958 261 921

/

info@podologiaelenagarcia.com

¿Cómo prevenir y curar el pie de atleta?

Una de las afecciones más habituales que suelen darse en los pies es el denominado pie de atleta. Es una enfermedad cutánea causada por un hongo que normalmente se reproduce por la zona de los dedos de los pies.

Este hongo ataca más a menudo a los pies porque los zapatos crean un clima idóneo para su propagación. Suele contagiarse en áreas húmedas y calientes, como las que generan los lugares alrededor de las piscinas y las duchas públicas. Es muy habitual que los deportistas se contagien de esta enfermedad por la asiduidad que tienen a este tipo de establecimientos, de ahí que se le denomina como pie de atleta.

No todos los hongos que se localizan en los pies son pie de atleta, pero es cierto que este es uno de los más frecuentes y fáciles de transmitir por el medio en el que vive. Como se ha comentado anteriormente, el pie de atleta suele surgir entre los dedos de los pies, pero puede llegar a expandirse hacia las plantas y las uñas si no es tratado a tiempo.

Síntomas de padecer pie de atleta

Si se observa alguno de los síntomas que se enumeran a continuación, es necesario acudir a un especialista como los de Podología Elena García, donde se hará una evaluación del pie y se determinará el tratamiento a seguir.

Formas de pie de atleta que se pueden observar:

  • Forma crónica: se suele observar un enrojecimiento del pie y un picor constante, especialmente por la noche. Es una de las formas más frecuentes de padecer el pie de atleta.
  • Forma hiperqueratósica: cuando se está en este estado aparecen grietas, ampollas y escamas en las zonas infectadas. Además, la capa externa de la piel se vuelve más gruesa.
  • Forma vesical media: la piel se irrita y comienzan a aparecer vesículas, las cuales no deben ser explotadas bajo ningún concepto, pues podrían causar una infección más severa.
  • Forma ulcerosa: si no se ha acudido a un especialista a tiempo, el pie puede llegar a ulcerarse. En este punto se infecta y es necesario que sea tratado con antibióticos. Las personas que poseen un sistema inmunitario débil, como los diabéticos, corren mayor peligro de que las úlceras no se curen fácilmente y el tratamiento se prolongue por un largo periodo de tiempo.

¿Cómo prevenir estas infecciones?

Para prevenir las infecciones causadas por los hongos, los especialistas recomiendan seguir una serie de pautas:

  • En necesario lavar los pies diariamente de manera minuciosa con abundante agua y jabón.
  • Secar bien los pies después de cada lavado, especialmente entre los dedos, pues es la zona principal donde se reproducen los hongos.
  • Utilizar por costumbre calcetines limpios de algodón y cambiarlos si es necesario para mantener los pies secos. Esto va dirigido sobre todo a aquellos usuarios que suelen sudar por los pies de manera abundante.
  • En las piscinas y lugares públicos es necesario llevar los pies protegidos con sandalias o material apto para lugares húmedos, como patucos de goma.
  • Los zapatos deben estar bien ventilados y deben ser fabricados de un material natural como el cuero para que no dañen el pie y este pueda respirar, evitando así el riesgo de que los hongos proliferen.

Tratamientos para el pie de atleta

El tratamiento para curar el pie de atleta la primera vez que se padece suele ser un antimicótico por vía tópica, ya sea en polvo o en crema. El tratamiento debe continuar al menos una o dos semanas después de la desaparición visible del hongo para evitar que vuelva a resurgir en poco tiempo.

Este tipo de hongos suele ser reincidente y aparece en un 65% de los casos en menos de dos años. Para que no se vuelva a producir hay que tener en cuenta las medidas preventivas, además de mantener el nivel de humedad, en su justa medida. Quizá haya que utilizar productos que reduzcan la sudoración.

Si a la vez se ha producido una infección bacteriana, se suele recomiendar que los pies sean lavados con jabones con sulfato de selenio, para evitar que las heridas se propaguen y para ir limpiando toda la zona.

Pero, lo mejor es ponerse en manos de expertos, porque son patologías que tratándolas adecuadamente se resuelven pronto y sin embargo con un tratamiento inadecuado, se vuelven muy tediosas.

5 razones por las que acudir a un podólogo

En ocasiones, los pies son los grandes olvidados, dado que son a los que menos atención se les presta a pesar de ser una parte trascendental del organismo. Los pies son los encargados de sostener el cuerpo y soportan por ello un gran peso. Para mantenerlos sanos es recomendable acudir a un podólogo de manera regular.

Aun siendo una parte tan importante para la funcionalidad del cuerpo, la mayoría de las personas los relegan a un segundo lugar, pensado que los problemas que padecen son irrelevantes o que sanarán solos. Sin embargo, los especialistas recomiendan acudir a un podólogo al menos una vez al año o una vez al mes si se padece alguna patología.

Desde Podología Elena García intentamos crear conciencia sobre el trabajo y la presión a la que se ven sometidos los pies diariamente, así como por qué deben recibir las atenciones adecuadas para que no se agrave su situación:

  • De media, las personas podemos llegar a andar 10.000 pasos diarios, lo que supone que a lo largo de la vida los pasos que se habrán dado serán equivalentes a darle cuatro veces la vuelta al mundo caminando.
  • Cuando se da un paso, los pies cargan el doble del peso actual y hasta cuatro veces más si se corre, dado que el running es un deporte de alta intensidad.
  • Los pies son el único punto de apoyo que tiene el cuerpo, por lo que todo el peso lo sostienen únicamente ellos.

