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Etiqueta: Aunque la sociedad esté en plena cuarentena

Ventajas de la ecografía en podología

Los avances médicos son cada vez mayores, y nosotros siempre intentamos ofrecer lo más eficiente a nuestros pacientes. La ecografía es una técnica o herramienta utilizada para el diagnóstico, pues nos permite ver a través de la piel, obteniendo imágenes a tiempo real de los tejidos y de las zonas blandas. En podología se emplea para ver múltiples patologías: fascia plantar, artrosis, síndrome del seno del tarso, neuromas o gangliones, entre otras.

Las ecografías las conocemos todos, pues en algún momento nos han tenido que hacer alguna para diagnosticar algo. Es una prueba nada invasiva con la que se pueden conseguir diagnósticos tempranos de afecciones, lo que ayuda a la prevención. Son todo ventajas, de ahí su empleo.

Ventajas de la ecografía en podología

A continuación detallaremos las ventajas que supone poder trabajar la podología a través de esta técnica:

Sin efectos secundarios

Se trata de un método no invasivo que no produce ningún efecto negativo en la piel ni el cuerpo del paciente. A diferencia de las radiologías, la eco no emite radiación, por lo que no existen contraindicaciones en su utilización. Esto quiere decir que las embarazadas pueden usarla sin miedo alguno.

Económica

Es una prueba asequible a cualquier bolsillo.Es  una prueba por la que los profesionales están dispuestos a usarlo para determinar una afección en la consulta.

Infiltración ecoguiadas

Son aquellas cirugías que se realizan con la ayuda de un ecógrafo, lo que permite hacer infiltraciones más certeras, sin ir a ciegas. Gracias al ecógrafo, se pueden realizar estas infiltraciones con alta precisión sin necesidad de que sean excesivamente aparatosas.

Para poder realizarlas, se necesita lo siguiente:

  • Habilidad del profesional con el ecógrafo.
  • Planificación de la infiltración.
  • Asepsia.
  • Personal y equipo aptos para la situación.

Pruebas en tiempo real

En pruebas de diagnóstico se puede evaluar la problemática en tiempo real junto con el paciente. La imagen que se obtiene es dinámica y se pueden buscar afecciones a la vez que se va evaluando de forma oral al paciente.

Además, se puede hacer seguimiento de la evolución de una lesión, pues gracias al ecógrafo podremos ver si va sanando poco a poco o si, por el contrario, hay que realizar alguna otra intervención.

Usos habituales del ecógrafo

  • Revisiones de intervenciones.
  • Realización de infiltraciones.
  • Terapias biológicas.
  • Extracción de cuerpos extraños: clavos, astillas, etc.
  • Liberación del túnel tarsiano.
  • Tratamiento de neuronas.
  • Tratamiento de gangliones.

Como se ha podido observar, esta herramienta es muy útil dentro de nuestro sector, pues poder elaborar diagnósticos in situ sobre los daños nos ahorra tiempo de reacción, el cual podremos invertir en reparar el daño para que la recuperación sea mejor y más rápida.

La prevención en nuestro campo es la clave, ya que muchas de las afecciones podrían solucionarse a tiempo si consiguiéramos que nuestros pacientes llevaran una salud de sus pies más al día. Uno de los errores más frecuentes que cometen es el de no acudir a un profesional a tiempo cuando han sufrido un daño. Esto produce a largo plazo un mal mayor que cuesta encauzar una vez que los tenemos en la clínica.

Gracias a las ecografías, podemos hacer diagnósticos rápidos y sobre la marcha, agilizando todo el proceso y evitando dolor y sufrimiento. No es lo mismo tener que mandar al paciente a casa a la espera de una radiografía o de una resonancia que intentar solucionarlo todo en la primera cita. Si estás en esta situación, acude a tu profesional de confianza y solventa el daño lo antes posible. Con las ecografías obtendrá imágenes precisas de tu lesión y podrá curarla de manera efectiva.

En podología Elena García, contamos con ecógrafo y profesionales preparados para ello.

