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Analizando la enfermedad de mano, pie y boca

Suena a una infección que pudiera ser grave, pero lo cierto es que no lo es, aunque sí es fastidiosa. La enfermedad de mano, pie y boca es contagiosa e infecciosa, y se origina por un virus que se reproduce muy frecuentemente. Los más afectados suelen ser los niños menores de 10 años, aunque también pueden contagiarse los jóvenes y los adultos.

Uno de los focos de infección se encuentra en los pies, por ello en este artículo la especialista en podología Elena García dará las claves que pueden ayudar a los padres y otro personal responsable a prevenir y lidiar con esta situación.

Los niños suelen contagiarse fácilmente, y lo peor es que no atraviesan fácilmente este período, dado que la incomodidad y la fiebre les hace estar irritados. Las guarderías y los colegios son el lugar donde más fácilmente se propaga este virus, debido a la cercanía de los niños: allí comparten comida, vasos, ropa, lápices y juguetes, lo que propicia la propagación.

Analizando la enfermedad de boca, manos, pies

Si se tiene un hijo y se observa que le comienza a aparecer un sarpullido alrededor de su boca, debemos tener en cuenta que muy posiblemente se haya contagiado. Aunque no es una enfermedad grave, sí debe ser tratada, pues es muy contagiosa e incómoda por las lesiones que produce en los pies, en la boca y en las manos. Por ello muchos pediatras la han comparado con la varicela o el sarampión, pues las tres se contagian fácilmente.

Al parecer, el verano y el otoño son las épocas en las que se producen más contagios. Sin embargo, los profesores y maestros deben estar atentos a posibles síntomas durante todo el año.

Los primeros síntomas

Los primeros síntomas aparecen al cabo de 3 o 6 días desde que el niño se ha contagiado. La primera fase es el período de incubación, donde estos síntomas aún no son visibles.

Fiebre

La fiebre, el dolor de garganta y la mucosidad comienzan a aparecer como los primeros indicios. Por esto suele confundirse con un resfriado común, pero las siguientes manifestaciones marcarán la diferencia.

Sarpullidos

Comienzan a aparecer lesiones cutáneas, ampollas y sarpullidos en la boca, las manos y los pies:

  • Boca: en la parte superior de las mejillas, en las encías, a los dos lados de la lengua y en la parte superior de la boca, es ahí donde suelen aparecer manchitas.
  • Manos: aparecen manchas en los dedos de la mano y en las palmas.
  • Pies: en los dedos de los pies, en la planta y en ocasiones en la zona del tendón de Aquiles.
  • También puede llegar a aparecer un sarpullido en zonas como las piernas, el pecho, la espalda o los glúteos.

Casos graves

En algunas ocasiones, los síntomas pueden derivar en temas más graves como una faringitis, ampollas en la faringe o pequeñas úlceras. También este virus puede provocar gastroenteritis y fiebres muy altas.

Detectar los síntomas durante las primeras fases es fundamental para que las ampollas no avancen y se propaguen sin control por el resto del cuerpo.

Causas del contagio

La enfermedad de mano, pie y boca es vírica, por lo tanto el riesgo de contagio es muy elevado, sobre todo entre los más pequeños. Si bien el virus se pasa principalmente por la vía digestiva y también está presente en manos mal lavadas, donde han quedado restos fecales, pueden darse otras formas de contagio:  por la saliva, al estornudar o toser, por contacto directo con objetos contaminados con el virus, algo que suele ser muy frecuente en colegios y guarderías, y también la madre puede contagiar al bebé durante el parto o el período de lactancia..

Tratamiento para esta enfermedad

En común que en nuestra consulta atendamos al cuidado de los pies de los niños que se ven muy afectados en esta zona debido a la enfermedad. Los pies de los más pequeños se llenan de sarpullido en las plantas y en la zona de los metatarsianos, lo que les provoca picores y un dolor que les impide llevar una vida normal. Hay que tratar esta infección antes de que se agrave más la zona y el sarpullido se transforme en una herida.

 

Cómo cuidar los pies después de correr un maratón

Después de correr un maratón, los pies también necesitan recibir ciertos cuidados, al igual que seguramente se le han dado antes de comenzar la carrera . Hay que prevenir algunas de las dolencias más comunes que suelen aparecer tras haber corrido una larga distancia: sobrecargas musculares, ampollas, fascitis, uñas encarnadas, rozaduras y dolores de hueso, cadera o rodillas.

Cuando se corre un maratón, el impacto de la pisada durante muchos kilómetros es considerable, y esto, sumado a los meses de preparación y los entrenamientos previos, hace que todo haya quedado muy resentido. Para recuperar la salud de los pies, los profesionales de Podología Elena García en Granada recomiendan acudir a un podólogo que ayude a sanar los daños que han aparecido.

Cuando se corre, no solo las articulaciones sufren, el cuerpo se cansa, los músculos se tensan y el organismo se deshidrata. Todos conocen las pautas a seguir: descansar, hidratarse con bebidas isotónicas, estirar los gemelos, etc. Sin embargo, en estos casos poco se habla sobre el cuidado de los pies.

Cuidar los pies después de correr un maratón

Los pies son una de las herramientas más valiosas que tiene el cuerpo, y, como tales, necesitan especial atención. A continuación, se expondrán una serie de pautas que deben seguirse después de correr un maratón de muchos kilómetros. Estas medidas harán que pronto puedan recuperarse.

