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Etiqueta: fibromialgia

La salud de los pies, en tela de juicio

El verano es una estación algo agitada, en la que se descansa pero a la misma vez parece que no se tiene tiempo disponible debido a los excesivos planes que se hacen a veces. Aunque es cierto que en verano se presta más atención a la estética de los pies, también es frecuente que la salud de los pies en general, sea algo descuidada.

Como siempre repetimos desde Podología Elena García en Granada, es bueno visitar al podólogo de manera regular, pues es la clave para identificar los problemas propios de estas extremidades y de su salud en general. Las vacaciones, el calor, la playa y la piscina pueden alterar la salud de los pies y dañarlos a medio y largo plazo. Los cambios que se producen en los pies puede deberse a diferentes respuestas que da el organismo ante daños que se van produciendo.

Es importante estar alerta y revisar los pies con regularidad, pues pueden aparecer señales que indiquen que está surgiendo algún daño que podría ir a mayores. Aunque existen problemas que solo un profesional puede percibir, también hay otros indicios que pueden percibirse a simple vista, y son motivo de estar pendientes para detectarlos a tiempo.

¿Qué podría denotar una falta de salud de los pies?

Con este artículo se pretende que cada usuario preste atención a aquellas señales que a continuación se nombraran, para que puedan acudir a un profesional para solventarlo:

Uñas descoloridas

Las uñas comienzan a perder ese tono naturalmente rosado para adquirir una tonalidad nada saludable. Son muchos los motivos que pueden provocar la pérdida de color, esta decoloración puede dar lugar a tonos amarillentos, negros, verdosos e incluso a un tono blanquecino. Las causas que se pueden percibir son:

  • Hongos en las uñas
  • Dificultades en la circulación sanguínea.
  • Enfermedades crónicas y problemas hepáticos.

Hinchazón en los pies

Tener los pies hinchados puede deberse a diferentes causas como el calor, el sobrepeso o el haber sufrido algún traumatismo.

Sin embargo, si esta inflamación no remite con el paso del tiempo, es posible que exista un problema subyacente, como dificultades cardiacas y renales que son aquellas que afectan a la inflamación de los pies. De este modo si el problema persiste es necesario acudir a un profesional, para que sea este el que valore la situación.

Mal olor

Algo tan habitual como el mal olor de pies puede ser un primer aviso de un problema de salud mayor. Hay casos en los que a pesar de la buena higiene los pies desprenden un olor desagradable.

Las bacterias son las causantes de este mal olor y pueden aparecer debido a una mala alimentación, cambios en el metabolismo o procesos de ansiedad y estrés, o incluso alguna enfermedad como la diabetes. Si este problema no se solventa, es necesario que acudas a tu podólogo de confianza para poder darle una solución.

Tener los pies fríos crónicamente

Tener los pies fríos es común, dado que son las extremidades más alejadas del tronco, por lo que la sangre puede tener más dificultades a la hora de fluir. Pero si detectamos que la temperatura es extremadamente baja, sobre todo en invierno, puede ser que se tengan problemas en la circulación sanguínea, como exceso de colesterol o algún déficit vitamínico. En este caso, lo ideal es acudir al profesional y plantear una analítica para identificar posibles riesgos.

Fisuras o grietas en los pies

La sequedad de los pies puede dar lugar a grietas o fisuras que pueden ser muy dolorosas, lo que podría provocar que otras afecciones sí se infectaran. Uno de los motivos por los que puede aparecer es por falta de hierro o por tener diabetes. Pero lo que no se puede olvidar es una hidratación adecuada. 

 

Cómo aliviar los pies cansados durante la cuarentena

Aunque la sociedad esté en plena cuarentena, sin poder salir de casa más que para comprar comida, medicamentos, trabajar en lugares específicos y acudir a alguna urgencia médica, los problemas de salud siguen causando malestar en las personas, aunque estos no sean “graves”. A causa de que los pies siempre son los grandes olvidados, esas molestias que se tenían ahora pueden incrementarse o nacer nuevamente.

El problema es que ahora solo se puede acudir a un especialista si es por un problema urgente o grave, por lo nadie puede acudir a su centro de atención a solventar esos dolores o molestias que se padecen de vez en cuando y en muchos casos de manera crónica. Son tiempos complejos en los que muchas personas tienen que convivir con dolores, ya que no pueden acudir a su centro.

En este artículo se pretende dar algunos consejos generales para aliviar el dolor de pies simple, aquel que se tiene de manera crónica o que nace de trabajar mucho tiempo de pie, o por alguna sobrecarga al haber hecho alguna actividad deportiva en casa. No se pretende sustituir a un profesional, de hecho, si tienes duda llama a tu podólogo de confianza Elena García en Granada.

Desde casa no se pueden realizar tratamientos intensos, solo algo paliativo para mejorar la calidad de vida del usuario durante el encierro. Pues hay que tener en cuenta que la mayoría de las personas que están trabajando en la actualidad son personal sanitario, trabajadores de supermercados, de fábricas o repartidores. Casi todos ellos pasan muchas horas de pie, caminando o estáticos, en jornadas muy intensas, lo cual provoca muchos dolores, no solo físicos sino también emocionales, lo que aumenta la sobrecarga muscular.