 

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Cómo cuidar tus pies en verano

Aunque el buen tiempo se está haciendo de rogar, poco a poco vamos quitándonos capas de ropa y de calzado para dejar nuestra piel al aire. Una de las aficiones más habituales con la llegada del buen tiempo es ir a la playa; el sol, la arena, el agua, todos son elementos que pueden dañar nuestros pies si no tenemos cuidado. Por eso, daremos algunos consejos para cuidar tus pies en verano.

Con la efusividad de los días festivos, no solemos tomar las medidas pertinentes para conservar la salud de los pies. Las horas pasan volando y la necesidad de exprimir el tiempo al máximo hace que descuidemos ciertos temas que podrían suponer el fin de las vacaciones. Desde Podología Elena García en Granada, no pretendemos asustar a ninguno de nuestros usuarios, pero sí ponerles en aviso. De esta forma, serán conscientes de los peligros del verano que podrían atacar la salud de sus pies.

Si eres de los que ya están preparando las vacaciones de verano o alguna escapada de fin de semana a las costas españolas, este post te interesará. La salud es lo primero: sin ella no podríamos disfrutar de las vacaciones, y al final habríamos tirado el dinero por la borda.

Cómo cuidar tus pies en verano

Los peligros que nos podemos encontrar durante nuestras escapadas en los días de calor son los siguientes:

Las quemaduras de pies

Los pies son los eternos olvidados a la hora de repartir protección solar por el cuerpo. Es muy habitual que nuestros pacientes se quemen los pies el primer día de playa y los consecutivos. Esto se debe a que no han echado crema en ellos o no la han ido reponiendo a lo largo de la jornada de sol.

Los pies no están habituados a la exposición solar directa, pues la mayor parte del año van muy cubiertos de manera constante. Por ello, una vez que salen al exterior, es muy habitual que se quemen. Para evitar esto, es necesario aplicar crema solar desde el primer día que sacamos los pies a pasear libres. La luz UV puede causar daños en la piel, sobre todo si esta es muy blanca y lleva mucho tiempo sin ser expuesta a la claridad.

Obviamente, no podemos olvidarnos de echarnos crema en los pies por todas las partes, en empeine y planta, los días de playa. Para que no se quede el pie muy humectado, procura extenderla bien una media hora antes de salir hacia la playa. Luego, a lo largo del día, podemos echarnos una crema en formato spray, así será más cómodo.

Sabemos que muchas personas lo dejan pasar por lo engorroso que es untarse crema solar con arena. Por eso es buena idea tener un bote de spray solo para usarlo en los pies cuando haya que reponerla.

Esguinces por chanclas

El calzado que más se usa durante el verano son las chanclas piscineras. Este tipo de zapato no es bueno, dado que no proporciona ningún tipo de sujeción al pie ni agarre. Debido a ello, los resbalones y los esguinces son muy comunes en estas fechas.

Más allá de los perímetros de la piscina, este tipo de chanclas no deben utilizarse para pasear por la calle, conducir ni mucho menos montar en bici o patinete. Aunque hay chanclas con un estilo y diseño un poco más funcional, lo cierto es que no sirven para el día a día, por mucho calor que haya. En la piscina sí son útiles, pues, al ser fáciles de poner, nos evitamos apoyar los pies sobre suelos húmedos en los que puede haber hongos.

Medusas o erizos de mar

El mar es complejo, y en él podemos encontrar una amplia variedad de animales poco compatibles con la salud en nuestros pies. Las reacciones alérgicas o las intoxicaciones que pueden generar los erizos de mar o las medusas en nuestra piel son muy diversas. Si sospechas que esto te ha podido pasar, acude rápidamente al punto médico o podologo de la zona; mientras antes se trate, mejores resultados tendrás.

Piedras

Si vas a zonas de playa en las que hay más rocas y piedras que arena, es necesario llevar un calzado adecuado antideslizante, como por ejemplo unas cangrejeras. Esto servirá para no cortarnos los pies con las superficies afiladas.

