicos, cortos o largos. Antes de adquirirlos hay que prestar especial atención al clima y temperatura de la zona, pues en función de ello habrá que escogerlos para que abriguen y mantengan el calor, o para que sean más frescos y transpiren adecuadamente.

Calcetines para el fútbol

Para el fútbol, como ya hemos visto en muchas ocasiones, se utilizan medias ajustadas, que ayudan a estabilizar y evitar lesiones, como las rozaduras, las ampollas o los callos. Otra razón por la cual se usan calcetines altos es para poder ajustar correctamente las espinilleras, un elemento clave para poder proteger la zona tibial de los impactos durante el juego.

Calcetines para otros deportes

Si se practica otro deporte, lo mejor es dejarse asesorar por los profesionales antes de seleccionar unos calcetines, ya que cada actividad deportiva posee unas características propias que es necesario cubrir. Antes de todo, también es necesario realizarse un estudio de la pisada para poder utilizar correctamente los calcetines.

¿Qué materiales deben tener los calcetines?

La pregunta que todo el mundo se hace es si los calcetines de algodón son apropiados para practicar deporte, y la verdad es que no. Esto se debe a ciertos aspectos negativos:

  • Almacenan el sudor.
  • Generan mucha humedad, lo que no beneficia al pie.
  • Se arrugan fácilmente, lo que puede producir roces y heridas

El algodón es un tejido fantástico, pero no para calcetines deportivos. Lo mejor es comprarlos de otros materiales y fibras que produzcan mejor agarre y aumenten la transpiración del sudor para que no aparezcan hongos.

 

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