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Etiqueta: Cómo aliviar las rozaduras de los pies

Ventajas de la ecografía en podología

Los avances médicos son cada vez mayores, y nosotros siempre intentamos ofrecer lo más eficiente a nuestros pacientes. La ecografía es una técnica o herramienta utilizada para el diagnóstico, pues nos permite ver a través de la piel, obteniendo imágenes a tiempo real de los tejidos y de las zonas blandas. En podología se emplea para ver múltiples patologías: fascia plantar, artrosis, síndrome del seno del tarso, neuromas o gangliones, entre otras.

Las ecografías las conocemos todos, pues en algún momento nos han tenido que hacer alguna para diagnosticar algo. Es una prueba nada invasiva con la que se pueden conseguir diagnósticos tempranos de afecciones, lo que ayuda a la prevención. Son todo ventajas, de ahí su empleo.

Ventajas de la ecografía en podología

A continuación detallaremos las ventajas que supone poder trabajar la podología a través de esta técnica:

Sin efectos secundarios

Se trata de un método no invasivo que no produce ningún efecto negativo en la piel ni el cuerpo del paciente. A diferencia de las radiologías, la eco no emite radiación, por lo que no existen contraindicaciones en su utilización. Esto quiere decir que las embarazadas pueden usarla sin miedo alguno.

Económica

Es una prueba asequible a cualquier bolsillo.Es  una prueba por la que los profesionales están dispuestos a usarlo para determinar una afección en la consulta.

Infiltración ecoguiadas

Son aquellas cirugías que se realizan con la ayuda de un ecógrafo, lo que permite hacer infiltraciones más certeras, sin ir a ciegas. Gracias al ecógrafo, se pueden realizar estas infiltraciones con alta precisión sin necesidad de que sean excesivamente aparatosas.

Para poder realizarlas, se necesita lo siguiente:

  • Habilidad del profesional con el ecógrafo.
  • Planificación de la infiltración.
  • Asepsia.
  • Personal y equipo aptos para la situación.

Pruebas en tiempo real

En pruebas de diagnóstico se puede evaluar la problemática en tiempo real junto con el paciente. La imagen que se obtiene es dinámica y se pueden buscar afecciones a la vez que se va evaluando de forma oral al paciente.

Además, se puede hacer seguimiento de la evolución de una lesión, pues gracias al ecógrafo podremos ver si va sanando poco a poco o si, por el contrario, hay que realizar alguna otra intervención.

Usos habituales del ecógrafo

  • Revisiones de intervenciones.
  • Realización de infiltraciones.
  • Terapias biológicas.
  • Extracción de cuerpos extraños: clavos, astillas, etc.
  • Liberación del túnel tarsiano.
  • Tratamiento de neuronas.
  • Tratamiento de gangliones.

Como se ha podido observar, esta herramienta es muy útil dentro de nuestro sector, pues poder elaborar diagnósticos in situ sobre los daños nos ahorra tiempo de reacción, el cual podremos invertir en reparar el daño para que la recuperación sea mejor y más rápida.

La prevención en nuestro campo es la clave, ya que muchas de las afecciones podrían solucionarse a tiempo si consiguiéramos que nuestros pacientes llevaran una salud de sus pies más al día. Uno de los errores más frecuentes que cometen es el de no acudir a un profesional a tiempo cuando han sufrido un daño. Esto produce a largo plazo un mal mayor que cuesta encauzar una vez que los tenemos en la clínica.

Gracias a las ecografías, podemos hacer diagnósticos rápidos y sobre la marcha, agilizando todo el proceso y evitando dolor y sufrimiento. No es lo mismo tener que mandar al paciente a casa a la espera de una radiografía o de una resonancia que intentar solucionarlo todo en la primera cita. Si estás en esta situación, acude a tu profesional de confianza y solventa el daño lo antes posible. Con las ecografías obtendrá imágenes precisas de tu lesión y podrá curarla de manera efectiva.

En podología Elena García, contamos con ecógrafo y profesionales preparados para ello.

 

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Cómo cuidar tus pies en verano

Aunque el buen tiempo se está haciendo de rogar, poco a poco vamos quitándonos capas de ropa y de calzado para dejar nuestra piel al aire. Una de las aficiones más habituales con la llegada del buen tiempo es ir a la playa; el sol, la arena, el agua, todos son elementos que pueden dañar nuestros pies si no tenemos cuidado. Por eso, daremos algunos consejos para cuidar tus pies en verano.

Con la efusividad de los días festivos, no solemos tomar las medidas pertinentes para conservar la salud de los pies. Las horas pasan volando y la necesidad de exprimir el tiempo al máximo hace que descuidemos ciertos temas que podrían suponer el fin de las vacaciones. Desde Podología Elena García en Granada, no pretendemos asustar a ninguno de nuestros usuarios, pero sí ponerles en aviso. De esta forma, serán conscientes de los peligros del verano que podrían atacar la salud de sus pies.