Baños fríos

Durante las 24 horas posteriores a la carrera, es aconsejable darse baños de agua fría para bajar la inflamación que pudiera surgir. Estos baños pueden prolongarse a lo largo de toda la semana y ser combinados con cremas con efecto frío.

Mantener los pies en reposo en alto

Mantener los pies elevados mientras se descansa para mejorar la descongestión venosa y combinar esta postura con masajes de drenaje es una ayuda muy aconsejable para eliminar edemas que se pueden generar durante la carrera.

Tratar las rozaduras y las ampollas

Las rozaduras y las ampollas son en ocasiones lentas en su cicatrización. Durante los días posteriores, es muy importante que reciban las atenciones que necesitan. Los corredores siguen con su actividad diaria una vez que ha finalizado la carrera, por lo que es probable que las ampollas se intensifiquen o se infecten. Las callosidades deben ser eliminadas adecuadamente y de manera regular por un profesional para recuperar  la piel luego de su impacto con el suelo.

Problemas a largo plazo

En ocasiones, es a partir del segundo o tercer día que pueden comenzar a aparecer problemas en los pies. Algunas molestias podrían derivar en algo más grave. Se recomienda acudir a una revisión donde se realice una exploración profunda, por si hubiera alguna lesión que requiriera mayor atención o tratamiento antes de que se agrave más la situación.

Consulta con un podólogo/a

Es importante que semanas antes de la próxima carrera, se vuelva a visitar al podólogo para que ayude al deportista a tener los pies preparados para sufrir un alto impacto. De esta forma, la recuperación posterior será mucho más sencilla y rápida.

El podólogo es el indicado para ayudar a los deportistas a prevenir posibles lesiones futuras.

Buscar a un profesional calificado

Acude siempre a un profesional de los pies que esté calificado y cuente con experiencia a sus espaldas, como los de Podología Elena García en Granada.

Si eres un aficionado a correr maratones, debes prestar atención a los consejos que se han mencionado anteriormente para conservar la salud de tus pies y que ninguna lesión os haga abandonar a mitad del camino. Sé constante y haz caso a tu podólogo de confianza.

Estudio biomecánico después de un maratón

Realizar un estudio biomecánico de los pies después de realizar uno o varios maratones es una forma de garantizar un tratamiento específico para los pies que ayude a prevenir daños en el futuro. Con los datos que se obtienen, los podólogos valorarán si es necesario usar plantillas personalizadas, ya sea de manera diaria o para las carreras. Las plantillas deportivas son un tratamiento muy efectivo que ayuda a mantener un control sobre la pisada, corrige la postura y previene las lesiones frecuentes en la actividad deportiva: fascitis, uñas encarnadas, dolor en las articulaciones, esguinces, entre otras.

No dudes en acudir a nuestra consulta si eres un deportista habitual de alto impacto y necesitas tratamientos paliativos para tratar las dolencias que surgen durante el ejercicio.

 

Sintomatología del síndrome de Grierson-Gopalan

El síndrome de Grierson-Gopalan, o de pies ardientes, es una afección que provoca una sensación de calor, hormigueo y pinchazos en las extremidades inferiores, y que se intensifica por la noche, lo que dificulta el descanso de aquellos que lo padecen.

Las personas que padecen el síndrome de Grierson-Gopalan saben que aunque pudiera parecer una banalidad, es un problema más serio de lo esperado. La sensación de ardor en las plantas de sus pies es tal que les impide dormir, obligándolos a salir de la cama y apoyarlas sobre el frío suelo para experimentar algo de alivio. A esto se le suma, en ocasiones, la sensación de agujas clavándoseles en los pies.

Es muy complejo vivir con este problema, dado que impide a quienes lo padecen tener una vida normal, debido, entre otras cosas, a la falta de sueño: como ya se ha dicho, una de las peculiaridades de este trastorno es que los síntomas empeoran significativamente por la noche y suelen mejorar o aliviarse durante el día. Por ello es imprescindible tratar esta dolencia lo antes posible, los especialistas de Podología Elena García recomiendan acudir a un experto que lo pueda solventar.

Sintomatología del Síndrome de Grierson-Gopalan

Sensación de calor o ardor en los pies

Frecuentemente se percibe solo en la planta de los pies, pero también puede notarse en el dorso o en el tobillo, e incluso en la cara posterior de la pierna. Es un calor intenso que no se alivia con casi nada, aunque muchos lo intenten metiendo los pies en agua fresca o apoyando las plantas sobre una superficie fría.

Sensación de hormigueo

Algunos pacientes también describen otra sintomatología añadida. Esta consiste en la sensación de tener hormigas o algún otro insecto recorriéndoles los pies. También manifiestan la impresión de recibir pinchazos de agujas por aquellas zonas afectadas que no consiguen aliviar.