 

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Tipos de lesiones deportivas

En esta ocasión hablaremos de las lesiones deportivas que se producen por la realización de una actividad deportiva de forma incorrecta. Aunque el deporte aporta infinidad de beneficios al cuerpo y a la mente, no todo el mundo está capacitado para ejercitarse sin una preparación previa. Es por ello que es importante siempre saber qué condición tenemos, y contar con profesionales que nos ayuden y guíen para no ejecutar una actividad que nos acabe lesionando.

 

Antes de comenzar cualquier deporte hay que tener en cuenta ciertos factores, tanto físicos como mentales:

  • Hay que ser conscientes de la edad que se tiene, no es lo mismo 10, que 20, que 50 años.
  • En qué estado físico nos encontramos: si hemos realizado actividades en años o meses anteriores.
  • Mentalmente hay que ser consciente de cuáles son los objetivos y metas realistas que hay que marcarse.
  • Qué estilo de vida se tiene: una vida sedentaria o cierto grado de activación como la realización de una caminata regular.
  • La alimentación, punto clave y que requiere mucho trabajo y esfuerzo mental: a través de los alimentos se podrán conseguir muchos de los objetivos que deseamos, y a su vez nutrimos el cuerpo para que pueda seguir ejercitándose.

 

El problema surge al iniciar un nuevo estilo de vida más activo sin ser consciente de toda la organización y gestión que requiere y sin prestar la dedicación suficiente.

Lesiones deportivas: cómo suceden

Cuando se produce una lesión, debido a una práctica deportiva, esto puede deberse a:

 

  • Que la práctica del ejercicio no se ha llevado a cabo de forma correcta.
  • Por la repetición excesiva del ejercicio, lo que puede llevar a producir microlesiones o microtraumatismos.
  • También puede deberse a que se ha producido un golpe o caída, provocando un traumatismo.

 

Una vez que estas cosas suceden, en la mayoría de los casos las lesiones suelen ser las mismas o al menos muy habituales y entre ellas se encuentran las siguientes:

Lesiones musculares

Estas pueden deberse por un golpe directo, por un sobre esfuerzo o una caída. Si se hacen ejercicios de fuerza, en muchas ocasiones la sobrecarga muscular o una posición incorrecta puede provocar una lesión importante.

 

Por traumatismo directo, pueden aparecer lesiones denominadas:

  • Elongación o distensión del músculo: que es cuando este se estira demasiado, llegando a producir roturas de las fibras.
  • Tirón, desgarro o rotura muscular: estas son muy frecuentes..

 

Cuando se llevan a cabo actividades de alto impacto es común que se sufran lesiones, ya sea por un tirón, o una rotura muscular en el empeine. Por desgracia, muchos de nuestros pacientes, comienzan a realizar ejercicios sin antes haberse preparado para ellos, pensando que por ejemplo correr lo puede hacer cualquiera. Pues esto, ocurre con la mayoría de actividades, los usuarios se lanzan sin preparación.

Lesiones en los tendones

Las lesiones en los tendones más frecuentes durante la práctica deportiva suelen ser las tendinitis y tenosinovitis. La primera es una inflamación del tendón y la segunda es una inflamación de las vainas que recubren y protegen el tendón. Ambas pueden ser muy dolorosas y requieren de tratamiento y atención profesional

Lesiones de huesos

Entre las lesiones de huesos más comunes debido a lesiones deportivas podemos encontrar las siguientes:

  • Inflamación de la capa que recubre el hueso, llamada periostio.
  • Fracturas: son las más dolorosas y llamativas, pues si son complejas habrá que realizar una intervención quirúrgica para poder reconstruir o encajar el hueso en su lugar.

Lesiones articulares

Las lesiones articulares pueden ser muy diversas, desde luxaciones, las cuales son muy frecuentes en las zonas del codo y el hombro. También pueden producirse en las rodillas.