Si eres de los que ya están preparando las vacaciones de verano o alguna escapada de fin de semana a las costas españolas, este post te interesará. La salud es lo primero: sin ella no podríamos disfrutar de las vacaciones, y al final habríamos tirado el dinero por la borda.

Cómo cuidar tus pies en verano

Los peligros que nos podemos encontrar durante nuestras escapadas en los días de calor son los siguientes:

Las quemaduras de pies

Los pies son los eternos olvidados a la hora de repartir protección solar por el cuerpo. Es muy habitual que nuestros pacientes se quemen los pies el primer día de playa y los consecutivos. Esto se debe a que no han echado crema en ellos o no la han ido reponiendo a lo largo de la jornada de sol.

Los pies no están habituados a la exposición solar directa, pues la mayor parte del año van muy cubiertos de manera constante. Por ello, una vez que salen al exterior, es muy habitual que se quemen. Para evitar esto, es necesario aplicar crema solar desde el primer día que sacamos los pies a pasear libres. La luz UV puede causar daños en la piel, sobre todo si esta es muy blanca y lleva mucho tiempo sin ser expuesta a la claridad.

Obviamente, no podemos olvidarnos de echarnos crema en los pies por todas las partes, en empeine y planta, los días de playa. Para que no se quede el pie muy humectado, procura extenderla bien una media hora antes de salir hacia la playa. Luego, a lo largo del día, podemos echarnos una crema en formato spray, así será más cómodo.

Sabemos que muchas personas lo dejan pasar por lo engorroso que es untarse crema solar con arena. Por eso es buena idea tener un bote de spray solo para usarlo en los pies cuando haya que reponerla.

Esguinces por chanclas

El calzado que más se usa durante el verano son las chanclas piscineras. Este tipo de zapato no es bueno, dado que no proporciona ningún tipo de sujeción al pie ni agarre. Debido a ello, los resbalones y los esguinces son muy comunes en estas fechas.

Más allá de los perímetros de la piscina, este tipo de chanclas no deben utilizarse para pasear por la calle, conducir ni mucho menos montar en bici o patinete. Aunque hay chanclas con un estilo y diseño un poco más funcional, lo cierto es que no sirven para el día a día, por mucho calor que haya. En la piscina sí son útiles, pues, al ser fáciles de poner, nos evitamos apoyar los pies sobre suelos húmedos en los que puede haber hongos.

Medusas o erizos de mar

El mar es complejo, y en él podemos encontrar una amplia variedad de animales poco compatibles con la salud en nuestros pies. Las reacciones alérgicas o las intoxicaciones que pueden generar los erizos de mar o las medusas en nuestra piel son muy diversas. Si sospechas que esto te ha podido pasar, acude rápidamente al punto médico o podologo de la zona; mientras antes se trate, mejores resultados tendrás.

Piedras

Si vas a zonas de playa en las que hay más rocas y piedras que arena, es necesario llevar un calzado adecuado antideslizante, como por ejemplo unas cangrejeras. Esto servirá para no cortarnos los pies con las superficies afiladas.

 

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En qué consiste un esguince de tobillo

Los tobillos suelen llevarse la peor parte cuando se practica algún deporte, y por eso es habitual que lleguen a consulta muchos esguinces de tobillo. Esta lesión puede producirse por diferentes factores, y el más común suele ser que los deportistas no utilicen el calzado adecuado durante su práctica deportiva.

Casi todo el mundo ha sufrido alguna vez un esguince de tobillo. Cuando esto ocurre, no siempre es fácil de identificar, pues dependerá de la gravedad de la lesión. Por ello, en este artículo te explicaremos en qué consiste un esguince de tobillo y cómo identificarlo.

Si percibes alguna de las situaciones que describiremos a continuación, deberás acudir a un profesional para tratarlo. Si los daños no se tratan a tiempo, pueden agravarse y convertir un simple esguince en un problema mucho mayor y más difícil de tratar.

En qué consiste un esguince de tobillo

El esguince de tobillo es una lesión que se produce al doblarse o torcerse el tobillo de forma brusca y repentina.  El más usual es aquel que se produce en los ligamentos externos del tobillo, es decir, cuando el pie se nos va hacia adentro. Cuando el pie gira de manera forzada, se pueden desgarrar o estirar los ligamentos.

Síntomas que aparecen cuando se tiene un esguince

No todas las torceduras de tobillo acaban en esguince, en ocasiones solo se quedan en eso. Para saber si ha sido o no un esguince, observa los siguientes parámetros:

  • El tobillo comienza a hincharse y empieza a sentirse un dolor palpitante en la zona lateral.
  • El tobillo duele cuando se intenta apoyar el peso del cuerpo.
  • La zona dañada comienza a ponerse morada; cuanto mayor sea la gravedad, mayor será el hematoma.
  • Existe una limitación de movimiento hacia la zona externa del tobillo.
  • Se oyó una especie de chasquido durante la torcedura.