Causas de la sensación de ardor en los pies

Las causas que producen esta afección pueden ser varias, aunque a menudo el origen se desconoce. Puede ser un síntoma aislado o puede formar parte de un problema mayor que da lugar a otra patología. Aunque por lo general suele estar asociado a algunas de las siguientes situaciones:

Carencia de vitaminas del grupo B

Una de las causas a las que se adjudica este tipo de sintomatología es a un déficit de diferentes vitaminas, sobre todo de la riboflavina (B12), pero también del ácido nicotínico (vitaminas B3), de la tiamina (vitamina B1) y de la piridoxina (B6). La carencia de estas vitaminas del grupo B produce alteraciones en el metabolismo celular de los tejidos, que llegan a causar una estimulación anormal o a disminuir el umbral del dolor del nervio periférico.

Neuropatía periférica

Se estima que el síndrome de pies ardientes puede deberse a una fase inicial de la neuropatía que se manifiesta cuando hay deficiencia de vitamina B12, antes de que aparezcan los síntomas neurológicos.

Deficiencia en la absorción de nutrientes

Algunas enfermedades provocan una mala absorción de ciertos nutrientes en el intestino delgado (el alcoholismo es una de ellas), lo que a largo plazo lleva a una desnutrición crónica y a una deficiencia de vitaminas y nutrientes.

Síndrome del túnel tarsiano

En este caso el nervio tibial posterior pasa por una zona cerca del talo y por la planta del pie (túnel tarsiano). Cuando este nervio se encuentra comprimido por una inflamación u otra causa, puede llegar a producir hormigueo y ardor en la zona, lo que afecta mucho a los pacientes que lo sufren.

Problemas endocrinos

Este problema se ve reflejado habitualmente en paciente que ya sufren otras patologías, como la diabetes o el hipotiroidismo, aunque se desconoce su mecanismo etiológico. Algunos expertos consideran que la hinchazón que provoca en ocasiones un desequilibrio hormonal (tiroides) puede presionar los nervios del pie.

También los niveles elevados de azúcar sin tratar durante un período prolongado de tiempo pueden dañar los vasos sanguíneos y los nervios, lo que podría causar neuropatía periférica.

Por ello, si se comienza a tener este problema, lo mejor es acudir a un profesional que comience a valorar y a tratar la situación antes de que esta se agrave y ya no sea posible volver atrás.

 

Como se refleja la diabetes en los pies

La diabetes es una enfermedad que suele acarrear diferentes consecuencias a aquellos que lo padecen, y es que la descompensación del azúcar suele desencadenar serios problemas de la salud. La diabetes es un proceso crónico que aparece cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el organismo no utiliza la insulina que genera.

El pie es una de las partes del cuerpo que puede verse más afectada, dando lugar a lo que se conoce como “pie diabético”. El pie diabético se denomina como una alteración clínica que se produce cuando los niveles de glucosa son elevados y constantes en el tiempo. Esta afección puede llegar a ser más peligrosa de lo que muchos creen.

Características del pie diabético

A continuación se enumeran las características que suelen darse en este tipo de problemática:

  • Una disminución de la sensibilidad en el pie en diferentes puntos o en su conjunto (neuropatía).
  • Una disminución de la circulación de la sangre, lo que provocará serios daños (isquemia).

Ambos factores, pueden provocar que aparezcan en los pies úlceras, que sin una atención adecuada, darán serios problemas de salud. Se estima que alrededor del 15% de los pacientes diabéticos desarrollarán alguna úlcera a lo largo de su vida, sobre todo si no acuden a un especialista como los de Podología Elena García.

Consejos para prevenir la aparición de úlceras en los pies

Por desgracia la diabetes es la enfermedad que más amputaciones de pies causa en países desarrollados. Además cada año el número se diagnostican un mayor número de casos de diabetes. Estas amputaciones se podrían evitar, o al menos reducirse, si se realizaran las acciones preventivas necesarias. 

Cribaje neuropático y vasculopatía

Los expertos aconsejan realizar una vez al año un cribaje neuropático y vasculopatía para poder comprobar el estado y la evolución de la enfermedad. Para los pacientes con mayor riesgo es mejor realizar esta revisión cada seis meses y llevar un control más minucioso para evitar serios problemas.

Observar la evolución diaria del pie

El usuario debe realizar todos los días observaciones de su pie con detenimiento. Es importante prestar especial atención a la punta del dedo gordo. También al talón y a la planta sin olvidar la zona exterior del pie.

Si se aprecia alguna rozadura, una herida o se enrojece la zona lo ideal es acudir a un especialista y así evitar riesgos innecesarios.

Precaución al cortar las uñas

El corte de las uñas debe ser correcto, utilizando un cortauñas o un alicate recto e intentar no dejar nunca esquinas que puedan clavarse en el dedo y generar una lesión en la piel que pueda provocar una úlcera a largo plazo.

Los pacientes con diabetes deben dar importancia a cualquier herida dado que puede crear complicaciones que solo un experto podrá tratar. Acude a un podólogo para realizar el mantenimiento de los pies.

Mantener una higiene óptima

Un paciente diabético debe lavar todos los días sus pies para mantenerlos limpios y es bueno que lo hagan con agua tibia y jabón. Hay pacientes que tienden a perder sensibilidad en los pies debido a los problemas que allí se originan, por lo que el agua demasiado caliente puede generar alguna quemadura. Por ello es mejor que estos pacientes no acerquen a sus pieles elementos calientes, como mantas eléctricas, estufas o bolsas de agua caliente.

También es necesario secar los pies de manera óptima y aplicar posteriormente las cremas específicas, recetadas para el tratamiento. Con todas estas medidas también se evitarán la aparición de callosidades y durezas.