Lesiones en ligamentos

Estos suelen darse de forma frecuente en los tobillos, y en diferentes articulaciones. Son habituales tanto en niños como en adultos, por la forma que tienen de colocar el pie a la hora de correr o por no usar el calzado adecuado para esa práctica deportiva.

 

Desde Podología Eg recomendamos realizar un estudio de la biomecánica, siempre que se note alguna molestia, por pequeña que sea a la hora de realizar la práctica deportiva.

Y si ya se ha lesionado, procure ponerse en manos de profesionales, equipo médico si lo requiere, fisioterapia y contar con la visión del podólogo para valorar la pisada y equilibrio.

 

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¿Qué es la ortonixia?

Los tratamientos podológicos son cada vez más novedosos y revolucionarios, lo cual nos permite tratar las afecciones de nuestros pacientes de la manera más eficaz. En este caso hablaremos de la ortonixia, un tratamiento para paliar un problema muy común, pero al que por desgracia no se le pone remedio a tiempo y acaba agravándose con el pasar de los meses y los años. Es por ello que, desde nuestra clínica de Podología Elena García en Granada, te contamos qué es y cómo tratarla o corregirla.

La ortonixia es un tratamiento alternativo a la cirugía para poder arreglar aquellas uñas que se han deformado de manera excesiva. Comúnmente se le llama ortodoncia de uñas, dado que el sistema que se aplica tiene cierta correlación, aunque obviamente no es lo mismo. Este método es mucho menos invasivo que una cirugía, aunque su recuperación también es lenta, y hay que ser muy constante para notar resultados.

Este tratamiento debe ser aplicado por un profesional, y ambas partes deben comprometerse en darle continuidad para no tirar por la borda el trabajo. En este artículo explicaremos en qué consiste este tratamiento, cómo se realiza y qué resultados se obtienen. Si tienes curiosidad porque cuentas con una uña en mal estado, acude a tu profesional de confianza para tratarlo lo antes posible.

Qué es la ortonixia

Este tratamiento consiste en la aplicación de un elemento que corrija  la curvatura de la uña. De este modo, se evita que cause dolor y genere otros daños. Como ya hemos comentado, el mecanismo es parecido al de las ortodoncias que se aplican en los dientes.

Dependiendo del material que se utilice para el tratamiento, existen diferentes tipos de ortonixia. A continuación detallaremos las más relevantes:

  • Desde nuestra consulta lo que utilizamos es un material que se adhiere a la superficie de la uña y cuando se seca, se va retrayendo. De esta forma va eliminando la curvatura ungueal y el problema. Es fácil de aplicar y nada doloroso.
  • Hay otras formas de ortoninia que aquí os detallo;
  • Ortonixia de hilo: aquí el material que utilizamos es un fino hilo de acero flexible que cuenta con dos ganchitos en los extremos, los cuales se fijan a las uñas; además, cuenta con un anillo central y dos ramas.  Cuanto más corta sea la rama, la presión que se aplicará sobre la uña será mayor, aunque este método debe aplicarse de forma progresiva. Su aplicación y confección es manual: nosotros nos encargamos de moldear el alambre y crear la forma deseada. Lo que se pretende es elevar los bordes de las uñas laterales para impedir que vuelvan a clavarse en la carne.
    Otra técnica consiste en aplicar hilos de titanio de forma que se fijen a la uña y queden sellados en la placa ungueal mediante resina composite.
  • Ortonixia ungueal: consiste en aplicar una lengüeta semirrígida a la uña. Esta lámina elástica realiza presión para levantar y modificar la trayectoria de crecimiento de la uña. Es un método menos invasivo, pero requiere de mucha atención por ambas partes para poder solucionarlo. 

Si eres una persona que tiene este tipo de problemática, acude lo antes posible a tu podólogo de confianza para comenzar el tratamiento.