Razones para acudir a un podólogo

Aunque estos datos deberían ser suficientes para comenzar a acudir a un especialista, aun así detallaremos a continuación los consejos por los que cualquier persona debería acudir a un podólogo a hacerse revisiones cada vez que note una molestia o sufra un dolor crónico.

1. Para prevenir

Tratar a tiempo una molestia que afecta a alguno de los pies o detectar una mala pisada puede evitar problemas mayores a medio y largo plazo. Realizarse revisiones o consultar las molestias es fundamental para prevenir la aparición de patologías más serias que pueden llegar a afectar a los pies de manera irremediable.

Además, si se tiene una mala pisada que nunca ha sido corregida, esta puede llegar a afectar a otras partes de cuerpo, como la rodilla, la columna o la cadera, provocando lesiones a largo plazo que pueden llegar a ocasionar serios daños en la salud del organismo.

2. Si se practica deporte

El deporte es una actividad que implica realizar miles de repeticiones similares, lo que genera una gran sobrecarga en los pies. Las actividades deportivas pueden ocasionar algunos incidentes que se deben de intentar prevenir y controlar, para evitar posibles lesiones que dificulten la resolución de problemas del día a día.

Si este es el caso, es mejor acudir a un podólogo deportivo que pueda asesorar al usuario y estudiar la idoneidad de la pisada. La forma de pisar es muy importante, sobre todo para los deportistas de alta intensidad.

3. Durante el crecimiento

No existe una edad determinada para comenzar a realizarse revisiones con el podólogo, ya que el cuidado del pie está indicado para todas las edades. En las etapas infantiles es recomendable realizar la primera visita entre los 4 y 5 años y acudir al menos una vez al año, pues un diagnóstico precoz puede ayudar a que los niños crezcan más sanos y sin ninguna patología del desarrollo, como desviación de columna o cadera.

Durante la infancia es más sencillo corregir hábitos mal formados o patologías recién adquiridas, por lo cual es mejor acudir a un podólogo lo antes posible para realizar las revisiones pertinentes.

4. Elegir el calzado adecuado

Las mujeres son más propensas que los hombres a sufrir problemas en los pies, lo cual se debe en gran medida al tipo de calzado que utilizan, como los zapatos con demasiado tacón o con punteras muy estrechas.

Cuando se utiliza este tipo de zapatos de manera reiterada, es aconsejable acudir a un podólogo, dado que pueden aparecer daños colaterales, como durezas y juanetes.

5. Conocer el modelo de pisada que se tiene

Una mala pisada puede generar disimetría, problemas de espalda, dolores articulares y musculares, entre otras cuestiones. Por este motivo, realizarse un estudio de la pisada y seguir los consejos que otorgue el podólogo será lo mejor para mantener una buena salud ósea.

Los podólogos avisan de que por ley los centros estéticos no pueden utilizar elementos cortantes.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos han avisado de que ley los centros estéticos no pueden utilizar elementos cortantes para tratar los pies, por lo que han asegurado que sólo pueden limar, pintar o pulir uñas.

MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

«No pueden emplear nada que sea cortante y por ello no tienen que pasar ningún tipo de inspección sanitaria. Quien lo hace somete a un grave riesgo a las personas usuarias porque estos centros no tienen los instrumentos ni los medios para evitar cualquier problema de salud como una hemorragia al cortar durezas en los pies, por ejemplo. Además, el material que emplean no ha pasado el debido proceso de esterilización y hay un riesgo real de infecciones», ha alertado el organismo.

Asimismo, han denunciado los estudios de pisada que se realizan en las tiendas deportivas, señalando que ellos son los profesionales competentes y con el conocimiento sanitario adecuado para realizarlos. «Este tipo de establecimientos de venta de material deportivo, pueden usar el análisis de la pisada para asesorar sobre qué calzado deportivo óptimo podría ser mejor o peor para su cliente, pero nada más. No es un estudio de la pisada completo. Las máquinas que hay en estas tiendas están para ayudar pero no para dar una solución certera», han destacado.

En este contexto, los expertos han informado de que las personas que trabajan en tiendas deportivas «no tienen la formación ni competencia» para analizar la salud del pie, por tanto no pueden hacer diagnósticos apoyándose en los resultados de la máquina.

«No es ilegal que se use una máquina para ayudar a analizar la pisada pero no pueden hacer diagnósticos mediante su uso y supone una atención infravalorada. Esta atención solo te la pueden dar los profesionales de la Podología. Sabemos que muchas tiendas las están quitando porque se quedan cortos y les está generando problemas con sus clientes», ha añadido el organismo.

Finalmente, ha aclarado que las ortopedias son establecimientos sanitarios donde, bajo la supervisión de un médico o podólogo, se lleva a cabo la creación y dispensación, con adaptación personalizada al paciente, de productos sanitarios de ortopedia considerados como productos de prótesis u órtesis, así como ayudas técnicas destinadas a paliar la pérdida de autonomía o funcionalidad o capacidad física de los usuarios.

«Sin la debida decisión médica o podológica, no tienen capacidad de prescribir ni de dar una atención directa al paciente en lo que se refiere a las prótesis o elementos a medida. Pueden vender lo que tengan fabricado pero lo que se tenga que fabricar a medida del paciente tiene que ser aceptado por un médico o por un profesional de la podología. La mayoría de las ortopedias atienden este tipo de razonamiento pero hemos detectado casos en los que se saltan este protocolo y se hacen análisis con el posterior tratamiento», han zanjado los podólogos.

 

Fuente: elEconomista.es