Usar calzado de calidad

Los mejores zapatos son los de piel ya que causan menos problemas, además es necesario revisarlos para que ninguna piedra se haya introducido dentro o que algún pliegue mal formado en el interior pueda dañar la piel.

  • El calzado no debe oprimir el pie, y debe ser ligero.
  • Elegir una horma de zapato adecuada para que no aprisionan los dedos.
  • La suela debe ser de goma y antideslizante.
  • El tacón no debe superar 2 o 3 centímetros.
  • Es mejor que el contrafuerte sea semirrígido.

Sobretodo mantener la diabetes bien controlada. 

 

Cómo aliviar las rozaduras de los pies

Las ampollas y las rozaduras de los pies son uno de los daños más temidos, y es que pueden llegar a fastidiar tanto que no se llegue a caminar bien; lo que provoca anulaciones de salidas, fiestas o paseos. Cuando estas heridas salen en los pies son muy incomodas y, si no se tratan a tiempo, pueden llegar a agravarse severamente.

Técnicamente una ampolla es una acumulación de líquido transparente o sanguinolento que es resultado de un roce repetitivo, ya sea con el calzado o entre los dedos por el contacto de la propia piel o con otro material. Esto surge como un sistema de protección del tejido interior, ya que se forma en la capa superior conocida como epidermis.

Las ampollas o rozaduras pueden ser de diferentes grados y tamaños, y en función de ello el tratamiento que se podrá aplicar será diferente. En ocasiones son pequeñas heridas puntuales, pero cuando se cronifica y el daño ocupa una gran parte de la piel es importante acudir a un especialista como los de Podología Elena García.

Motivos o causas de las rozaduras en los pies

La aparición de ampollas o rozaduras en los pies puede deberse a diferentes factores como los que se enumeran a continuación:

Fricción continua

La causa principal de las rozaduras es la fricción de una parte de la piel del pie contra el calzado, sobre todo cuando se hacen largos recorridos o cuando se estrena calzado. Existe otra posibilidad y es que el roce entre los dedos debido al uso de un mal calzado o a una deformación acabe produciendo la herida.

Este último punto sí sería muy preocupante debido a que algo interno está ocurriendo, por lo que es necesario acudir a un podólogo para que realice una evaluación de la situación.

Quemaduras

Los productos químicos, el sol, las altas temperaturas del horno o del agua pueden ocasionar ampollas al rozar con la piel. Esto es muy peligroso y se debe tener cuidado, porque en estas ocasiones el campo dañado puede llegar a ser mayor lo que demandará más tratamientos.

Infecciones en los pies

Los hongos, como los producidos por el pie de atleta, son una patología que puede llegar a producir ampollas en los pies. Ya tenemos un artículo en el blog que habla sobre este problema.

Exóstosis de Haglund

Cuando el hueso del talón crece de manera anormal se genera un roce excesivo en dicha zona al usar calzado. Esta fricción deriva en rozaduras y lesiones cutáneas que suelen ser crónicas debido al espolón. Por ello es muy importante tratarlo para contener lo máximo posible estos daños que suelen limitar la calidad de vida de aquellos que lo padecen.

Existen otros motivos como alergia a algún elemento del zapato o el metal con el que se curte la piel del calzado. 

Sintomatología que parece

La ampollas son una afección que son de rápida sintomatología, al poco tiempo de formarse comienza a sentirse lo siguiente:

  • Calor intenso en la zona donde se está produciendo la rozadura.
  • Enrojecimiento de la piel y molestias. Esa zona comienza a tomar un color rojizo que será el primer indicador de la aparición de la ampolla.
  • La piel se ablanda y comienza a levantarse, lo que dejará o una ampolla o una herida encarnada.

Soluciones a este problema

Cuando no se ha podido prevenir y esta ya ha salido o está comenzado a salir en el pie, se pueden realizar cuatro pasos que aliviarán la situación:

  • Cuando la ampolla ya ha salido -o incluso cuando esta ha generado en una herida por el levantamiento de piel- lo principal será lavar la zona con jabón y aclarar con abundante agua tibia.
  • Secar la zona con gasas a toquecitos, nada de arrastrar sobre la superficie. Aplicar clorhexidina o povidona yodada.
  • Es necesario cubrir la zona para que no sea rozada de nuevo. Lo mejor es usar una gasa antiadherente y cubrirla con un es esparadrapo de papel, pues tiene una mejor transpiración. Cada cierto tiempo este vendaje debe ser renovado.
  • Si la ampolla es demasiado grande e impide caminar es mejor acudir a un podólogo para que practique un drenaje del líquido y cure adecuadamente la zona durante varios días.
  • Para nosotros, la mejor solución, para una ampolla originada por una rozadura es utilizar un apósito hidrocoloide. Tipo compeed. Que puede utilizarse tanto para prevenir como para curar. Minimizan el dolor y permiten caminar con normalidad. 

 

¿Que es la psoriasis en los pies?

La psoriasis también puede afectar de manera severa a los pies, dañando la piel, las articulaciones y las uñas, lo que llega a ser muy doloroso. La psoriasis es una enfermedad hiperplasia epidérmica benigna y crónica, de origen inmunitario. No tiene cura, pero sí tratamiento paliativo.