Aliviar los pies cansados durante la cuarentena

Estos consejos son básicos y no sustituyen la atención de un profesional, pero sí pueden ayudar durante estas semanas de tensión en las que no se puede acudir a ninguna parte. Por ello, si te hallas en esta situación puedes seguir alguno de estos consejos para aliviar esa tensión y ese dolor que está siendo muy molesto, o también puedes realizarlo como un cuidado más de tus pies, para prevenir o disfrutar del momento:

Elevar los pies

Es un tópico, pero cuando se tienen los pies cansados, elevarlos cuando se está tumbado es una postura que favorece de manera considerable la circulación de la sangre y por lo tanto alivia el cansancio y la pesadez. Siempre que se note alguna molestia, es bueno descansar con ellos en alto, para así mejorar la presión y sentir una relajación mayor.

Baños en los pies

Los baños con alternancia entre frío y calor ayudan a aliviar el dolor. Tomar un par de barreños, llenarlos con agua tibia y agua fresca e ir introduciendo los pies poco a poco en ellos de manera alterna beneficia a la congestión de los pies. Si además le añadimos sal al agua que se utiliza el beneficio será aún mayor.

Masajes e hidratación de pies

Los masajes, mejor si te los puede aplicar un familiar, si no pues uno mismo debe ser el encargado. Para aliviar la planta de los pies es bueno masajearlas, así se conseguirá que se relajen las estructuras y se alivie el dolor.

Cómo dar un masaje:

  • Pasar los pulgares desde el talón hasta los dedos ejerciendo cierta presión.
  • Usar los nudillos para movilizar las articulaciones de los dedos.
  • Utilizar crema apta para pies para que el masaje sea placentero, pues el deslizamiento de manos es primordial para ello.
  • Y, al finalizar, aplicar un poco de crema específica para inflamaciones, de esa manera ayudará a disminuir el dolor y la inflamación.

Realizar estiramientos

En un artículo anterior se comentó cómo realizar ejercicios para fortalecer los pies, pues estos sirven también para mantenerlos activos y calientes. Acude a este post desde aquí, y podrás realizar unos buenos ejercicios de manera frecuente y sin necesidad de acudir a ningún centro, ya que con lo que haya en casa pueden hacerse sin problema alguno.

Si tus problemas son más serios y necesitas ayuda profesional, contacta con tu podólogo de confianza de manera telefónica y explica tu situación. Ellos te ayudarán.

¿Cómo afecta el coronavirus a los pies?

La situación extraordinaria que se está viviendo a causa del coronavirus es inédita para la gran mayoría de personas, dado que las consecuencias que están acaeciendo son muy complejas, tanto a nivel social como en todo lo relacionado con la salud, que es lo que más preocupa a la gente y a los especialistas en salud.

El coronavirus es un virus desconocido para todos que ha provocado serios problemas de salud en la población y ha desbordado todos los sistemas sanitarios. Uno de los grandes problemas que ha supuesto este virus es que no se conocían ni se conocen aún todos los síntomas que presentan las personas que están contagiadas, ya que hay algunas que son asintomáticas.

De hecho, recientemente el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos ha comenzado a explicar que se ha abierto un registro de posibles casos de coronavirus al detectar numerosos casos de personas contagiadas, sobre todo jóvenes y niños, que no presentaban la sintomatología habitual de fiebre y tos, sino que tenían pequeñas lesiones dermatológicas como erupciones en los pies.

Este nuevo síntoma o reflejo de la enfermedad ha sido descubierto hace relativamente poco tiempo, y es que, como es conocido, muchos niños y algunos jóvenes son considerados asintomáticos, es decir, que padecen el Covid-19 pero no presentan síntomas graves, por lo que son considerados muy peligrosos a la hora de la propagación.

Estas lesiones cutáneas aparecen en partes acras, en dedos de manos y pies, y recuerdan al eritema pernio y a la perniosis (sabañones). Y aunque es más frecuente en jóvenes y niños, también hay casos de adultos. Es por ello que el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos ha establecido un protocolo previo de estos casos para sus 7.500 profesionales para su tratamiento y actuación posterior.

Esto se debe a que, en distintos países, tales como España, Italia o Francia, se han observado numerosos casos que han despertado la atención de dermatólogos y podólogos, ya que se concentra esta sintomatología en aquellos más jóvenes y que por desgracia pueden llegar a pasar inadvertida.

Lesiones cutáneas por coronavirus

Estas lesiones cutáneas son de color púrpura, similares a la varicela o sarampión y los sabañones. Suelen verse en torno a los dedos de los pies. El problema es que aún no se puede hablar de evidencia científica debido al poco tiempo que se lleva tratando esta enfermedad, por ello ahora es el momento de comenzar a evaluarlas.

Hay que tener en cuenta de que los centros de podología como Elena García en Granada se encuentran cerrados y atienden solo urgencias, por lo que si tenéis alguna duda lo ideal es ponerse en contacto con ella y así poder evaluar la situación sin peligro, ya que poco a poco los centros que tengan material de aislamiento serán abiertos.