Si el tobillo duele después de un fuerte golpe, es necesario acudir a urgencias para que un profesional compruebe la gravedad de la situación. El experto será el que evalúe si la lesión es un esguince, pues es posible que no sea nada o que haya daño en el ligamento, rotura parcial o completa del mismo. E incluso puede que haya daño en hueso. No pases por alto situaciones así, puede el daño no se repara, se agrava.

Tipos de esguince

El profesional será el que evalúe qué tipo de esguince tenemos y, según la gravedad, se aplicarán unos tratamientos u otros:

Esguince de grado 1

Este es considerado el más leve. Ocurre cuando los ligamentos se estiran, pero no se produce ningún tipo de desgarro. Es también el más habitual, pues es frecuente doblarse el tobillo tontamente.

Esguince de grado 2

En este caso los ligamentos pueden estar parcialmente desgarrados, pero aún existe unión entre las fibras. Es un poco más preocupante que el anterior, pues el daño es mayor.

Esguince de grado 3

Es el más grave de todos: los ligamentos se han desgarrado totalmente, hay rotura y, para solventarlo, es necesario reposo de ese tobillo total, en alguna ocasión habrá que intervenir de manera quirúrgica, pero no es lo más habitual. Obviamente, también es el más doloroso, aunque el menos usual de los tres.

Factores que provocan un esguince

Los esguinces pueden producirse en cualquier momento, al pasear o al hacer deporte. Las situaciones en las que más habitualmente se suceden son las siguientes:

  • Por práctica deportiva: cuando se realiza deporte, es común que pueda producirse una lesión de tobillo, como el esguince. Entre los deportes en los que más se producen están el baloncesto, fútbol, trail o running.
  • Caminar por superficies irregulares: cuando se camina o se realiza alguna práctica deportiva sobre superficies irregulares o resbaladizas, como montañas, es posible que nos torzamos el tobillo.
  • Mal calzado: el uso de calzado inadecuado durante la práctica de algún deporte nos puede acarrear serios problemas. Hay que usar zapatillas especializadas en la práctica deportiva, que sujeten bien (nada de chanclas o zuecos). Incluso los zapatos que se utilicen en el día a día deberán estar bien sujetos que al caminar no se nos vaya el pie ante cualquier irregularidad del terreno y el pie no tenga que realizar trabajo extra para agarrar el calzado, generando fatiga y disminuyendo la capacidad de reacción del tobillo.
  • En ocasiones nos doblamos el tobillo en el terreno más llano. Esto sucede cuando inesperadamente perdemos el equilibrio o estamos fatigados. Disminuye la propiocepción de los tobillos.
  • Los pacientes que tienen una marcha en supinación o en varo o en pronación o valgo son más propensos a doblarse el tobillo y, por lo tanto, a que se les produzca un esguince. Deben tener más cuidado que el resto y tomar todas las medidas que un profesional como de Podología Elena García en Granada puedan darle.

 

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¿Qué es la ortonixia?

Los tratamientos podológicos son cada vez más novedosos y revolucionarios, lo cual nos permite tratar las afecciones de nuestros pacientes de la manera más eficaz. En este caso hablaremos de la ortonixia, un tratamiento para paliar un problema muy común, pero al que por desgracia no se le pone remedio a tiempo y acaba agravándose con el pasar de los meses y los años. Es por ello que, desde nuestra clínica de Podología Elena García en Granada, te contamos qué es y cómo tratarla o corregirla.

La ortonixia es un tratamiento alternativo a la cirugía para poder arreglar aquellas uñas que se han deformado de manera excesiva. Comúnmente se le llama ortodoncia de uñas, dado que el sistema que se aplica tiene cierta correlación, aunque obviamente no es lo mismo. Este método es mucho menos invasivo que una cirugía, aunque su recuperación también es lenta, y hay que ser muy constante para notar resultados.

Este tratamiento debe ser aplicado por un profesional, y ambas partes deben comprometerse en darle continuidad para no tirar por la borda el trabajo. En este artículo explicaremos en qué consiste este tratamiento, cómo se realiza y qué resultados se obtienen. Si tienes curiosidad porque cuentas con una uña en mal estado, acude a tu profesional de confianza para tratarlo lo antes posible.

Qué es la ortonixia

Este tratamiento consiste en la aplicación de un elemento que corrija  la curvatura de la uña. De este modo, se evita que cause dolor y genere otros daños. Como ya hemos comentado, el mecanismo es parecido al de las ortodoncias que se aplican en los dientes.