Como ocurre con todas las enfermedades crónicas (hipertensión o diabetes) es importante llevar un buen control de la misma para poder paliar los daños, aliviar los síntomas y hacer que el paciente tenga una mejor calidad de vida. Es una afección que engloba diferentes problemas estéticos (en la piel y en las uñas y económicos (debido a que la mayoría de los tratamientos que no cubre la seguridad social).

Además es una enfermedad visible, por lo que si comienza a notar los síntomas que más adelante se enumeran, es importante acudir a un especialista como los de Podología Elena García para que evalué la situación.

La psoriasis plantar suele afectar a las plantas y uñas de los pies , al ser una zona que permanece cubierta a diario suele diagnosticarse de forma tardía, lo que dificulta la realización del tratamiento de manera temprana.

Síntomas y causas de la psoriasis en los pies

A continuación se analizarán los síntomas y las causas por las cuales se origina la psoriasis en los pies:

Síntomas

Si se observa los síntomas que a continuación se señalan es necesario comenzar a pedir ayuda experta:

  • Dolor y molestia en la zona de los pies y el tobillo
  • Enrojecimiento 
  • Hinchazón
  • Descamación de la piel en las zonas afectadas y que más enrojecimiento tienen
  • Rugosidad de la piel al tacto
  • Comienza con unas manchas rojas que suelen venir acompañadas de picor.

Esta patología suele afectar a un 2% de la población en España, la cual en la mayoría de los caos o la desconoce o no la trata adecuadamente.

Causas

Las causas originales de esta enfermedad se desconocen, aunque sí existe cierta relación genética en su aparición. Lo que sí se ha determinado es que existen una serie de desencadenantes:

 

  • Infecciones: Cualquier infección que debilite al sistema inmune, por ejemplo, las infecciones que se originan en la garganta como la faringitis pueden desencadenar la psoriasis.
  • Medicación: por desgracia la medicación no siempre cumple su función. En ocasiones se produce un efecto rebote, dado que, aunque ha ayudado a reparar una lesión grave que ha aparecido, cuando esta finaliza los demás brotes empeoran. Puesto el sistema inmune se ve directamente afectado, y este puede responder con esta enfermedad. 
  • Estrés, afecta directamente al sistema inmune, lo debilita, con lo que está muy relacionado con la psoriasis. 
  • Frío, suele ser un factor que hace que se empeoren los síntomas, la piel se ve agredida, y la respuesta es un agravamiento de la enfermedad 

Modelos de psoriasis que puede aparecer en los pies

 Existen diferentes manifestaciones de esta enfermedad, así como tipos y gravedades y desde el punto de vista podología pueden encontrarse las siguientes variedades:

Afección en las uñas

Las afecciones ungueales son muy incómodas porque hacen que las uñas se quiebren con facilidad. Empiezan a volverse amarillentas y arenosas, y puede afectar a una sola uña o a varias en función de la gravedad que tenga.

El tratamiento en este caso es paliativo, ya que no se puede atajar el problema de raíz, sino que se intenta atenuar los signos y síntomas para que la uña y el dedo no sufra y no se vean tan dañadas.

A esta enfermedad, es muy común que se contagie por hongos y que convivan a la vez, puesto se da un medio ambiente adecuado bajo el pecho ungueal que hace que los hongos colonicen muy bien. Quizá ésto hace que las uñas tengan un tratamiento muy tedioso. 

Afección cutánea

La psoriasis de los pies es más fácil de tratar que en las uñas, ya que la vía tópica absorbe mejor los productos indicados. La piel además también tiene una regeneración más rápida que las uñas, por lo que todo lo que dará mejores resultados. Este tipo de psoriasis es incómoda, pica, no se soluciona con cualquier crema y además es reactiva a los cambios de temperaturas y humedad.

El tratamiento se basa en cremas recomendadas por profesionales al a vez que se visita al podólogo de manera regular para hacer alguna sesión de quiropedia.

Psoriasis en las articulaciones

En las afecciones articulares es indispensable el uso de farmacología oral, además de ser tratada con fisioterapia y demás. Esto debe aconsejar siempre un reumatólogo que haga un seguimiento del problema. 

Se ha demostrado en diferentes casos y estudios que el mejor tratamiento para esta afección es la radiación solar con protección, la reducción del estrés y una buena alimentación rica en Omega 3, frutas y verduras altas en betacarotenos.

¿Cómo eliminar las verrugas plantares?

Una de las patologías más comunes que afectan a los pies son las verrugas plantares. Estas son lesiones en la piel del pie que suelen confundirse con otras afecciones como los helomas o los callos, pero nada tienen que ver con ellos y, si no se diagnostican tiempo, puede convertirse en un problema mayor.

A diferencia de los callos, las verrugas plantares son un problema vírico, lo que implica que pueden reproducirse;  los callos, por el contrario, son un engrosamiento de la piel producido por el roce o la fricción del pie con los zapatos o calcetines.

¿Qué es una verruga plantar?

Las verrugas en los pies son una afección vírica que lo causa el conocido virus del papiloma humano o VPH, el cual se aloja en las primeras capas de la piel, la epidermis y la dermis, sin llegar nunca a capas más profundas.