Cosas a tener en cuenta sobre la ortonixia

Hay una serie de características importantes que hay que tener presente antes de comenzar este proceso:

  •  Es, como ya hemos dicho, un tratamiento conservador: no requiere anestesia ni intervención, pues es solo colocar alambres o láminas en la uña. Es perfecto para personas alérgicas, para quienes se encuentren tomando medicación incompatible con la anestesia o para pacientes diabéticos.
  • Es un proceso indoloro: su colocación es sencilla. De todos modos, la zona puede inflamarse un poco o molestar.
  • Es muy efectivo, aunque hay que tener paciencia para ver los resultados. Suele durar entre 12 y 18 meses, dependiendo de la gravedad que tenga la uña
  • Con este tratamiento, se puede hacer vida normal. No es molesto ni disminuye la calidad de vida del paciente. Además, al ser poco invasivo, no se necesita recuperación ni reposo.
  • La uña debe estar sana, no se puede aplicar en uñas micóticas.

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Problemas en los pies de los niños en verano

 

El verano es la época favorita de los pequeños de la casa, pues es sinónimo de días largos, ropa fresca, tardes de piscina y días sin zapatos. Aunque es un periodo fantástico, también tiene sus pequeños riesgos, sobre todo en lo referente a los pies, pues la forma en la que nos relacionamos con ellos cambia totalmente. Suelen aparecer más patologías, tales como hongos, rozaduras, lesiones o abrasiones.

Puesto que los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren las consecuencias de la época más calurosa del año, en este artículo hablaremos concretamente de los pies de los niños en verano. Dada su edad, es necesario que estén vigilados constantemente, ya sea por el calor, el crecimiento o las consecuencias de que el calzado que utilizan les produzca algún tipo de lesión.

Cuando comienzan a elevarse las temperaturas, empezamos a dejar de lado los zapatos y pasamos a las sandalias o incluso a andar descalzos. Es el momento de lucir los pies, pero el problema viene cuando no han sido cuidados durante el invierno y arrastran las consecuencias. Uno de los consejos más habituales que damos desde Podología Elena García en Granada es que no se usen las chanclas como calzado habitual, pues no son seguras. Pueden usarse en la piscina, siempre que este calzado sea el adecuado y esté adaptado a la edad del menor. Aunque siempre se ha dicho que lo mejor para un niño es andar descalzo, pues es la mejor forma de que desarrolle una buena pisada, y se estimule su sistema nervioso y postural.

Problemas en los pies de los niños en verano

Si los pies no son tenidos en cuenta como elemento principal de la salud de los niños en verano, puede suceder que padezcan un sinfín de problemáticas como las que explicamos a continuación:

  • Aparición de hongos: el exceso de humedad en los pies, la falta de higiene, sudar en exceso, o guardar los pies aún mojados en un calcetín o calzado cerrado puede provocar la aparición de hongos en los pies o en las uñas de los niños, algo que resulta muy incómodo para ellos.
  • Rozaduras: el uso de sandalias inadecuadas o calzado cerrado sin calcetín puede ser causa de ellas.
  • Papilomas: el famoso y temido papiloma es muy contagioso; por lo tanto, donde haya uno, es probable que todos lo cojan si no se toman las medidas de salud y prevención pertinentes. Lo mejor es que tengan los pies hidratados y sin heridas, y que no compartan chanclas o sandalias con sus amigos, algo que hacen muy a menudo.
  • Pie de atleta: este famoso hongo tiene su fama por reproducirse en vestuarios y lugares donde hay mucha humedad o agua estancada, como sucede en las duchas.
  • Daño en las uñas: el exceso de humedad, sobre todo cuando no es secada, los roces y los impactos pueden causar serios problemas. Es muy habitual ver en consulta a niños con las uñas rotas o levantadas por ir corriendo o jugando.
  • Abrasiones: en verano el suelo puede alcanzar temperaturas muy elevadas y provocar quemaduras en los pies de los niños, cuya piel es aún más delicada y suave que la de los adultos.

Consejos

Es importante que los niños caminen descalzos.

Que los zapatos que utilicen en verano, sean frescos y bien sujetos al pie. Para que el niño no vaya chancleteando.

