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Dolencias ocasionadas por el uso de zapatos de tacón alto

El uso de tacones es uno de los motivos más comunes por el que se generan lesiones en los pies de las mujeres. Los zapatos de tacón son tan odiados como amados por esta razón. Su uso es muy frecuente pero la mayoría de los expertos como los de Podología Elena García en Granada, recomiendan disminuir su frecuencia a ocasiones o momentos concretos, para así disminuir el daño que suelen generar.

Vemos en las consultas la llegada de muchas mujeres con diferentes molestias en los pies y se observa en la mayoría que dichas afecciones se han desarrollado por el uso reiterado de tacones a lo largo de su vida. El uso a edades tempranas de tacones altos y zapatos estrechos, puede provocar deformaciones y daños severos, con las que se tendrá que lidiar en su futuro. Como ya se comentó en otros artículos (que enlazamos aquí) que hay en el blog, el desarrollo del pie es muy importante y utilizar un calzado adecuado es necesario para evitar grandes problemas.

Dolencias ocasionadas por el uso de zapatos de tacón alto

El rango de dolencias por el uso de zapatos de tacón alto puede ser más amplia de lo que muchas personas llegan a pensar. Las más frecuente son aquellas que van desde un dolor de tobillo, a una hinchazón de pies o una sensación de quemazón en la planta. A continuación se detallarán las dolencias más severas:

Juanetes

Es un bulto óseo que se desarrolla en la articulación alrededor de la base del dedo gordo. El juanete se produce cuando el hueso del dedo gordo del pie, el primer metatarsiano, comienza a desplazarse hacia el exterior, obligando al dedo a ir hacia dentro. Se trata de una deformación, que tiene tratamiento e incluso operación. 

Metatarsalgia

Se trata del dolor seco que aparece en la parte anterior del pie y que suele ir acompañado con la aparición progresiva de callosidades. Esta patología u afección suele presentarse en personas de mediana edad, sobre todo en mujeres, ya que son las que más utilizan zapatos con una horma demasiado ajustada y de punta o pala estrecha, sumado a un elevado tacón.

Dedos en martillo

Sucede cuando un dedo del pie o varios comienza a adquirir forma de garra, es decir curvada de manera significativa hacia abajo. Suele suceder por el uso frecuente de tacón cuya horma es demasiado estrecha, lo que acaba provocando que los dedos se comprimen y pierdan su posición natural. Esto también se conoce como dedos de garra. 

Neuroma de Morton

Como en el caso anterior, aquí la afección se encuentra en la falange de los pies. Se produce dolor, inflamación y hormigueo al caminar, con el paso del tiempo puede agravarse más e incluso llegar a dificultar de manera severa el riego sanguíneo.

Fascitis plantar

Aparece por el esfuerzo que tienen que hacer los pies al soportar el uso de tacones durante varias horas. Es una inflamación aguda que se produce en los tendones que soportan los huesos de la parte inferior del pie y del talón. La consecuencia de esta inflamación es que puede generar problemas en la forma habitual de caminar, lo que podría generar daños colaterales en otras partes del cuerpo como las rodillas o caderas.

Esguince de tobillo

Es una lesión de los ligamentos que mantienen el tobillo estable. Una simple torcedura del pie causada por la baja estabilidad que se tienen los tacones altos al caminar provocaría el daño e incluso generaría micro traumas en la zona.

Dolores musculares y de espalda

Es quizás el más frecuente y popular. Lo más interesante es que pocos saben que estos daños se producen por problemas en los pies. Los pies no están diseñados para andar sobre zapatos con tacón alto, y por tanto, la posición natural del cuerpo se ve alterada resultando como consecuencia que algunas partes de la columna se vean afectadas al alterar la forma en la que se mantiene el equilibrio, forzando así ciertas áreas lumbares que acaban deteriorándose y doliendo.

Artrosis o artritis en las rodillas

El uso de tacones altos aumenta la presión que se produce en las superficies articulares de las rodillas, además de facilitar el desgaste en los cartílagos.

Por lo que recomendamos utilizarlos únicamente en contadas ocasiones.

Las consecuencias de utilizarlos de forma continua puede provocar que no se puedan utilizar ni de forma esporádica. 

Si tiene alguna duda no dude en ponerse en contacto con los profesionales de Clínica Podologíca Elena García. 

 

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