Dependiendo del material que se utilice para el tratamiento, existen diferentes tipos de ortonixia. A continuación detallaremos las más relevantes:

  • Desde nuestra consulta lo que utilizamos es un material que se adhiere a la superficie de la uña y cuando se seca, se va retrayendo. De esta forma va eliminando la curvatura ungueal y el problema. Es fácil de aplicar y nada doloroso.
  • Hay otras formas de ortoninia que aquí os detallo;
  • Ortonixia de hilo: aquí el material que utilizamos es un fino hilo de acero flexible que cuenta con dos ganchitos en los extremos, los cuales se fijan a las uñas; además, cuenta con un anillo central y dos ramas.  Cuanto más corta sea la rama, la presión que se aplicará sobre la uña será mayor, aunque este método debe aplicarse de forma progresiva. Su aplicación y confección es manual: nosotros nos encargamos de moldear el alambre y crear la forma deseada. Lo que se pretende es elevar los bordes de las uñas laterales para impedir que vuelvan a clavarse en la carne.
    Otra técnica consiste en aplicar hilos de titanio de forma que se fijen a la uña y queden sellados en la placa ungueal mediante resina composite.
  • Ortonixia ungueal: consiste en aplicar una lengüeta semirrígida a la uña. Esta lámina elástica realiza presión para levantar y modificar la trayectoria de crecimiento de la uña. Es un método menos invasivo, pero requiere de mucha atención por ambas partes para poder solucionarlo. 

Si eres una persona que tiene este tipo de problemática, acude lo antes posible a tu podólogo de confianza para comenzar el tratamiento.

Cosas a tener en cuenta sobre la ortonixia

Hay una serie de características importantes que hay que tener presente antes de comenzar este proceso:

  •  Es, como ya hemos dicho, un tratamiento conservador: no requiere anestesia ni intervención, pues es solo colocar alambres o láminas en la uña. Es perfecto para personas alérgicas, para quienes se encuentren tomando medicación incompatible con la anestesia o para pacientes diabéticos.
  • Es un proceso indoloro: su colocación es sencilla. De todos modos, la zona puede inflamarse un poco o molestar.
  • Es muy efectivo, aunque hay que tener paciencia para ver los resultados. Suele durar entre 12 y 18 meses, dependiendo de la gravedad que tenga la uña
  • Con este tratamiento, se puede hacer vida normal. No es molesto ni disminuye la calidad de vida del paciente. Además, al ser poco invasivo, no se necesita recuperación ni reposo.
  • La uña debe estar sana, no se puede aplicar en uñas micóticas.

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Causas de riesgo de padecer sesamoiditis

Cada vez existe más concienciación sobre la salud, lo que conlleva una búsqueda de las mejores formas de poder conservarla. Una de ellas es practicar algún deporte o actividad física; el problema viene cuando se realiza de forma inadecuada, porque podría producirse una lesión sobre todo en los pies, pues es la zona a la que menos atención solemos prestarle. Una lesión, que suele aparecer en personas que realizan alguna actividad deportiva es la sesamoiditis.

Aunque es un nombre algo peculiar, la sesamoiditis es un dolor que se genera alrededor de los dos huesos pequeños que se encuentran bajo la cabeza del 1° metatarsiano, en la zona donde se une al dedo gordo. La sintomatología más normal es el dolor que causa cuando se ampolla esta zona, algo que sucede mucho con cierto tipo de calzado o actividad.

Los huesos que forman los dedos, y por los que se origina el dolor, son imprescindibles cuando se realiza alguna actividad deportiva, es decir, entran en acción siempre. Una de sus funciones es la de proteger y conservar el tendón del flexor para dar apoyo al dedo gordo en el suelo durante la marcha. La otra función de los huesos sesamoideos es la de mejorar el punto de apoyo del pie en el momento que se despega del suelo.

Por lo tanto, se puede observar que la principal función de los huesos sesamoideos es la de soportar las cargas del antepié durante la marcha. Es una responsabilidad muy grande para unos huesos tan pequeños, por lo cual es importante prestarles la suficiente atención.

Causas de riesgo de padecer sesamoiditis

Suelen padecer este tipo de lesión las personas que realizan una actividad física intensa o moderada, sobre todo si son de alto impacto, como correr, jugar al baloncesto, bailar, etc. Las razones que también pueden producir este daño son las siguientes:

  • Realizar algún deporte de manera intensiva por primera vez. Es normal que, cuando se hace algo de manera intensa, pueda aparecer este dolor.
  • Si se recibe algún golpe o se produce algún traumatismo en la zona.
  • Si los músculos del gemelo se encuentran acortados, puede aparecer esta lesión.
  • El calzado es fundamental: si las suelas de los zapatos que usamos, ya sean de calle o zapatillas de deportes, están desgastadas, puede que se acabe sufriendo de sesamoiditis. Esto se debe a que la presión sobre las estructuras anatómicas del pie no estarán amortiguadas.
  • Si la persona presenta el antepie varo, también es propensa a padecer sesamoiditis, ya que apoya de más el dedo gordo del pie.
  • Los zapatos de tacón no son aconsejables: las mujeres que los usan de forma habitual tienen cierta predisposición a generar este dolor.
  • Aumenta el riesgo al padecer alguna enfermedad reumática: artritis o diabetes.