Que las suelas de los zapatos sean lo más finas y elásticas posible para no restar al sistema nervioso la información que se suma desde el pie.

Revisar la piel de los pies a diario, evitar heridas y grietas que compromete la integridad de la piel y así ser más susceptibles de infecciones.

Hidratar la piel de los pies a diario.

Proteger la piel de los pies del sol.

 

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Causas que provocan el linfedema

El linfedema es una enfermedad que puede tener serias complicaciones en los pies debido a las patologías que se originan en torno a ella. No es un problema que tratemos los podólogos de manera específica, pero sí supervisamos los daños que puede acarrear en los pies. Es una enfermedad muy compleja que puede reducir considerablemente la calidad de vida de los que la padecen.

El linfedema es una hinchazón anormal que se presenta en las piernas a consecuencia de que los nódulos linfáticos se lesionan. Los nódulos linfáticos son unas estructuras pequeñas que se encuentran en todo el cuerpo, cuya función es transportar los fluidos por el cuerpo. El problema viene cuando el fluido no se transporta correctamente, ya que se acumula en la zona o tejido y se hincha.

Los signos del linfedema suelen aparecer en las piernas o en los brazos; sin embargo, lo que suele llamar mucho la atención es el tamaño que adquieren el tobillo y la parte cercana al pie, debido a los problemas asociados que aparecen en esa zona. La hinchazón que produce el linfedema puede comprender desde cambios leves, casi imperceptibles y difíciles de diagnosticar, hasta aquellos que son extremos. La variación es tan grande que muchos pacientes acuden a Aquí sin saber que padecen esta enfermedad, pensando que tienen algún problema en los tobillos o confundiendo sus males con otras patologías.

Causas que provocan el linfedema secundario

Cualquier afección o daño en los ganglios linfáticos puede producir linfedema:

  • Cirugía: una extracción o lesión en los ganglios linfáticos puede provocar linfedema. Esto ocurre en una cirugía o quizás durante una biopsia.
  • Radioterapia: la radiación puede provocar la inflamación de los ganglios.
  • Cáncer: cuando las células cancerosas bloquean los vasos linfáticos, se puede producir un linfedema. Este es un tema muy delicado, pues se trata de dos males sobre los que hay que trabajar minuciosamente.
  • Infección: una infección en los ganglios o la presencia de parásitos también podrían restringir el flujo y provocar un linfedema.

Causas del linfedema primario

El linfedema primario es una afección hereditaria y poco frecuente. Está causada por la dilatación de los vasos linfáticos:

  • Enfermedad de Milroy: este trastorno empieza en la infancia y produce que los ganglios no se formen de manera normal; por ello, acaban desarrollándose linfedemas conforme se va creciendo.
  • Enfermedad de Meige: en este caso, los linfedemas suelen producirse en la etapa adolescente o durante el embarazo; incluso ha habido casos en los que se ha dado en personas mayores de 35 años.
  • Linfedema de comienzo tardío: es menos frecuente y suele comenzar a partir de los 35 años.

Complicaciones y prevención de esta enfermedad

Las causas son muchas y variadas, y los factores de riesgo influyen en que se desarrolle en algún momento de nuestras vidas. Las personas que tienen una edad avanzada, padecen de sobrepeso o sufren de algún tipo de artritis tienen más posibilidades de padecerla en algún momento. Es una enfermedad muy compleja que puede desarrollar las siguientes complicaciones:

  •  Infección: el linfedema puede producir infecciones bacterianas graves, como la celulitis, o una infección en los vasos linfáticos. Esto podría ser fatal, pues dadas las circunstancias de la pierna o el brazo, sería muy complejo de tratar y de cuidar, lo que supondría una recuperación lenta.
  • Linfangiosarcoma: es un cáncer poco frecuente de los tejidos blandos que suele aparecer en casos graves de linfedemas, en los que la pierna puede llegar a doblar su tamaño natural. Un signo clave para detectarlo es la aparición en la piel de manchas oscuras color púrpura.