Además, se pretende transmitir un mensaje de tranquilidad a los padres o afectados, dada la benignidad de las lesiones, y solo recordar vigilar la aparición de los demás síntomas clínicos del Covid-19: tos, dificultad para respirar, fiebre, etc.

Protocolo médico a seguir

El Consejo de Colegios recomienda seguir el siguiente protocolo:

  • Se han detectado numerosos casos de presencia de eritemas en los pies (pequeñas zonas, inflamadas y enrojecida), sobre todo en la zona de los dedos, en pacientes que han dado positivo tras la prueba de una PCR. Estas rojeces aparecen de manera aislada o varias a la vez en la zona de los dedos de los pies.
  • Si se tiene noticia de que un paciente presenta estos síntomas cutáneos y no tiene una historia clínica previa de traumatismos, rozaduras, quemaduras o picaduras, se debe poner en contacto con el especialista y realizarse una prueba para que se evalúe todo de manera correcta. Es necesario evitar el alarmismo social.
  • Cuando se detecten estos casos por parte de los padres o de los familiares se debe mantener al menor en cuarentena, aislado y contactar con el servicio de salud de la ciudad de manera telefónica y además llamar a su podólogo de confianza para que le mande un tratamiento acorde, como podría ser un corticoide tópico. Además, es necesario llevar un control de la temperatura y tratar con tranquilidad la situación, ya que los niños no suelen agravarse mucho más, pues no presentan una sintomatología grave.

Analizando la enfermedad de mano, pie y boca

Suena a una infección que pudiera ser grave, pero lo cierto es que no lo es, aunque sí es fastidiosa. La enfermedad de mano, pie y boca es contagiosa e infecciosa, y se origina por un virus que se reproduce muy frecuentemente. Los más afectados suelen ser los niños menores de 10 años, aunque también pueden contagiarse los jóvenes y los adultos.

Uno de los focos de infección se encuentra en los pies, por ello en este artículo la especialista en podología Elena García dará las claves que pueden ayudar a los padres y otro personal responsable a prevenir y lidiar con esta situación.

Los niños suelen contagiarse fácilmente, y lo peor es que no atraviesan fácilmente este período, dado que la incomodidad y la fiebre les hace estar irritados. Las guarderías y los colegios son el lugar donde más fácilmente se propaga este virus, debido a la cercanía de los niños: allí comparten comida, vasos, ropa, lápices y juguetes, lo que propicia la propagación.

Analizando la enfermedad de boca, manos, pies

Si se tiene un hijo y se observa que le comienza a aparecer un sarpullido alrededor de su boca, debemos tener en cuenta que muy posiblemente se haya contagiado. Aunque no es una enfermedad grave, sí debe ser tratada, pues es muy contagiosa e incómoda por las lesiones que produce en los pies, en la boca y en las manos. Por ello muchos pediatras la han comparado con la varicela o el sarampión, pues las tres se contagian fácilmente.

Al parecer, el verano y el otoño son las épocas en las que se producen más contagios. Sin embargo, los profesores y maestros deben estar atentos a posibles síntomas durante todo el año.

Los primeros síntomas

Los primeros síntomas aparecen al cabo de 3 o 6 días desde que el niño se ha contagiado. La primera fase es el período de incubación, donde estos síntomas aún no son visibles.

Fiebre

La fiebre, el dolor de garganta y la mucosidad comienzan a aparecer como los primeros indicios. Por esto suele confundirse con un resfriado común, pero las siguientes manifestaciones marcarán la diferencia.

Sarpullidos

Comienzan a aparecer lesiones cutáneas, ampollas y sarpullidos en la boca, las manos y los pies:

  • Boca: en la parte superior de las mejillas, en las encías, a los dos lados de la lengua y en la parte superior de la boca, es ahí donde suelen aparecer manchitas.
  • Manos: aparecen manchas en los dedos de la mano y en las palmas.
  • Pies: en los dedos de los pies, en la planta y en ocasiones en la zona del tendón de Aquiles.
  • También puede llegar a aparecer un sarpullido en zonas como las piernas, el pecho, la espalda o los glúteos.

Casos graves

En algunas ocasiones, los síntomas pueden derivar en temas más graves como una faringitis, ampollas en la faringe o pequeñas úlceras. También este virus puede provocar gastroenteritis y fiebres muy altas.

Detectar los síntomas durante las primeras fases es fundamental para que las ampollas no avancen y se propaguen sin control por el resto del cuerpo.

Causas del contagio

La enfermedad de mano, pie y boca es vírica, por lo tanto el riesgo de contagio es muy elevado, sobre todo entre los más pequeños. Si bien el virus se pasa principalmente por la vía digestiva y también está presente en manos mal lavadas, donde han quedado restos fecales, pueden darse otras formas de contagio:  por la saliva, al estornudar o toser, por contacto directo con objetos contaminados con el virus, algo que suele ser muy frecuente en colegios y guarderías, y también la madre puede contagiar al bebé durante el parto o el período de lactancia..

Tratamiento para esta enfermedad

En común que en nuestra consulta atendamos al cuidado de los pies de los niños que se ven muy afectados en esta zona debido a la enfermedad. Los pies de los más pequeños se llenan de sarpullido en las plantas y en la zona de los metatarsianos, lo que les provoca picores y un dolor que les impide llevar una vida normal. Hay que tratar esta infección antes de que se agrave más la zona y el sarpullido se transforme en una herida.