Se asigna la etiqueta de papiloma a las infecciones víricas causadas por esta cepa, de hecho es el nombre por el que comúnmente se le conoce entre aquellos que las padecen. Pero lo cierto es que los expertos como los de Podología Elena García los denominan Verruga Plantar.

La apariencia es pequeña y algunos la asemejan a las de una coliflor (pueden ser de diferentes tamaños, rara vez más grande que una moneda pequeña). En esta malformación aparece un punto negro en el centro que es la vascularización del virus.

Cuando se deslamina el centro suele sangrar y además es muy doloroso para aquellos que lo padecen, pues dificulta hasta el andar debido a la incomodidad que se padece, pues cuando la verruga está cubierta por una capa de queratina puede molestar al presionar la zona.

Si se es un usuario que comienza a ver esto en su pie, empieza a notar la protuberancia, el picor, el dolor y el ardor que en ocasiones produce, lo mejor es que acudas a un profesional como los de Podología Elena García, donde te haremos un estudio minucioso y te ayudaremos a solventar tu problemática desde una perspectiva sencilla.

Causas de la aparición de las verrugas plantares: papiloma

Las verrugas en los pies son producidas por contacto directo cuando un pie sano entra en unión con el virus. Si esto ocurre, y el pie sano tiene grietas o alguna herida, la infección está casi asegurada.

  • Se contagia por transmisión física.
  • Es habitual en niños de 12 a 16 años.
  • Es frecuente que se propague a través de duchas públicas en piscinas, baños, gimnasios, salas de juego o instalaciones deportivas.
  • Se aprecia una alteración muy visible en la zona del pie donde se reproduzca.

Tratamientos para eliminar el papiloma de la zona plantar

A continuación se analizarán los tratamientos que pueden llevarse a cabo para de eliminar el papiloma.

Quemaduras químicas

Mediante el uso de ácido (glicólico, salicílico o láctico entre otros) con diferentes concentraciones se irá quemando la verruga, a la que después habrá que realizarle una serie de curas. El procedimiento no es doloroso, solo las curas pueden ser algo incómodas.

Quemaduras térmicas

Se realiza mediante láser, a través de diferentes longitudes de onda y por supuesto con la realización de las curas pertinentes. Este tratamiento es una metodología innovadora que tiene numerosas aplicaciones.

Esto solo puede realizarse en una clínica de podología, dado que es un elemento delicado que debe ser tratado por expertos.

Sustancias químicas

Se utilizan vesicantes como la cantaridina o citostáticos. Son muy efectivos pero muy agresivos y se necesita seguir una curas estrictas pues pueden provocar pequeñas úlceras en la piel. Hay que tener cuidado ya que si no se aplica con precisión puede dañarse la piel alrededor de la zona afectada.

Eliminación por cirugía

Aunque no es el tratamiento que suele elegirse para tratar esta afección, sí es cierto que es por el que se decantan los especialistas cuando los anteriores métodos han fallado y el virus sigue presente en la piel del paciente. Es agresivo pero muy eficaz siempre y cuando sea el último recurso para devolverle la calidad de vida al paciente.

Prevenciones

Dos de los mayores consejos que dan los expertos a los usuarios es llevar siempre los pies protegidos en zonas públicas como piscinas, baños o duchas y, sobre todo, que los más pequeños no compartan calzado. Y mucha crema hidratante, para evitar que la piel esté rota y nos mantenga protegidos de este virus. 

Qué son los dedos de garra

Una de las afecciones que suele afectar a un amplio sector de la población es la patología denominada dedos de garra. Esta deformidad se produce en los dedos de los pies, excepto en el dedo gordo. Se origina cuando la articulación metatarso-falángica se estira de manera excesiva y las articulaciones de la parte media y extrema se flexionan.

Dicha  denominación viene por la semejanza que adquieren los dedos de los pies a los de una garra de animal.La afección causa muchos problemas en la salud de los pies de aquellos que la padecen.

Tipos de dedos de garra

Los expertos diferencian dos tipos de dedos de garra:

  • Garra flexible: se la denomina a aquella en la cual la persona puede llegar a manipular los dedos consiguiendo una extensión de estos.
  • Garra rígida: es aquella en la que los pacientes no pueden corregir la postura de los dedos, manteniéndose rígidas constantemente.

Causas de la patología

A continuación, se analizarán las  causas que pueden originar en las personas  los dedos de garra:

Origen congénito

Una de las causas, aunque no suele ser la más común, es el origen congénito. Cuando se da esta circunstancia, el diagnóstico puede hacerse a tiempo para poder corregir la malformación, dado que el podólogo podrá aconsejar al paciente sobre el calzado que deberá utilizar y los tratamientos indicados para su afección.

Entre los remedios se encuentra la cirugía, el uso de plantillas personalizadas e incluso la realización en casa de diferentes ejercicios de estiramientos de los dedos afectados.

Por un mal calzado

Utilizar un calzado inadecuado a lo largo de la vida puede favorecer el origen de  esta malformación en los dedos. La mayoría de los pacientes que acuden a la consulta de un podólogo, como los de Podología Elena García, llevan un calzado inadecuado que les comprimen los dedos o con demasiado tacón, generando un desequilibrio en tendones y músculos del pie.

Por este motivo los podólogos llevan décadas advirtiendo la importancia de usar un calzado adecuado durante todas las etapas de la vida y no utilizar tacones de más de 4 cm de tacón, al menos durante un periodo largo de tiempo, pues  estos causan el encogimiento de los dedos. 