La prevención de esta enfermedad es compleja, pero se puede evitar la aparición de daños colaterales. Es bueno proteger lo máximo posible la zona con linfedema: se deben evitar cortes y golpes que puedan infectarse; es necesario mantener reposo tras las sesiones de radiación evitando las actividades extenuantes; además, hay que evitar las fuentes de calor directas, como el sol o las estufas, pues podrían ser contraproducentes.

Causas de la aparición de hongos en los pies

Llega el verano, el tiempo de relajarse, pasarlo bien con los amigos, en espacios públicos y abiertos. Pero también es época de descuidos, de tomar pocas precauciones y realizar actividades que pueden provocar la aparición de hongos en los pies. Aunque todos estamos en riesgo de padecerlos, es muy común que niños y jóvenes los desarrollen debido a su frenética actividad en estas fechas.

Los hongos son un grupo de microorganismos que poseen una serie de características biológicas muy particulares. Debido a ellas, deben vivir de forma parásita: se instalan en diferentes seres vivos y allí cohabitan. Existen más de 80 000 especies de hongos, pero solo unos pocos son capaces de provocar infecciones en el ser humano. En el verano, los más comunes son los que se agarran a los pies y a las uñas, y que pueden pasar desapercibidos durante varias semanas hasta que nos demos cuenta de ello.

Profesionales como los de Podología Elena García en Granada reciben muchas visitas al terminar el verano, cuando el hongo ya está bien agarrado y hay que comenzar el tratamiento de manera más severa. Si sois adultos, tomad precauciones, revisad vuestros pies y no hagáis locuras. Si sois padres, mirad mucho por la higiene de sus pies.

Causas de la aparición de hongos en los pies

A continuación, analizaremos las causas más frecuentes por las cuales acabamos teniendo hongos en los pies:

  • Entre los factores que más influyen en la aparición de hongos en el pie, se encuentra el exceso de humedad retenida en prendas o calzados, sobre todo si son sintéticos.
  • Los esmaltes de uñas, que ocluyen la lámina ungueal y no la deja transpirar, acumulando humedad, con lo que se propicia el ambiente adecuado para el crecimiento del hongo.
  • Las piscinas (ya sea en el bordillo, la ducha o el vestuario) son zonas muy húmedas por las que pasa mucha gente, por lo que el hongo campa a sus anchas.
  • Lo mismo ocurre en los gimnasios, ya que los vestuarios son lugares húmedos, en los que el sudor de los pies no es secado correctamente; por lo tanto, el pie está constantemente mojado, lo cual resulta perfecto para que proliferen los hongos.
  • Zonas de juego infantil donde se quitan el calzado y pisan suelos sin protección después de sudar mucho.
  • El mal secado de los pies, o bien por estar mucho tiempo en remojo o por no hacer caso a la humedad interdigital.

Sintomatología de los hongos en los pies

Los síntomas que pueden manifestarse en el paciente que padece infección micótica en la piel pueden ser los siguientes;

  • Pie de atleta o micosis en piel de los pies: la piel cambia su aspecto natural y suele ponerse muy roja y con descamación.

Entre los dedos suele haber humedad y grietas.

La mayoría de las veces esto va acompañado de mucho picor.

  • Onicomicosis: aparece en las uñas de las manos y de los pies. Se percibe un cambio en la morfología o color de la uña; pueden ser manchas blancas, amarillas o parduzcas. Con engrosamiento o no de la lámina ungueal.

 

Prevención

El mayor consejo es hacerte revisiones tú mismo y acudir a un podólogo si notas algo diferente. También es importante llevar un calzado adecuado, intentar no tener las uñas maquilladas de forma continua y permanente. Además, hay que secarse correctamente y no ir descalzo por zonas de alto riesgo, ni compartir indumentarias con nadie, así evitaremos la propagación de los hongos.