Sintomatología de la sesamoiditis

Los síntomas pueden variar, aunque el más común es la molestia y el dolor que produce, lo cual disminuye la calidad de vida del enfermo. Los síntomas más comunes son los siguientes:

  • El más normal y llamativo es el dolor que aparece en la parte delantera del pie. Es una molestia que aparece y gradualmente se va intensificando hasta llegar a ser invalidante.
  • Puede llegar a inflamarse la zona de la articulación del dedo gordo del pie.
  • La piel de la zona también puede verse alterada: suele enrojecerse, algo que puede apreciarse a simple vista.
  • El dolor ya no solo aparece cuando se realiza algún deporte, sino que al presionar la zona también puede apreciarse significativamente.
  • Es frecuente que los pacientes con esta patología, que tratamos en Podología Elena García, en Granada, también suelen sufrir de durezas o hiperqueratosis debajo de la cabeza del primer metatarsiano.
  • Cambiar de calzado frecuentemente, dado que en la zona donde se padece esta patología es donde más se va a desgastar.

Tratamientos

Lo primero es acudir a tu podólogo de confianza al notar el más mínimo dolor en la zona. Una vez en la consulta, evaluaremos el problema y sabremos en qué grado de afección estás y qué tipo de tratamiento será el más oportuno para tu dolencia.

 

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Problemas en los pies de los niños en verano

 

El verano es la época favorita de los pequeños de la casa, pues es sinónimo de días largos, ropa fresca, tardes de piscina y días sin zapatos. Aunque es un periodo fantástico, también tiene sus pequeños riesgos, sobre todo en lo referente a los pies, pues la forma en la que nos relacionamos con ellos cambia totalmente. Suelen aparecer más patologías, tales como hongos, rozaduras, lesiones o abrasiones.

Puesto que los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren las consecuencias de la época más calurosa del año, en este artículo hablaremos concretamente de los pies de los niños en verano. Dada su edad, es necesario que estén vigilados constantemente, ya sea por el calor, el crecimiento o las consecuencias de que el calzado que utilizan les produzca algún tipo de lesión.

Cuando comienzan a elevarse las temperaturas, empezamos a dejar de lado los zapatos y pasamos a las sandalias o incluso a andar descalzos. Es el momento de lucir los pies, pero el problema viene cuando no han sido cuidados durante el invierno y arrastran las consecuencias. Uno de los consejos más habituales que damos desde Podología Elena García en Granada es que no se usen las chanclas como calzado habitual, pues no son seguras. Pueden usarse en la piscina, siempre que este calzado sea el adecuado y esté adaptado a la edad del menor. Aunque siempre se ha dicho que lo mejor para un niño es andar descalzo, pues es la mejor forma de que desarrolle una buena pisada, y se estimule su sistema nervioso y postural.

Problemas en los pies de los niños en verano

Si los pies no son tenidos en cuenta como elemento principal de la salud de los niños en verano, puede suceder que padezcan un sinfín de problemáticas como las que explicamos a continuación:

  • Aparición de hongos: el exceso de humedad en los pies, la falta de higiene, sudar en exceso, o guardar los pies aún mojados en un calcetín o calzado cerrado puede provocar la aparición de hongos en los pies o en las uñas de los niños, algo que resulta muy incómodo para ellos.
  • Rozaduras: el uso de sandalias inadecuadas o calzado cerrado sin calcetín puede ser causa de ellas.
  • Papilomas: el famoso y temido papiloma es muy contagioso; por lo tanto, donde haya uno, es probable que todos lo cojan si no se toman las medidas de salud y prevención pertinentes. Lo mejor es que tengan los pies hidratados y sin heridas, y que no compartan chanclas o sandalias con sus amigos, algo que hacen muy a menudo.
  • Pie de atleta: este famoso hongo tiene su fama por reproducirse en vestuarios y lugares donde hay mucha humedad o agua estancada, como sucede en las duchas.
  • Daño en las uñas: el exceso de humedad, sobre todo cuando no es secada, los roces y los impactos pueden causar serios problemas. Es muy habitual ver en consulta a niños con las uñas rotas o levantadas por ir corriendo o jugando.
  • Abrasiones: en verano el suelo puede alcanzar temperaturas muy elevadas y provocar quemaduras en los pies de los niños, cuya piel es aún más delicada y suave que la de los adultos.

Consejos

Es importante que los niños caminen descalzos.

Que los zapatos que utilicen en verano, sean frescos y bien sujetos al pie. Para que el niño no vaya chancleteando.

Que las suelas de los zapatos sean lo más finas y elásticas posible para no restar al sistema nervioso la información que se suma desde el pie.

Revisar la piel de los pies a diario, evitar heridas y grietas que compromete la integridad de la piel y así ser más susceptibles de infecciones.

Hidratar la piel de los pies a diario.

Proteger la piel de los pies del sol.

 

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Causas que provocan el linfedema

El linfedema es una enfermedad que puede tener serias complicaciones en los pies debido a las patologías que se originan en torno a ella. No es un problema que tratemos los podólogos de manera específica, pero sí supervisamos los daños que puede acarrear en los pies. Es una enfermedad muy compleja que puede reducir considerablemente la calidad de vida de los que la padecen.

El linfedema es una hinchazón anormal que se presenta en las piernas a consecuencia de que los nódulos linfáticos se lesionan. Los nódulos linfáticos son unas estructuras pequeñas que se encuentran en todo el cuerpo, cuya función es transportar los fluidos por el cuerpo. El problema viene cuando el fluido no se transporta correctamente, ya que se acumula en la zona o tejido y se hincha.