 

Cómo cuidar los pies después de correr un maratón

Después de correr un maratón, los pies también necesitan recibir ciertos cuidados, al igual que seguramente se le han dado antes de comenzar la carrera . Hay que prevenir algunas de las dolencias más comunes que suelen aparecer tras haber corrido una larga distancia: sobrecargas musculares, ampollas, fascitis, uñas encarnadas, rozaduras y dolores de hueso, cadera o rodillas.

Cuando se corre un maratón, el impacto de la pisada durante muchos kilómetros es considerable, y esto, sumado a los meses de preparación y los entrenamientos previos, hace que todo haya quedado muy resentido. Para recuperar la salud de los pies, los profesionales de Podología Elena García en Granada recomiendan acudir a un podólogo que ayude a sanar los daños que han aparecido.

Cuando se corre, no solo las articulaciones sufren, el cuerpo se cansa, los músculos se tensan y el organismo se deshidrata. Todos conocen las pautas a seguir: descansar, hidratarse con bebidas isotónicas, estirar los gemelos, etc. Sin embargo, en estos casos poco se habla sobre el cuidado de los pies.

Cuidar los pies después de correr un maratón

Los pies son una de las herramientas más valiosas que tiene el cuerpo, y, como tales, necesitan especial atención. A continuación, se expondrán una serie de pautas que deben seguirse después de correr un maratón de muchos kilómetros. Estas medidas harán que pronto puedan recuperarse.

Baños fríos

Durante las 24 horas posteriores a la carrera, es aconsejable darse baños de agua fría para bajar la inflamación que pudiera surgir. Estos baños pueden prolongarse a lo largo de toda la semana y ser combinados con cremas con efecto frío.

Mantener los pies en reposo en alto

Mantener los pies elevados mientras se descansa para mejorar la descongestión venosa y combinar esta postura con masajes de drenaje es una ayuda muy aconsejable para eliminar edemas que se pueden generar durante la carrera.

Tratar las rozaduras y las ampollas

Las rozaduras y las ampollas son en ocasiones lentas en su cicatrización. Durante los días posteriores, es muy importante que reciban las atenciones que necesitan. Los corredores siguen con su actividad diaria una vez que ha finalizado la carrera, por lo que es probable que las ampollas se intensifiquen o se infecten. Las callosidades deben ser eliminadas adecuadamente y de manera regular por un profesional para recuperar  la piel luego de su impacto con el suelo.

Problemas a largo plazo

En ocasiones, es a partir del segundo o tercer día que pueden comenzar a aparecer problemas en los pies. Algunas molestias podrían derivar en algo más grave. Se recomienda acudir a una revisión donde se realice una exploración profunda, por si hubiera alguna lesión que requiriera mayor atención o tratamiento antes de que se agrave más la situación.

Consulta con un podólogo/a

Es importante que semanas antes de la próxima carrera, se vuelva a visitar al podólogo para que ayude al deportista a tener los pies preparados para sufrir un alto impacto. De esta forma, la recuperación posterior será mucho más sencilla y rápida.

El podólogo es el indicado para ayudar a los deportistas a prevenir posibles lesiones futuras.

Buscar a un profesional calificado

Acude siempre a un profesional de los pies que esté calificado y cuente con experiencia a sus espaldas, como los de Podología Elena García en Granada.

Si eres un aficionado a correr maratones, debes prestar atención a los consejos que se han mencionado anteriormente para conservar la salud de tus pies y que ninguna lesión os haga abandonar a mitad del camino. Sé constante y haz caso a tu podólogo de confianza.

Estudio biomecánico después de un maratón

Realizar un estudio biomecánico de los pies después de realizar uno o varios maratones es una forma de garantizar un tratamiento específico para los pies que ayude a prevenir daños en el futuro. Con los datos que se obtienen, los podólogos valorarán si es necesario usar plantillas personalizadas, ya sea de manera diaria o para las carreras. Las plantillas deportivas son un tratamiento muy efectivo que ayuda a mantener un control sobre la pisada, corrige la postura y previene las lesiones frecuentes en la actividad deportiva: fascitis, uñas encarnadas, dolor en las articulaciones, esguinces, entre otras.

No dudes en acudir a nuestra consulta si eres un deportista habitual de alto impacto y necesitas tratamientos paliativos para tratar las dolencias que surgen durante el ejercicio.

 

Cómo aliviar las rozaduras de los pies

Las ampollas y las rozaduras de los pies son uno de los daños más temidos, y es que pueden llegar a fastidiar tanto que no se llegue a caminar bien; lo que provoca anulaciones de salidas, fiestas o paseos. Cuando estas heridas salen en los pies son muy incomodas y, si no se tratan a tiempo, pueden llegar a agravarse severamente.

Técnicamente una ampolla es una acumulación de líquido transparente o sanguinolento que es resultado de un roce repetitivo, ya sea con el calzado o entre los dedos por el contacto de la propia piel o con otro material. Esto surge como un sistema de protección del tejido interior, ya que se forma en la capa superior conocida como epidermis.

