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Etiqueta: granada

Cosas que provocan olor de pies

La situación sanitaria por la que estamos pasando, nos obliga a convivir más con nuestra familia, y una de las cosas que nos puede preocupar  es el olor de pies, y es que les avergüenza descalzarse ante otras personas y estar en casa con zapatos es un poco incómodo. 

Esta problemática afecta a más personas de las que se imagina, ya que es algo que muchos sufren en silencio. Al contrario de lo que se pudiera pensar, el olor de pies no está asociado directamente con una falta de higiene.

La bromhidrosis, que es como se conoce técnicamente a este trastorno, aparece por la presencia de bacterias en el calzado y en los calcetines, ya que estas encuentra las condiciones de humedad que necesitan en el sudor de los pies. Por ello es muy común el olor en los pies, dado que allí existen más de 250 mil glándulas sudoríparas.

Además de las bacterias que habitan en los zapatos, zapatillas de deporte o en los calcetines, existen otros factores que pueden provocar la aparición del mal olor de pies, como pueden ser los cambios de metabolismo o las dietas basadas en el consumo diario o frecuente de alimentos procesados y ricos en grasas saturadas. También altera el olor la toma de medicamentos, las alteraciones hormonales y, en el caso de los más pequeños, su crecimiento.

Al contrario de lo que muchas personas pueden creer, el sudor no es el causante del mal olor de pies, que los pies suden no implica necesariamente que vayan a oler mal. La problemática es cuando existen bacterias que entran en contacto con las glándulas generadoras de sudor. Cuando estas no desaparecen y se quedan en el pie, es cuando comienza a aparecer el mal olor.

Causas del olor de pies

Las causas del olor de pies pueden ser varias y muy diferentes a lo que la cultura popular ha pensado siempre. A continuación, se detallarán las que más frecuentemente suelen originar este olor tan molesto para el que lo posee y para los que viven a su alrededor:

  • Cambios hormonales: durante la pubertad y la adolescencia, se presentan cambios hormonales muy importantes. Es un proceso de regulación en el que las hormonas dan lugar a “desechos”, los cuales se eliminan por diferentes vías, entre ellas, las glándulas sudoríparas de los pies.
  • La alimentación: los alimentos como el ajo, la cebolla, las salsas, las especias fuertes y los ultraprocesados, son algunos de los alimentos que más se desaconseja si se padece de olor de pies, dado que lo potencian. Estos al degradarse dan lugar a moléculas odoríferas que se expulsan a través del sudor.
  • El estrés: hay épocas en la que el estrés y la ansiedad dominan el día a día de las personas. A causa de esto, el cuerpo elimina una cantidad enorme de hormonas que estimulan las glándulas del sudor.
  • Infección por hongos: el pie de atleta es una de las infecciones más comunes provocadas por el contagio de hongos en deportistas, ya que exponen muchos sus pies. La causa principal por la que se reproducen los hongos es la acumulación de humedad en el calzado.
  • El calzado también afecta: es mejor apostar siempre por calcetines transpirables y 100% de algodón. Lo mismo se aplica para el calzado
  • Cambios de metabolismo: cuando el exceso de sudoración que produce el cuerpo no viene marcado por una alta actividad deportiva ni por episodios de estrés, es importante descartar otras patologías que estén alterando el metabolismo. Puede haber un problema en la tiroides, por lo que se deberá acudir a un especialista para ello, más allá de consultar a tu podólogo de confianza, como los de Podología Elena García.
  • La ingesta de medicamentos: determinados medicamentos farmacológicos, como los antidepresivos, pueden producir y aumentar el olor de los pies y la sudoración. Es un factor que debe tenerse en cuenta.
  • El tabaco: el tabaco o el alcohol son sustancias que provocan la sudoración a mayor escala, por lo que también influye en el olor de los pies. Sus efectos vasodilatadores provocan que el organismo aumente sus niveles de sudoración habituales.

Sea cual sea la causa, si tienes este problema es mejor que acudas a un podólogo de confianza como los de Podología Elena García, ellos analizarán tu problemática, realizarán las pruebas pertinentes y te derivarán a otro profesional si fuese necesario. La salud es muy importante, de olor de pies nadie se muere, pero esto puede llegar a provocar serios problemas emocionales.

Qué son las cosquillas en los pies

Corren tiempos difíciles para la salud. Por ello, se pretende tratar un tema de mucha curiosidad y que quizás algunos no sabían, y es el tema de las cosquillas en los pies. La cosquilla es una excitación nerviosa que va a acompañada de una risa involuntaria, y que cada persona experimenta en diferentes partes del cuerpo, como las axilas, el cuello, las costillas, los pies o la espalda, cuando es tocada suavemente.