Los signos del linfedema suelen aparecer en las piernas o en los brazos; sin embargo, lo que suele llamar mucho la atención es el tamaño que adquieren el tobillo y la parte cercana al pie, debido a los problemas asociados que aparecen en esa zona. La hinchazón que produce el linfedema puede comprender desde cambios leves, casi imperceptibles y difíciles de diagnosticar, hasta aquellos que son extremos. La variación es tan grande que muchos pacientes acuden a Aquí sin saber que padecen esta enfermedad, pensando que tienen algún problema en los tobillos o confundiendo sus males con otras patologías.

Causas que provocan el linfedema secundario

Cualquier afección o daño en los ganglios linfáticos puede producir linfedema:

  • Cirugía: una extracción o lesión en los ganglios linfáticos puede provocar linfedema. Esto ocurre en una cirugía o quizás durante una biopsia.
  • Radioterapia: la radiación puede provocar la inflamación de los ganglios.
  • Cáncer: cuando las células cancerosas bloquean los vasos linfáticos, se puede producir un linfedema. Este es un tema muy delicado, pues se trata de dos males sobre los que hay que trabajar minuciosamente.
  • Infección: una infección en los ganglios o la presencia de parásitos también podrían restringir el flujo y provocar un linfedema.

Causas del linfedema primario

El linfedema primario es una afección hereditaria y poco frecuente. Está causada por la dilatación de los vasos linfáticos:

  • Enfermedad de Milroy: este trastorno empieza en la infancia y produce que los ganglios no se formen de manera normal; por ello, acaban desarrollándose linfedemas conforme se va creciendo.
  • Enfermedad de Meige: en este caso, los linfedemas suelen producirse en la etapa adolescente o durante el embarazo; incluso ha habido casos en los que se ha dado en personas mayores de 35 años.
  • Linfedema de comienzo tardío: es menos frecuente y suele comenzar a partir de los 35 años.

Complicaciones y prevención de esta enfermedad

Las causas son muchas y variadas, y los factores de riesgo influyen en que se desarrolle en algún momento de nuestras vidas. Las personas que tienen una edad avanzada, padecen de sobrepeso o sufren de algún tipo de artritis tienen más posibilidades de padecerla en algún momento. Es una enfermedad muy compleja que puede desarrollar las siguientes complicaciones:

  •  Infección: el linfedema puede producir infecciones bacterianas graves, como la celulitis, o una infección en los vasos linfáticos. Esto podría ser fatal, pues dadas las circunstancias de la pierna o el brazo, sería muy complejo de tratar y de cuidar, lo que supondría una recuperación lenta.
  • Linfangiosarcoma: es un cáncer poco frecuente de los tejidos blandos que suele aparecer en casos graves de linfedemas, en los que la pierna puede llegar a doblar su tamaño natural. Un signo clave para detectarlo es la aparición en la piel de manchas oscuras color púrpura.

La prevención de esta enfermedad es compleja, pero se puede evitar la aparición de daños colaterales. Es bueno proteger lo máximo posible la zona con linfedema: se deben evitar cortes y golpes que puedan infectarse; es necesario mantener reposo tras las sesiones de radiación evitando las actividades extenuantes; además, hay que evitar las fuentes de calor directas, como el sol o las estufas, pues podrían ser contraproducentes.

Causas de la aparición de hongos en los pies

Llega el verano, el tiempo de relajarse, pasarlo bien con los amigos, en espacios públicos y abiertos. Pero también es época de descuidos, de tomar pocas precauciones y realizar actividades que pueden provocar la aparición de hongos en los pies. Aunque todos estamos en riesgo de padecerlos, es muy común que niños y jóvenes los desarrollen debido a su frenética actividad en estas fechas.

Los hongos son un grupo de microorganismos que poseen una serie de características biológicas muy particulares. Debido a ellas, deben vivir de forma parásita: se instalan en diferentes seres vivos y allí cohabitan. Existen más de 80 000 especies de hongos, pero solo unos pocos son capaces de provocar infecciones en el ser humano. En el verano, los más comunes son los que se agarran a los pies y a las uñas, y que pueden pasar desapercibidos durante varias semanas hasta que nos demos cuenta de ello.

Profesionales como los de Podología Elena García en Granada reciben muchas visitas al terminar el verano, cuando el hongo ya está bien agarrado y hay que comenzar el tratamiento de manera más severa. Si sois adultos, tomad precauciones, revisad vuestros pies y no hagáis locuras. Si sois padres, mirad mucho por la higiene de sus pies.