Las ampollas o rozaduras pueden ser de diferentes grados y tamaños, y en función de ello el tratamiento que se podrá aplicar será diferente. En ocasiones son pequeñas heridas puntuales, pero cuando se cronifica y el daño ocupa una gran parte de la piel es importante acudir a un especialista como los de Podología Elena García.

Motivos o causas de las rozaduras en los pies

La aparición de ampollas o rozaduras en los pies puede deberse a diferentes factores como los que se enumeran a continuación:

Fricción continua

La causa principal de las rozaduras es la fricción de una parte de la piel del pie contra el calzado, sobre todo cuando se hacen largos recorridos o cuando se estrena calzado. Existe otra posibilidad y es que el roce entre los dedos debido al uso de un mal calzado o a una deformación acabe produciendo la herida.

Este último punto sí sería muy preocupante debido a que algo interno está ocurriendo, por lo que es necesario acudir a un podólogo para que realice una evaluación de la situación.

Quemaduras

Los productos químicos, el sol, las altas temperaturas del horno o del agua pueden ocasionar ampollas al rozar con la piel. Esto es muy peligroso y se debe tener cuidado, porque en estas ocasiones el campo dañado puede llegar a ser mayor lo que demandará más tratamientos.

Infecciones en los pies

Los hongos, como los producidos por el pie de atleta, son una patología que puede llegar a producir ampollas en los pies. Ya tenemos un artículo en el blog que habla sobre este problema.

Exóstosis de Haglund

Cuando el hueso del talón crece de manera anormal se genera un roce excesivo en dicha zona al usar calzado. Esta fricción deriva en rozaduras y lesiones cutáneas que suelen ser crónicas debido al espolón. Por ello es muy importante tratarlo para contener lo máximo posible estos daños que suelen limitar la calidad de vida de aquellos que lo padecen.

Existen otros motivos como alergia a algún elemento del zapato o el metal con el que se curte la piel del calzado. 

Sintomatología que parece

La ampollas son una afección que son de rápida sintomatología, al poco tiempo de formarse comienza a sentirse lo siguiente:

  • Calor intenso en la zona donde se está produciendo la rozadura.
  • Enrojecimiento de la piel y molestias. Esa zona comienza a tomar un color rojizo que será el primer indicador de la aparición de la ampolla.
  • La piel se ablanda y comienza a levantarse, lo que dejará o una ampolla o una herida encarnada.

Soluciones a este problema

Cuando no se ha podido prevenir y esta ya ha salido o está comenzado a salir en el pie, se pueden realizar cuatro pasos que aliviarán la situación:

  • Cuando la ampolla ya ha salido -o incluso cuando esta ha generado en una herida por el levantamiento de piel- lo principal será lavar la zona con jabón y aclarar con abundante agua tibia.
  • Secar la zona con gasas a toquecitos, nada de arrastrar sobre la superficie. Aplicar clorhexidina o povidona yodada.
  • Es necesario cubrir la zona para que no sea rozada de nuevo. Lo mejor es usar una gasa antiadherente y cubrirla con un es esparadrapo de papel, pues tiene una mejor transpiración. Cada cierto tiempo este vendaje debe ser renovado.
  • Si la ampolla es demasiado grande e impide caminar es mejor acudir a un podólogo para que practique un drenaje del líquido y cure adecuadamente la zona durante varios días.
  • Para nosotros, la mejor solución, para una ampolla originada por una rozadura es utilizar un apósito hidrocoloide. Tipo compeed. Que puede utilizarse tanto para prevenir como para curar. Minimizan el dolor y permiten caminar con normalidad. 

 

¿Que es la psoriasis en los pies?

La psoriasis también puede afectar de manera severa a los pies, dañando la piel, las articulaciones y las uñas, lo que llega a ser muy doloroso. La psoriasis es una enfermedad hiperplasia epidérmica benigna y crónica, de origen inmunitario. No tiene cura, pero sí tratamiento paliativo.

Como ocurre con todas las enfermedades crónicas (hipertensión o diabetes) es importante llevar un buen control de la misma para poder paliar los daños, aliviar los síntomas y hacer que el paciente tenga una mejor calidad de vida. Es una afección que engloba diferentes problemas estéticos (en la piel y en las uñas y económicos (debido a que la mayoría de los tratamientos que no cubre la seguridad social).

Además es una enfermedad visible, por lo que si comienza a notar los síntomas que más adelante se enumeran, es importante acudir a un especialista como los de Podología Elena García para que evalué la situación.

La psoriasis plantar suele afectar a las plantas y uñas de los pies , al ser una zona que permanece cubierta a diario suele diagnosticarse de forma tardía, lo que dificulta la realización del tratamiento de manera temprana.

Síntomas y causas de la psoriasis en los pies

A continuación se analizarán los síntomas y las causas por las cuales se origina la psoriasis en los pies:

Síntomas

Si se observa los síntomas que a continuación se señalan es necesario comenzar a pedir ayuda experta:

  • Dolor y molestia en la zona de los pies y el tobillo
  • Enrojecimiento 
  • Hinchazón
  • Descamación de la piel en las zonas afectadas y que más enrojecimiento tienen
  • Rugosidad de la piel al tacto
  • Comienza con unas manchas rojas que suelen venir acompañadas de picor.