Causas musculares o articulares

Otra de las causas  que podría ocasionar la aparición de dedos de garra son los problemas musculares o articulares que producen los juanetes, los pies cavos o planos o alguna lesión en músculos o hueso.

Por ello, si padece esta patología, es aconsejable acudir a un especialista que pueda evaluar y ayudar a solucionar o paliar de una manera sana y correcta esta afección.

Síntomas que pueden aparecer

Los dedos de garra no solo afectan a los dedos de los pies sino  también a las articulaciones. Es habitual que los pacientes no detecten de inmediato este problema, pues no suele manifestarse rápidamente sino con el paso de tiempo.

Sintomatología que puede apreciarse:

  • Aparecen durezas y callos en el dorso del pie y los dedos.
  • Puede aparecer daños en el pulpejo, producido por el roce excesivo con el calzado. En un principio puede parecer liviano pero con el tiempo se irá agravando.
  • Las articulaciones interfalángicas comenzaran a inflamarse produciendo molestias al caminar.
  • Puede presentarse Mucho dolor en la zona cuando se practica deporte.
  • Aparición de dolor repetitivo en la zona de la puntera del pie. Esta molestia causa problemas al andar por lo que realizar actividades cotidianas como caminar para ir a comprar, puede ser incómodo.

Como los expertos diagnostican los dedos de garra

Para poder ser diagnosticado es necesario acudir a la consulta de un podólogo. Ellos examinarán  la flexión de los dedos y en función de esta observación lo derivaran a realizarse una radiografía,  a fin de obtener una imagen más detallada de la desviación de los dedos.

Algunos expertos aconsejan realizar un estudio biométrico de la marcha y la pisada, con el objetivo de permitir,     al podólogo, observar la deformidad del dedo y evaluar de manera más precisa el grado del problema.

Una vez evaluada la gravedad del asunto, el podólogo podrá  establecer el tipo de tratamiento ideal para el paciente , con el fin de ayudarle   a prevenir la deformidad o a paliar las molestias producidas por dicha afección. .

¿Que es la gota?

La gota es un tipo de artritis que se produce cuando los niveles de ácido úrico aumentan en la sangre y se acumulan en las articulaciones. Hablamos de una afección dolorosa que puede provocar episodios repetitivos de molestia por la inflamación.

Se trata de una enfermedad reumática que suele afectar al 1-2 % de la población y se produce por la formación de cristales de urato en los tejidos y en las articulaciones. Los cristales que se forman suelen acumularse en las articulaciones más distales del cuerpo por ser las más frías. Por ello el pie, y en concreto, los dedos del mismo, suelen ser los más afectados, sobre todo el dedo gordo.

Cuando todo funciona de manera correcta el ácido úrico se disuelve en la sangre y se expulsa por la orina. Cuando los niveles aumentan y el cuerpo no es capaz de eliminarlos se comienzan a formar cristales que se acumulan en el organismo, por ello la gota es considerada un desorden metabólico.

Causas de la gota

A continuación, se analizan las causas de por qué puede aparecer o producirse gota y de por qué esta suele afectar en la mayoría de los casos al dedo gordo del pie.

  • El cuerpo crea una sobreproducción de ácido úrico que no puede gestionar de manera natural creando serios problemas en la salud.
  • El cuerpo posee serias dificultades para deshacerse del ácido úrico de manera natural lo que provoca la acumulación de este en las articulaciones.
  • Debido a una mala alimentación. Hay alimentos que tienen una alta carga de ácido úrico y esto sumado a algún problema de salud provoca que los niveles en sangre suban.

Cuando se acumula demasiado ácido úrico en el líquido que rodea las articulaciones, se forman cristales que hacen que se inflame la zona, lo que causa dolor, hinchazón y elevación de la temperatura de la zona. El motivo exacto de su aparición se desconoce, llegando a especularse que puede ser de carácter hereditario.

Esta afección es más común en los varones, pero también suele afectar a las mujeres en etapas posmenopáusicas y en las personas que beben alcohol de manera frecuente. Se debe tener presente que a medida que las personas envejecen la probabilidad de padecer gota aumenta por los diferentes motivos comentados anteriormente.

También puede darse de manera más frecuente en personas que ya padecen alguna enfermedad como: la diabetes, una enfermedad renal, obesidad, leucemia u otros tipos de cáncer en sangre o anemias varias.

Por ello son tan importantes las revisiones periódicas con especialistas del pie como los de Podología Elena García, ya que pueden detectar anomalías en los dedos facilitando así una diagnosis precoz. Aunque si se sospecha, que ya se posee alguna enfermedad de las anteriormente mencionadas lo más adecuado es acudir a un especialista.

Sintomatología y diagnóstico de la gota

A continuación, se analizarán los síntomas más frecuentes que pueden ayudar al usuario a sospechar que puede padecer gota y por lo tanto buscar ayuda con un experto en la materia, que le ayude a llevar un seguimiento y una vida más adecuada a su problema:

  • Aparición de dolor en la articulación del pie. Este dolor suele aparecer de forma repentina, de hecho, a muchos pacientes les aparece de un día para otro, mostrándole incluso el roce de las sabanas.
  • El dolor se hace más notable por la noche. El dolor aumenta por la noche debido a que las articulaciones están en reposo y por lo tanto a menor temperatura. Los pacientes suelen quejarse de que esta molestia les dificulta para dormir adecuadamente.
  • La zona donde se han asentado más cristales suele tener una apariencia inusual, está enrojecida, caliente inflamada y con falta de movilidad (rígida).

