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Diferencias entre correr en cinta y correr en el exterior

La cuarentena ha obligado a modificar una gran cantidad de actividades, entre ellas el deporte. Este ha pasado de ser realizado en un gimnasio o en la calle a hacerse en casa, lo cual altera los entrenamientos y la forma de mantenerse activo. Muchos usuarios tienen la suerte de contar con material deportivo en casa, como pesas, bicicleta, elíptica o cinta de correr, lo que les beneficia a la hora de estar activos.

Ahora estos elementos se utilizan de manera más regular para hacer deporte, mantenerse en forma o estar simplemente algo activos. En este caso se va a analizar el cambio que supone correr en cinta en vez de en la calle para los pies y el cuerpo. La gran mayoría de runners han cambiado la calle por la cinta, y es necesario que conozcan las diferencias que hay a la hora de caminar por ella.

Por el confinamiento, ya no se puede salir a la calle y tener la vida activa que muchos tenían, ni ir al gimnasio ni hacer deporte al aire libre. Por ello, realizar ejercicio en casa se ha vuelto para muchos una obligación o al menos una necesidad para mantener el cuerpo en funcionamiento. El deporte es una gran herramienta para mantener la calma, no perder los nervios y activar las endorfinas, que favorecen al bienestar general.

Diferencias entre correr en cinta y correr en el exterior

Si eres de las personas que ha desempolvado su cinta de correr para estar activo esta cuarentena o para no perder el fondo ganado durante todo este año, este artículo de los profesionales de Podología Elena García en Granada analiza las dudas que pueden surgir ante tales diferencias. No es lo mismo correr en una cinta que hacerlo en el exterior por diferentes motivos que se esclarecerán a continuación:

Mayor activación al correr en el exterior

Correr en el exterior provoca una mayor activación en los músculos, en contraposición a si se corriera en una cinta. Esto se debe a que cuando se corre en una cinta los músculos extensores de la cadera, los gemelos, la rodilla y sobre todo los músculos de los pies no realizan apenas actividad debido a que el tapiz rodante es el encargado de impulsarlos.

Si solo se corre en cinta, los músculos pueden llegar a debilitarse, pues hacen pocos movimientos. Todo lo contrario ocurre cuando se corre por la calle o el campo, que se tiende a trabajar mucho más la musculatura de la zona. Una lesión frecuente que suele darse en personas que solo corren en cinta es la periostitis tibial. Esta condición se debe a un exceso de trabajo del músculo tibial anterior.

Correr en cinta es más cómodo que correr en la calle

Debido a la menor implicación muscular, a la que se ha hecho referencia en el apartado anterior, se produce un menor gasto calórico, poco pero menor, un 5 %. También sucede que las fuerzas de fricción que se genera entre el pie y el asfalto o la montaña se reducen a cero; por lo tanto, correr en la cinta es mucho más cómodo.

La cinta permite hacer intervalos

La cinta permite hacer una graduación de la intensidad a la que se desea correr, algo positivo y a su vez negativo. Facilita el ir siempre a un mismo rito pero a su vez hace que el cuerpo se acomode a esa situación.

Es por ello que la ingeniería siempre busca nuevas formas de paliar lo que la naturaleza solo puede otorgar al ser humano. De esta forma, se han creado cintas de correr curvas, que asemejan el correr al de la calle desde un punto de vista mecánico y fisiológico.

Así, actualmente contar con una máquina de correr es una gran suerte, y aunque en otros momentos no se debería abusar de ella, ahora mismo supone una gran ventaja, ya que permite al usuario estar activo durante la cuarentena. Para paliar los posibles daños que pueda causar, lo ideal es andar descalzos de manera frecuente, y realizar ejercicios para mantener los pies fuertes y sanos durante los días de confinamiento, en los que por desgracia poco se anda.

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