Esta patología suele afectar a un 2% de la población en España, la cual en la mayoría de los caos o la desconoce o no la trata adecuadamente.

Causas

Las causas originales de esta enfermedad se desconocen, aunque sí existe cierta relación genética en su aparición. Lo que sí se ha determinado es que existen una serie de desencadenantes:

 

  • Infecciones: Cualquier infección que debilite al sistema inmune, por ejemplo, las infecciones que se originan en la garganta como la faringitis pueden desencadenar la psoriasis.
  • Medicación: por desgracia la medicación no siempre cumple su función. En ocasiones se produce un efecto rebote, dado que, aunque ha ayudado a reparar una lesión grave que ha aparecido, cuando esta finaliza los demás brotes empeoran. Puesto el sistema inmune se ve directamente afectado, y este puede responder con esta enfermedad. 
  • Estrés, afecta directamente al sistema inmune, lo debilita, con lo que está muy relacionado con la psoriasis. 
  • Frío, suele ser un factor que hace que se empeoren los síntomas, la piel se ve agredida, y la respuesta es un agravamiento de la enfermedad 

Modelos de psoriasis que puede aparecer en los pies

 Existen diferentes manifestaciones de esta enfermedad, así como tipos y gravedades y desde el punto de vista podología pueden encontrarse las siguientes variedades:

Afección en las uñas

Las afecciones ungueales son muy incómodas porque hacen que las uñas se quiebren con facilidad. Empiezan a volverse amarillentas y arenosas, y puede afectar a una sola uña o a varias en función de la gravedad que tenga.

El tratamiento en este caso es paliativo, ya que no se puede atajar el problema de raíz, sino que se intenta atenuar los signos y síntomas para que la uña y el dedo no sufra y no se vean tan dañadas.

A esta enfermedad, es muy común que se contagie por hongos y que convivan a la vez, puesto se da un medio ambiente adecuado bajo el pecho ungueal que hace que los hongos colonicen muy bien. Quizá ésto hace que las uñas tengan un tratamiento muy tedioso. 

Afección cutánea

La psoriasis de los pies es más fácil de tratar que en las uñas, ya que la vía tópica absorbe mejor los productos indicados. La piel además también tiene una regeneración más rápida que las uñas, por lo que todo lo que dará mejores resultados. Este tipo de psoriasis es incómoda, pica, no se soluciona con cualquier crema y además es reactiva a los cambios de temperaturas y humedad.

El tratamiento se basa en cremas recomendadas por profesionales al a vez que se visita al podólogo de manera regular para hacer alguna sesión de quiropedia.

Psoriasis en las articulaciones

En las afecciones articulares es indispensable el uso de farmacología oral, además de ser tratada con fisioterapia y demás. Esto debe aconsejar siempre un reumatólogo que haga un seguimiento del problema. 

Se ha demostrado en diferentes casos y estudios que el mejor tratamiento para esta afección es la radiación solar con protección, la reducción del estrés y una buena alimentación rica en Omega 3, frutas y verduras altas en betacarotenos.

Qué causa el adormecimiento en los pies

Los problemas en los pies son una de las consecuencias que acarrea el estilo de vida sedentario, la falta de ejercicio, la mala alimentación o el sobrepeso que hace que los pies se resientan más.

Una de las consecuencias más comunes es el adormecimiento u hormigueo en las extremidades del cuerpo, sobre todo en manos, brazos, piernas o pies. Esta sensación habitual que suele experimentarse sin conocer el motivo, a veces es algo solo un síntoma aislado y en otras ocasiones puede constituir un indicador de algo más serio.

Los motivos pueden ser muy diversos. Lo más oportuno es que si padece adormecimiento en los pies de manera habitual, debe consultar a un especialista como los de Podología Elena García, para que puedan evaluar cada caso particular minuciosamente.

El origen del adormecimiento en los pies

A continuación, se establecerá un listado con los posibles orígenes o causas de este tipo de adormecimiento. Como ya hemos comentado, si eres una persona que se siente identificado con alguna de estas situaciones, acude a un profesional antes de que el daño vaya en aumento..

Origen Neurológico

Los problemas neurológicos son aquellos que afectan a la conducción nerviosa, es decir al nervio. El nervio es la estructura encargada de mandar señales a la médula espinal y al cerebro para que todo en el cuerpo funcione de manera ordenada.

Cuando algún nervio está afectado, debido por ejemplo a una hernia discal, este no envía correctamente las señales y se produce un síntoma que se traduce en un adormecimiento de alguna zona, como los brazos, los pies o las manos.

Origen vascular

Otro grupo de patologías que puede generar adormecimiento es el que se deriva de los problemas vasculares. Entre las patologías que pueden generar adormecimiento están: la arteriosclerosis que es el endurecimiento de las arterias, la trombosis, que es un colapso del torrente sanguíneo, problemas con la microcirculación (síndrome de Reynaud) y las congelaciones leves por el frío (sabañones)

Es posible que este adormecimiento sea ocasionado por un problema en el calzado. En los casos en que este no es el adecuado, es demasiado ajustado o no se adapta al pie como debería, puede aparecer un adormecimiento sobre todo en alguno de los dedos. Puede llegar a ser muy incómodo. Si esto le ocurre al usuario de manera habitual, deberá adquirir zapatos que se adapten mejor a la fisonomía de su pie.