Causas de la aparición de hongos en los pies

A continuación, analizaremos las causas más frecuentes por las cuales acabamos teniendo hongos en los pies:

  • Entre los factores que más influyen en la aparición de hongos en el pie, se encuentra el exceso de humedad retenida en prendas o calzados, sobre todo si son sintéticos.
  • Los esmaltes de uñas, que ocluyen la lámina ungueal y no la deja transpirar, acumulando humedad, con lo que se propicia el ambiente adecuado para el crecimiento del hongo.
  • Las piscinas (ya sea en el bordillo, la ducha o el vestuario) son zonas muy húmedas por las que pasa mucha gente, por lo que el hongo campa a sus anchas.
  • Lo mismo ocurre en los gimnasios, ya que los vestuarios son lugares húmedos, en los que el sudor de los pies no es secado correctamente; por lo tanto, el pie está constantemente mojado, lo cual resulta perfecto para que proliferen los hongos.
  • Zonas de juego infantil donde se quitan el calzado y pisan suelos sin protección después de sudar mucho.
  • El mal secado de los pies, o bien por estar mucho tiempo en remojo o por no hacer caso a la humedad interdigital.

Sintomatología de los hongos en los pies

Los síntomas que pueden manifestarse en el paciente que padece infección micótica en la piel pueden ser los siguientes;

  • Pie de atleta o micosis en piel de los pies: la piel cambia su aspecto natural y suele ponerse muy roja y con descamación.

Entre los dedos suele haber humedad y grietas.

La mayoría de las veces esto va acompañado de mucho picor.

  • Onicomicosis: aparece en las uñas de las manos y de los pies. Se percibe un cambio en la morfología o color de la uña; pueden ser manchas blancas, amarillas o parduzcas. Con engrosamiento o no de la lámina ungueal.

 

Prevención

El mayor consejo es hacerte revisiones tú mismo y acudir a un podólogo si notas algo diferente. También es importante llevar un calzado adecuado, intentar no tener las uñas maquilladas de forma continua y permanente. Además, hay que secarse correctamente y no ir descalzo por zonas de alto riesgo, ni compartir indumentarias con nadie, así evitaremos la propagación de los hongos.

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Qué síntomas aparece con la neuropatía diabética

Señales que indican la artrosis en los pies

La artrosis es una enfermedad que sufre una gran parte de la población. Se trata de un padecimiento crónico; es decir, una vez que se comienzan a notar los síntomas, la enfermedad empieza a correr y ya no hay forma de detenerla, solo es posible paliarla o retrasarla. La artritis se produce por el desgaste del cartílago de las articulaciones y está englobada dentro de las enfermedades reumáticas más frecuentes, pues se genera habitualmente en las personas de avanzada edad.

Este desgaste en el cartílago crea una deformidad leve en la superficie articular que carga la articulación y genera molestias. El dolor se genera porque, al desaparecer la amortiguación que produce el cartílago, los huesos se rozan con el movimiento.

Es una enfermedad dolorosa y degenerativa; es decir, cada vez irá a peor, y el paciente sufrirá más dolor. Suele darse en las articulaciones, pero se ve muy reflejada en manos y pies. En estos casos, desde Podología Elena García en Granada trabajamos duro para aportar la mejor calidad de vida a nuestros pacientes, ayudándoles a que el dolor y la deformidad sean compatibles con una buena vida.

Señales que indican la artrosis en los pies

No existe una única forma de diagnosticar la artritis, sino que suelen usarse varios métodos, como podrían ser un examen físico o una radiografía. Con las radiografías, se puede buscar una resolución del problema al constatar el estado en el que se encuentran las articulaciones. Es necesaria esta evaluación del podólogo para poder establecer el tipo de tratamiento que se llevará a cabo.

Los síntomas que suelen apreciarse y tenerse en cuenta en este tipo de casos son los siguientes:

  • Aparece dolor y rigidez articular, sobre todo en las falanges de los dedos.
  • Se inflaman considerablemente las articulaciones de los pies y las manos.
  • Las articulaciones se llenan de líquido, de ahí la inflamación.
  • Se comienza a deformar la estructura ósea: los dedos se doblan y se retuercen sobre sí mismos.

Las consecuencias de estos daños estructurales y de estas deformaciones suelen ser graves y traen serios problemas de salud en los pies:

  • Debido a la deformación, aparecen callosidades en los pies generadas por el roce de los dedos entre sí y con el calzado.
  • Las uñas suelen engrosarse y llegan incluso a encarnarse.
  • Se altera la coloración de la piel de los pies, algo bastante significativo.

La artrosis puede afectar a cualquier articulación, pero suele aparecer más en aquellas que están sometidas a mayor presión, como las de la rodilla o el tobillo. Esto se debe a que estas zonas tienen la función de soportar todo el peso de nuestro cuerpo y, además, deben desplazarse ágilmente.

Factores de riesgo que pueden producir artrosis

Actualmente, se desconoce la causa que produce artrosis, pero sí se sabe de diferentes factores de riesgo que están directamente relacionados con esta enfermedad y que ayudan a que se reproduzca más rápidamente. Estos son:

La edad del paciente

Con la edad, aumenta el desgaste de las articulaciones; lo habitual es que esta dolencia aparezca alrededor de los 50 años.