Como muchos ya saben, la planta de los pies es la zona del cuerpo donde se localizan el mayor número de terminaciones nerviosas por centímetro cuadrado, por lo que no es de extrañar que sea tan frecuente que todo el mundo tenga cosquillas en los pies. Un dato curioso, y que pocas personas conocen, es que es más usual sentir más cosquillas en el pie derecho que en el pie izquierdo. Esto se debe a que el hemisferio izquierdo, que es el que gestiona y siente todo lo que ocurre en el derecho, está más vinculado con las emociones positivas, como es, en este caso, la risa.

Hay que tener en cuenta que aunque no todos tienen cosquillas en los pies, todo el mundo siente una estimulación especial, ya sea más neutra, positiva o negativa, cuando se los acaricia.

Tipo de cosquillas en los pies

Se analizarán a continuación los diferentes tipos de cosquillas que hay en los pies  y por qué no para todos son igual de intensas o agradables.

Cosquillas knismesis

Las cosquillas del tipo knismesis no inducen risa, por lo que no son muy agradables, más bien aportan una sensación de picor, que es provocada por un ligero roce en las zonas más sensibles del cuerpo. Es un mecanismo de defensa corporal, ya que cuando pequeños insectos rozan la piel esta genera en el cuerpo una respuesta de alerta y hace que la persona aparte rápidamente aquello que le está perturbando.

Cosquillas gargalesis

Las cosquillas de tipo gargalesis se provocan cuando se realizan cosquillas de manera enérgica, aumentando la presión sobre las distintas zonas sensibles, lo que produce una risa exagerada en el receptor. Estas cosquillas inicialmente generan una sensación de placer, pues se libera un neurotransmisor llamado dopamina que activa el cerebro y lo relaja, lo que provoca carcajadas involuntarias y sensación de felicidad.

Esto no debe tomarse a la ligera. Aunque las cosquillas sean algo común y frecuente en todos, lo cierto es que tener una excesiva sensibilidad a las cosquillas se denomina hipergargalestesia, y los expertos lo consideran un trastorno nervioso leve.

Cosquillas en los pies: ¿placenteras?

Muchas personas sufren cuando les hacen cosquillas en los pies, pues no son divertidas para todos. De hecho, se han utilizado como métodos de tortura. Cuando se hacen cosquillas de forma prolongada en una zona, el cuerpo pierde el control de sí mismo, entra en tensión, ansiedad y estrés, lo que llega a provocar sensación de fatiga y una angustia que puede ser dolorosa para la persona si esta no se finaliza a tiempo.

¿Cosquillas a uno mismo?

Una de las claves que tienen las cosquillas es que estas deben tener un factor sorpresa para que hagan reír. Se puede acariciar a uno mismo y obtener una sensación agradable y placentera, pero no del mismo modo de lo que ocurre cuando es otra persona quien las realiza, ya que con las cosquillas a uno mismo el cerebro sabe lo que va a ocurrir y regula la intensidad de los movimientos.

Los profesionales de la Podología, como Elena García en Granada, recuerdan que no es lo mismo sentir un hormigueo prolongado en los pies, que casi se convierte en adormecimiento, que cosquillas puntuales provocadas por elementos externos. Si ese adormecimiento persiste es necesario acudir a un especialista para que realice un diagnóstico precoz.

Y es que no es lo mismo sufrir o disfrutar las cosquillas o las caricias que padecer de manera frecuente parestesias en los pies u otras zonas del cuerpo, pues esas “cosquillas” no son nada agradables, dificultan la acción habitual del usuario y pueden llegar a agravarse. Ya tenemos en el blog un artículo que habla de ello, pincha aquí si estás interesado en leerlo, para que puedas ver de manera clara las diferencias entre unas cosquillas y otras.

 

Analizando la enfermedad de mano, pie y boca

Suena a una infección que pudiera ser grave, pero lo cierto es que no lo es, aunque sí es fastidiosa. La enfermedad de mano, pie y boca es contagiosa e infecciosa, y se origina por un virus que se reproduce muy frecuentemente. Los más afectados suelen ser los niños menores de 10 años, aunque también pueden contagiarse los jóvenes y los adultos.

Uno de los focos de infección se encuentra en los pies, por ello en este artículo la especialista en podología Elena García dará las claves que pueden ayudar a los padres y otro personal responsable a prevenir y lidiar con esta situación.

Los niños suelen contagiarse fácilmente, y lo peor es que no atraviesan fácilmente este período, dado que la incomodidad y la fiebre les hace estar irritados. Las guarderías y los colegios son el lugar donde más fácilmente se propaga este virus, debido a la cercanía de los niños: allí comparten comida, vasos, ropa, lápices y juguetes, lo que propicia la propagación.

Analizando la enfermedad de boca, manos, pies

Si se tiene un hijo y se observa que le comienza a aparecer un sarpullido alrededor de su boca, debemos tener en cuenta que muy posiblemente se haya contagiado. Aunque no es una enfermedad grave, sí debe ser tratada, pues es muy contagiosa e incómoda por las lesiones que produce en los pies, en la boca y en las manos. Por ello muchos pediatras la han comparado con la varicela o el sarampión, pues las tres se contagian fácilmente.