Uno de los más habituales y conocidos por todos es el adormecimiento que ocurre cuando una postura inadecuada se prolonga durante mucho tiempo. Esto hace que las arterias se compriman y dejen de aportar riego sanguíneo a la extremidad. Si esto ocurre, es mejor ir variando las posturas y mantener una actividad regular o moderada para beneficiar el riego sanguíneo por el cuerpo.

Aunque las causas pueden ser varias, lo cierto es que, como ya hemos mencionado, los problemas de circulación son los motivos más habituales de adormecimientos en las extremidades, y especialmente en los pies de manera frecuente.

Cómo mejorar la circulación de las piernas

Consejos para mejorar la circulación y evitar así el adormecimiento en los pies debido a este problema:

  • Evitar permanecer de pie o sentado durante un largo periodo de tiempo. Ya sea por motivos de trabajo de o de sedentarismo, lo ideal es caminar regularmente para evitar problemas de circulación.
  • Elevar las piernas durante los periodos de descanso. Cuando se está costado es oportuno colocar las piernas algo elevadas para mejorar el flujo sanguíneo.
  • Realizar deporte de manera regular es fundamental. Natación, baile, caminar o montar en bicicleta ayudan a activar la circulación y el sistema linfático, lo que a la larga, mejora la salud del usuario.
  • Mantener hábitos alimenticios saludables. La alimentación ayuda o interfiere en el funcionamiento del sistema circulatorio. Comer de manera sana y beber dos litros de agua diaria es beneficioso para que todo el organismo funcione correctamente y no padecer enfermedades vasculares. También es importante que los alimentos que se ingieran sean siempre bajos en sal.
  • Evitar el calor. Las altas temperaturas favorecen la dilatación de las venas, por lo que es importante evitar el calor de manera directa en las piernas de manera prolongada, como el de las estufas, tomando el sol o con mantas eléctricas.

Cuidados de los pies en invierno

El frío ya comienza a aparecer en la mayoría de ciudades y con él un cambio de hábitos. Los pies en invierno, al igual que se hacía en verano, hay que darle un cuidado especial. El problema es que, al tenerlos cubiertos la mayoría de la temporada, no se le presta la atención que necesitan y acaban produciéndose problemas.

Los expertos en pies, como los de Podología Elena García, aconsejan tomar ciertas precauciones en invierno, sobre todo a aquel sector de la población que es especialmente sensible a las bajas temperaturas, como niños, personas mayores y enfermos.

Entre las afecciones más comunes que suelen aparecer en manos y pies cuando llega el frío junto con la dermatitis, los eccemas o el conocido Pie de Trinchera, son los sabañones. El sabañón es muy común entre la población, y es una lesión dérmica que está causada por el frío. Las bajas temperaturas provocan que los vasos sanguíneos se contraigan, lo que deriva en una hipoxemia y en una inflamación de las paredes vasculares.

Para que este tipo de afecciones no aparezca o no se agraven durante los meses fríos, es necesario que los pies reciban una serie de cuidados para mantenerlos sanos y poder hacer una vida normal sin dolores ni molestias.

Cuidado de los pies en invierno

Para prevenir estas patologías los podólogos dan una serie de consejos que se analizarán a continuación y que todo el mundo puede llevar a cabo de una forma sencilla.

Utilizar calcetines adecuados

Intentar usar siempre calcetines de tejidos naturales, como el algodón o la lana, que permitan mantener los pies calientes pero sin presionarlos para que la circulación vaya correctamente, dado que es esto lo que mantendrá los pies a la temperatura correcta.

Buscar un buen calzado

Elegir un calzado adecuado es primordial para conservar la salud de los pies. Los zapatos deben permitir que el pie transpire para que no acumule humedad, así se reducirá la sensación de frío y se evitarán daños.

El calzado cuando no es de buena calidad, queda estrecho o no es el adecuado a la temporada, suele ocasionar daños en los pies, produciendo heridas, proliferando los hongos o dañando las uñas.

Evitar el calor directo

Cuando llega el invierno hay personas que tienen propensión a que las extremidades, (manos y pies) se le queden fríos, por lo que buscan una fuente de calor directa para templarlos.

Exponer los pies a un cambio tan brusco de temperatura provoca los temidos sabañones. Tener calcetines y calzados adecuados debe bastar para mantenerlos calientes de manera constante.

Prepara los pies

Existen grupos de riesgo en la población a los que el frío afecta de una forma más concreta. En él suelen estar los niños y las personas mayores, ya que, debido a sus circunstancias les cuesta regular la temperatura. Para que esta problemática no les cause daños, es aconsejable preparar los pies con cremas específicas, lo que disminuirá la aparición de grietas y mantendrá el equilibrio de la dermis. Si se tienen dudas acerca de cuáles utilizar, pueden acudir a su podología de confianza, donde le recomendarán la que mejor se adapte a sus necesidades.

