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¿Que es la gota?

La gota es un tipo de artritis que se produce cuando los niveles de ácido úrico aumentan en la sangre y se acumulan en las articulaciones. Hablamos de una afección dolorosa que puede provocar episodios repetitivos de molestia por la inflamación.

Se trata de una enfermedad reumática que suele afectar al 1-2 % de la población y se produce por la formación de cristales de urato en los tejidos y en las articulaciones. Los cristales que se forman suelen acumularse en las articulaciones más distales del cuerpo por ser las más frías. Por ello el pie, y en concreto, los dedos del mismo, suelen ser los más afectados, sobre todo el dedo gordo.

Cuando todo funciona de manera correcta el ácido úrico se disuelve en la sangre y se expulsa por la orina. Cuando los niveles aumentan y el cuerpo no es capaz de eliminarlos se comienzan a formar cristales que se acumulan en el organismo, por ello la gota es considerada un desorden metabólico.

Causas de la gota

A continuación, se analizan las causas de por qué puede aparecer o producirse gota y de por qué esta suele afectar en la mayoría de los casos al dedo gordo del pie.

  • El cuerpo crea una sobreproducción de ácido úrico que no puede gestionar de manera natural creando serios problemas en la salud.
  • El cuerpo posee serias dificultades para deshacerse del ácido úrico de manera natural lo que provoca la acumulación de este en las articulaciones.
  • Debido a una mala alimentación. Hay alimentos que tienen una alta carga de ácido úrico y esto sumado a algún problema de salud provoca que los niveles en sangre suban.

Cuando se acumula demasiado ácido úrico en el líquido que rodea las articulaciones, se forman cristales que hacen que se inflame la zona, lo que causa dolor, hinchazón y elevación de la temperatura de la zona. El motivo exacto de su aparición se desconoce, llegando a especularse que puede ser de carácter hereditario.

Esta afección es más común en los varones, pero también suele afectar a las mujeres en etapas posmenopáusicas y en las personas que beben alcohol de manera frecuente. Se debe tener presente que a medida que las personas envejecen la probabilidad de padecer gota aumenta por los diferentes motivos comentados anteriormente.

También puede darse de manera más frecuente en personas que ya padecen alguna enfermedad como: la diabetes, una enfermedad renal, obesidad, leucemia u otros tipos de cáncer en sangre o anemias varias.

Por ello son tan importantes las revisiones periódicas con especialistas del pie como los de Podología Elena García, ya que pueden detectar anomalías en los dedos facilitando así una diagnosis precoz. Aunque si se sospecha, que ya se posee alguna enfermedad de las anteriormente mencionadas lo más adecuado es acudir a un especialista.

Sintomatología y diagnóstico de la gota

A continuación, se analizarán los síntomas más frecuentes que pueden ayudar al usuario a sospechar que puede padecer gota y por lo tanto buscar ayuda con un experto en la materia, que le ayude a llevar un seguimiento y una vida más adecuada a su problema:

  • Aparición de dolor en la articulación del pie. Este dolor suele aparecer de forma repentina, de hecho, a muchos pacientes les aparece de un día para otro, mostrándole incluso el roce de las sabanas.
  • El dolor se hace más notable por la noche. El dolor aumenta por la noche debido a que las articulaciones están en reposo y por lo tanto a menor temperatura. Los pacientes suelen quejarse de que esta molestia les dificulta para dormir adecuadamente.
  • La zona donde se han asentado más cristales suele tener una apariencia inusual, está enrojecida, caliente inflamada y con falta de movilidad (rígida).

Para cerciorarse y realizar un diagnóstico adecuado los especialistas realizan varias pruebas diagnósticas, como una analítica para comprobar los niveles de ácido úrico. También puede tomarse una muestra líquida de la zona afectada para ver si contiene cristales. Todo ello es necesario para comenzar a tratar la zona y al paciente.

Tratamiento

El tratamiento puede basarse en medicamentos de diferente índole, que ayudarán a reducir el dolor y a prevenir más daño en las articulaciones. El objetivo del médico es disminuir los niveles en sangre. 

Además, siempre se recomienda una dieta saludable baja en purinas, sal, carne roja, queso curado, mariscos y pescado azul. Un estilo de vida activo que ayude a que el riñón baje en exceso.