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Qué síntomas aparece con la neuropatía diabética

Señales que indican la artrosis en los pies

La artrosis es una enfermedad que sufre una gran parte de la población. Se trata de un padecimiento crónico; es decir, una vez que se comienzan a notar los síntomas, la enfermedad empieza a correr y ya no hay forma de detenerla, solo es posible paliarla o retrasarla. La artritis se produce por el desgaste del cartílago de las articulaciones y está englobada dentro de las enfermedades reumáticas más frecuentes, pues se genera habitualmente en las personas de avanzada edad.

Este desgaste en el cartílago crea una deformidad leve en la superficie articular que carga la articulación y genera molestias. El dolor se genera porque, al desaparecer la amortiguación que produce el cartílago, los huesos se rozan con el movimiento.

Es una enfermedad dolorosa y degenerativa; es decir, cada vez irá a peor, y el paciente sufrirá más dolor. Suele darse en las articulaciones, pero se ve muy reflejada en manos y pies. En estos casos, desde Podología Elena García en Granada trabajamos duro para aportar la mejor calidad de vida a nuestros pacientes, ayudándoles a que el dolor y la deformidad sean compatibles con una buena vida.

Señales que indican la artrosis en los pies

No existe una única forma de diagnosticar la artritis, sino que suelen usarse varios métodos, como podrían ser un examen físico o una radiografía. Con las radiografías, se puede buscar una resolución del problema al constatar el estado en el que se encuentran las articulaciones. Es necesaria esta evaluación del podólogo para poder establecer el tipo de tratamiento que se llevará a cabo.

Los síntomas que suelen apreciarse y tenerse en cuenta en este tipo de casos son los siguientes:

  • Aparece dolor y rigidez articular, sobre todo en las falanges de los dedos.
  • Se inflaman considerablemente las articulaciones de los pies y las manos.
  • Las articulaciones se llenan de líquido, de ahí la inflamación.
  • Se comienza a deformar la estructura ósea: los dedos se doblan y se retuercen sobre sí mismos.

Las consecuencias de estos daños estructurales y de estas deformaciones suelen ser graves y traen serios problemas de salud en los pies:

  • Debido a la deformación, aparecen callosidades en los pies generadas por el roce de los dedos entre sí y con el calzado.
  • Las uñas suelen engrosarse y llegan incluso a encarnarse.
  • Se altera la coloración de la piel de los pies, algo bastante significativo.

La artrosis puede afectar a cualquier articulación, pero suele aparecer más en aquellas que están sometidas a mayor presión, como las de la rodilla o el tobillo. Esto se debe a que estas zonas tienen la función de soportar todo el peso de nuestro cuerpo y, además, deben desplazarse ágilmente.

Factores de riesgo que pueden producir artrosis

Actualmente, se desconoce la causa que produce artrosis, pero sí se sabe de diferentes factores de riesgo que están directamente relacionados con esta enfermedad y que ayudan a que se reproduzca más rápidamente. Estos son:

La edad del paciente

Con la edad, aumenta el desgaste de las articulaciones; lo habitual es que esta dolencia aparezca alrededor de los 50 años.

El sexo

Esta enfermedad afecta sobre todo a mujeres que ya han cumplido los 50 años, lo que coincide con la menopausia, que es la época en la que disminuyen sus niveles de estrógenos, lo cual también aumenta el riesgo.

Por ello, desde nuestra clínica trabajamos esta problemática sobre todo en mujeres; en este sentido,  nos coordinamos con otros profesionales para tratar la enfermedad de manera global, abarcando diferentes campos.

La herencia genética

Aunque no es una enfermedad hereditaria, existe un componente genético que juega un rol importante: nos referimos a la forma de las articulaciones y la biomecánica, que influyen en el desarrollo de la enfermedad, por lo cual deben trabajarse desde consulta para poder paliar toda la problemática.

La actividad física

Los deportes de alto impacto y con muchas repeticiones pueden sobrecargar la articulación, lo que aumenta la posibilidad de sufrir artrosis en el futuro o incluso a acelerarla, provocando lesiones deportivas y traumatismos. Con lo que recomendamos actividades deportivas que minimicen el impacto y consigan control postural.

 

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