Estimular la circulación

Para estimular la circulación de las piernas lo mejor es realizar baños en los que se alterna el agua fría con el agua caliente. Esto ayudará a mantener las extremidades a una temperatura adecuada, sobre todo si se practican deportes de invierno como el esquí o el senderismo.

Para muchos no es una práctica muy agradable pero si efectiva, dado que muchos de los problemas de enfriamiento en los pies se deben a que la persona padece problemas de circulación.

Crear o conservar unos hábitos saludables

Tener hábitos en los que se incluya comer bien, practicar deporte de manera regular y reducir al mínimo el consumo de alcohol o tabaco, ayuda a mantener la piel más sana, entre otras cosas.

Por ejemplo, el tabaco contribuye a la deshidratación de la epidermis, lo que aumenta el riesgo de padecer sabañones y otras afecciones.

Todos los consejos anteriormente mencionados son adecuados para cualquier persona, pero sobre todo para aquellas que padecen durante todo el invierno de pies fríos.

Las mujeres con fibromialgia padecen muchos problemas en los pies

La fibromialgia es una enfermedad que se caracteriza principalmente por producir un dolor generalizado en todos los músculos del cuerpo, además de un cansancio y persistente. La fibromialgia afecta aproximadamente a un 7% de la población de las cuales la mayoría son mujeres.

Está considerada como una enfermedad reumatológica con un posible origen neurológico. Aunque no se conocen las causas, el compendio de sus síntomas ayudan a identificarla: dolor de pies, de músculos y huesos, articulaciones inflamadas, cansancio, insomnio, y dolores de cabeza acompañados de ansiedad.

La fibromialgia provoca daños en la salud y entre ellos ataca agresivamente a los pies de las mujeres, lo que reduce su independencia y su calidad de vida. Encontrar calzado para esta circunstancia provoca que se puedan llegar a desarrollar otras patologías que retroalimentaran las afecciones ya padecidas.

Esta enfermedad va asociada en las mujeres a una mala salud de los pies debido a todos los problemas y dolores que derivan de ella, suele mantener este aspecto en común con una probabilidad superior a otras dolencias.

Especialistas como los de Podología Elena García, aconsejan realizarse revisiones periódicas en los pies cuando se padece fibromialgia para poder así llevar un seguimiento y evitar o paliar los problemas que suelen derivar.

Fibromialgia: factores en los que influye

A continuación, se analizarán los factores a valorar de este problema, sobre todo aquellos que influyen negativamente y agravan los síntomas en los pies:

Factores de riesgo

Cuando además de padecer fibromialgia se tienen problemas en el arco (plano o con excesivo puente) o sobrepeso, esto acaba generando serias consecuencias en la pisada lo que puede derivar en daño en las articulaciones, lo que se sumaría a la inflamación que estas ya suelen poseer debido a esta enfermedad.

El sobrepeso es uno de los grandes problemas del siglo XX, cuando esta situación se une a una problemática compleja como la fibromialgia los resultados se tornan más complejos de tratar. El peso que se deriva a los pies, sumado a los dolores articulares y musculares de la enfermedad provocan una gran sobrecarga, que llega a deformarlos y lastimarlos.

Problemas en el talón de Aquiles

Problemas en el talón de Aquiles, sumadas a la inflamación y a la mala postura al andar que se tiene a veces debido al dolor, provoca que estos tendones estén tensos y molesten más de lo normal.

Cuando se padece fascitis plantar

La fascitis plantar es un problema relacionado con los músculos, y cuando el dolor es más intenso puede llegar a ser muy limitante. Si se padece esta afección unida a la fibromialgia las molestias suelen ser mayores imposibilitando a la persona a hacer un día normal cuando tiene un brote o provocando que la recuperación sea más lenta.

El tratamiento para aliviar esta sintomatología es en ocasiones meticuloso, por lo que es necesario acudir a un podólogo a que evalúe situación.

Dolor en el espolón

El síntoma principal del espolón es el dolor que se siente en la parte interna del talón en forma de pinchazos. Al crearse el espolón no produce dolor inicial, pero sí puede provocar la irritación de tejidos que lo rodean. Cuando esto se suma a los dolores de la fibromialgia se inducirá una mayor irritación que irá unido a la mala posición que se tiene al andar.

Sedentarismo debido al dolor

Cuando el dolor se agudiza y ataca a las articulaciones, sobre todo aquellas que están en los pies, esto provoca que las mujeres (y hombres) decidan dejar de moverse debido al dolor que padecen, provocando que tengan una vida más sedentaria y por tanto aumenten de peso, lo que conlleva un aumento del estrés en los pies.

Todo esto acaba afectando a la calidad de vida que llevan la mayoría de las mujeres que padecen fibromialgia y que además padecen alguna patología en los pies como la que se ha podido mencionar anteriormente. Debido a todo lo anterior, se comienza a padecer insomnio por el dolor e incluso fatiga crónica, depresión o ansiedad. 

Por ello, si padeces fibromialgia y alguna afección en los pies, acude a un podólogo profesional que pueda trabajar contigo para ayudarte a paliar los dolores o a hacer que estos se suavicen, dado que ellos podrían ser motivo para dificultar una vida saludable.

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