El sexo

Esta enfermedad afecta sobre todo a mujeres que ya han cumplido los 50 años, lo que coincide con la menopausia, que es la época en la que disminuyen sus niveles de estrógenos, lo cual también aumenta el riesgo.

Por ello, desde nuestra clínica trabajamos esta problemática sobre todo en mujeres; en este sentido,  nos coordinamos con otros profesionales para tratar la enfermedad de manera global, abarcando diferentes campos.

La herencia genética

Aunque no es una enfermedad hereditaria, existe un componente genético que juega un rol importante: nos referimos a la forma de las articulaciones y la biomecánica, que influyen en el desarrollo de la enfermedad, por lo cual deben trabajarse desde consulta para poder paliar toda la problemática.

La actividad física

Los deportes de alto impacto y con muchas repeticiones pueden sobrecargar la articulación, lo que aumenta la posibilidad de sufrir artrosis en el futuro o incluso a acelerarla, provocando lesiones deportivas y traumatismos. Con lo que recomendamos actividades deportivas que minimicen el impacto y consigan control postural.

 

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¿Qué peligros conlleva el uso de callicidas?

Los callos son una afección muy común que padece un gran porcentaje de la población. Las causas de su formación son muy diversas, y las formas de tratarlos, también. Por desgracia, es frecuente utilizar callicidas para intentar hacer que desaparezcan; pero nosotros, desde la Clínica de Podología Elena García en Granada, no somos muy partidarios de este tratamiento.

El uso del milagroso callicida se hizo popular hace ya varios años; era muy utilizado para tratar callos y durezas. Pero, en la actualidad, este producto está totalmente desaconsejado por los profesionales de la podología. Es mejor acudir a un centro de confianza, mostrar el problema y seguir las indicaciones que el podólogo indique. La salud de los pies es mucho más importante de lo que parece, y un mal tratamiento podría disminuir la calidad de vida de las personas.

¿Qué peligros conlleva el uso de callicidas?

A continuación, se realizará un análisis acerca de los peligros que conlleva para los pies el uso de callicidas y cómo estos podrían hacer que la situación empeorara.

El desconocimiento

Un paciente no puede diagnosticarse a sí mismo; es poco probable que pueda saber al 100 % que tipo de lesión padece: si es un callo, un heloma, una verruga o una dureza plantar. Por ello, el tratamiento que aplique puede no ser el adecuado: tratar una verruga plantar con un callicida podría tener consecuencias muy negativas en el pie. Por lo tanto, no se recomienda bajo ningún concepto que se utilicen callicidas, y mucho menos en casa.

No acaba con el problema

Los callicidas son tratamientos que se comercializan como una solución definitiva a los callos, pero realmente lo que producen la mayoría de las ocasiones es un empeoramiento de la lesión. Esto se debe a que este tipo de productos no elimina la causa u origen del problema, solo crea una quemaura química que luego cicatriza. Una vez vuelva a estar bien, el callo aparecerá de nuevo.

Cuando los callos aparecen a nivel plantar, significa que tienen un componente biomecánico. En este caso, pueden ser tratados con un correcto estudio biomecánico de la pisada y con el uso de plantillas personalizadas, ya que su aparición depende mucho del roce que padecen durante la marcha.

Los callicidas queman

Su funcionamiento es mediante agente químico (como el ácido salicílico); esto quiere decir que su aplicación produce quemaduras en la piel, destruye la epidermis y la dermis; además, puede llegar incluso a afectar parte de la piel sana que lo rodea, pasando al tejido graso y, en estados más graves, al hueso.

Los callicidas no son selectivos, es decir, no pueden actuar solo allí donde está la lesión, por lo que también atacan a la piel sana y causan daños severos. Muchos pacientes, al no saber utilizar el producto, terminan con el pie quemado o macerado, lo cual les produce dolores intensos que les impiden andar o incluso dormir.

Tratamientos seguros contra callosidades

Lo primero es acudir a un profesional para que evalúe la situación y haga un diagnóstico. Los tratamientos pueden ser los siguientes:

  • Quiropodia: es el tratamiento más habitual y consiste en la eliminación de callosidades a través de la descamación, que es la eliminación de la acumulación de células muertas. Si es un heloma, esto permite llegar a la capa más profunda, donde este se encuentra arraigado, y así poder ser tratado.
  • Callicidas: es un tratamiento al fin y al cabo, pero que bajo ningún concepto debe ser utilizado.
  • Estudio biomecánico de la marcha: un estudio completo de la pisada podrá determinar cuáles son las zonas del pie que más sobrecarga tienen y más se rozan. Una vez hecho esto, podrá prevenirse la aparición de callos con el uso de plantillas para equilibrar el peso, lo que aumentará la calidad de vida del paciente considerablemente.
  • Utilizar calzado adecuado: el profesional de la podología guiará al usuario para que adquiera un calzado adecuado a su forma de caminar (lo cual se sabrá gracias al estudio de la pisada). Este pequeño detalle evitará que se reproduzcan los callos y también servirá para  otras patologías que pueda padecer, como diabetes, mala circulación o deformidades.

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