Para cerciorarse y realizar un diagnóstico adecuado los especialistas realizan varias pruebas diagnósticas, como una analítica para comprobar los niveles de ácido úrico. También puede tomarse una muestra líquida de la zona afectada para ver si contiene cristales. Todo ello es necesario para comenzar a tratar la zona y al paciente.

Tratamiento

El tratamiento puede basarse en medicamentos de diferente índole, que ayudarán a reducir el dolor y a prevenir más daño en las articulaciones. El objetivo del médico es disminuir los niveles en sangre. 

Además, siempre se recomienda una dieta saludable baja en purinas, sal, carne roja, queso curado, mariscos y pescado azul. Un estilo de vida activo que ayude a que el riñón baje en exceso.

Qué causa el adormecimiento en los pies

Los problemas en los pies son una de las consecuencias que acarrea el estilo de vida sedentario, la falta de ejercicio, la mala alimentación o el sobrepeso que hace que los pies se resientan más.

Una de las consecuencias más comunes es el adormecimiento u hormigueo en las extremidades del cuerpo, sobre todo en manos, brazos, piernas o pies. Esta sensación habitual que suele experimentarse sin conocer el motivo, a veces es algo solo un síntoma aislado y en otras ocasiones puede constituir un indicador de algo más serio.

Los motivos pueden ser muy diversos. Lo más oportuno es que si padece adormecimiento en los pies de manera habitual, debe consultar a un especialista como los de Podología Elena García, para que puedan evaluar cada caso particular minuciosamente.

El origen del adormecimiento en los pies

A continuación, se establecerá un listado con los posibles orígenes o causas de este tipo de adormecimiento. Como ya hemos comentado, si eres una persona que se siente identificado con alguna de estas situaciones, acude a un profesional antes de que el daño vaya en aumento..

Origen Neurológico

Los problemas neurológicos son aquellos que afectan a la conducción nerviosa, es decir al nervio. El nervio es la estructura encargada de mandar señales a la médula espinal y al cerebro para que todo en el cuerpo funcione de manera ordenada.

Cuando algún nervio está afectado, debido por ejemplo a una hernia discal, este no envía correctamente las señales y se produce un síntoma que se traduce en un adormecimiento de alguna zona, como los brazos, los pies o las manos.

Origen vascular

Otro grupo de patologías que puede generar adormecimiento es el que se deriva de los problemas vasculares. Entre las patologías que pueden generar adormecimiento están: la arteriosclerosis que es el endurecimiento de las arterias, la trombosis, que es un colapso del torrente sanguíneo, problemas con la microcirculación (síndrome de Reynaud) y las congelaciones leves por el frío (sabañones)

Es posible que este adormecimiento sea ocasionado por un problema en el calzado. En los casos en que este no es el adecuado, es demasiado ajustado o no se adapta al pie como debería, puede aparecer un adormecimiento sobre todo en alguno de los dedos. Puede llegar a ser muy incómodo. Si esto le ocurre al usuario de manera habitual, deberá adquirir zapatos que se adapten mejor a la fisonomía de su pie.

Uno de los más habituales y conocidos por todos es el adormecimiento que ocurre cuando una postura inadecuada se prolonga durante mucho tiempo. Esto hace que las arterias se compriman y dejen de aportar riego sanguíneo a la extremidad. Si esto ocurre, es mejor ir variando las posturas y mantener una actividad regular o moderada para beneficiar el riego sanguíneo por el cuerpo.

Aunque las causas pueden ser varias, lo cierto es que, como ya hemos mencionado, los problemas de circulación son los motivos más habituales de adormecimientos en las extremidades, y especialmente en los pies de manera frecuente.

Cómo mejorar la circulación de las piernas

Consejos para mejorar la circulación y evitar así el adormecimiento en los pies debido a este problema:

  • Evitar permanecer de pie o sentado durante un largo periodo de tiempo. Ya sea por motivos de trabajo de o de sedentarismo, lo ideal es caminar regularmente para evitar problemas de circulación.
  • Elevar las piernas durante los periodos de descanso. Cuando se está costado es oportuno colocar las piernas algo elevadas para mejorar el flujo sanguíneo.
  • Realizar deporte de manera regular es fundamental. Natación, baile, caminar o montar en bicicleta ayudan a activar la circulación y el sistema linfático, lo que a la larga, mejora la salud del usuario.
  • Mantener hábitos alimenticios saludables. La alimentación ayuda o interfiere en el funcionamiento del sistema circulatorio. Comer de manera sana y beber dos litros de agua diaria es beneficioso para que todo el organismo funcione correctamente y no padecer enfermedades vasculares. También es importante que los alimentos que se ingieran sean siempre bajos en sal.
  • Evitar el calor. Las altas temperaturas favorecen la dilatación de las venas, por lo que es importante evitar el calor de manera directa en las piernas de manera prolongada, como el de las estufas, tomando el sol o con mantas eléctricas.