Al parecer, el verano y el otoño son las épocas en las que se producen más contagios. Sin embargo, los profesores y maestros deben estar atentos a posibles síntomas durante todo el año.

Los primeros síntomas

Los primeros síntomas aparecen al cabo de 3 o 6 días desde que el niño se ha contagiado. La primera fase es el período de incubación, donde estos síntomas aún no son visibles.

Fiebre

La fiebre, el dolor de garganta y la mucosidad comienzan a aparecer como los primeros indicios. Por esto suele confundirse con un resfriado común, pero las siguientes manifestaciones marcarán la diferencia.

Sarpullidos

Comienzan a aparecer lesiones cutáneas, ampollas y sarpullidos en la boca, las manos y los pies:

  • Boca: en la parte superior de las mejillas, en las encías, a los dos lados de la lengua y en la parte superior de la boca, es ahí donde suelen aparecer manchitas.
  • Manos: aparecen manchas en los dedos de la mano y en las palmas.
  • Pies: en los dedos de los pies, en la planta y en ocasiones en la zona del tendón de Aquiles.
  • También puede llegar a aparecer un sarpullido en zonas como las piernas, el pecho, la espalda o los glúteos.

Casos graves

En algunas ocasiones, los síntomas pueden derivar en temas más graves como una faringitis, ampollas en la faringe o pequeñas úlceras. También este virus puede provocar gastroenteritis y fiebres muy altas.

Detectar los síntomas durante las primeras fases es fundamental para que las ampollas no avancen y se propaguen sin control por el resto del cuerpo.

Causas del contagio

La enfermedad de mano, pie y boca es vírica, por lo tanto el riesgo de contagio es muy elevado, sobre todo entre los más pequeños. Si bien el virus se pasa principalmente por la vía digestiva y también está presente en manos mal lavadas, donde han quedado restos fecales, pueden darse otras formas de contagio:  por la saliva, al estornudar o toser, por contacto directo con objetos contaminados con el virus, algo que suele ser muy frecuente en colegios y guarderías, y también la madre puede contagiar al bebé durante el parto o el período de lactancia..

Tratamiento para esta enfermedad

En común que en nuestra consulta atendamos al cuidado de los pies de los niños que se ven muy afectados en esta zona debido a la enfermedad. Los pies de los más pequeños se llenan de sarpullido en las plantas y en la zona de los metatarsianos, lo que les provoca picores y un dolor que les impide llevar una vida normal. Hay que tratar esta infección antes de que se agrave más la zona y el sarpullido se transforme en una herida.

 

Cómo cuidar los pies después de correr un maratón

Después de correr un maratón, los pies también necesitan recibir ciertos cuidados, al igual que seguramente se le han dado antes de comenzar la carrera . Hay que prevenir algunas de las dolencias más comunes que suelen aparecer tras haber corrido una larga distancia: sobrecargas musculares, ampollas, fascitis, uñas encarnadas, rozaduras y dolores de hueso, cadera o rodillas.

Cuando se corre un maratón, el impacto de la pisada durante muchos kilómetros es considerable, y esto, sumado a los meses de preparación y los entrenamientos previos, hace que todo haya quedado muy resentido. Para recuperar la salud de los pies, los profesionales de Podología Elena García en Granada recomiendan acudir a un podólogo que ayude a sanar los daños que han aparecido.

Cuando se corre, no solo las articulaciones sufren, el cuerpo se cansa, los músculos se tensan y el organismo se deshidrata. Todos conocen las pautas a seguir: descansar, hidratarse con bebidas isotónicas, estirar los gemelos, etc. Sin embargo, en estos casos poco se habla sobre el cuidado de los pies.

Cuidar los pies después de correr un maratón

Los pies son una de las herramientas más valiosas que tiene el cuerpo, y, como tales, necesitan especial atención. A continuación, se expondrán una serie de pautas que deben seguirse después de correr un maratón de muchos kilómetros. Estas medidas harán que pronto puedan recuperarse.

Baños fríos

Durante las 24 horas posteriores a la carrera, es aconsejable darse baños de agua fría para bajar la inflamación que pudiera surgir. Estos baños pueden prolongarse a lo largo de toda la semana y ser combinados con cremas con efecto frío.

Mantener los pies en reposo en alto

Mantener los pies elevados mientras se descansa para mejorar la descongestión venosa y combinar esta postura con masajes de drenaje es una ayuda muy aconsejable para eliminar edemas que se pueden generar durante la carrera.

Tratar las rozaduras y las ampollas

Las rozaduras y las ampollas son en ocasiones lentas en su cicatrización. Durante los días posteriores, es muy importante que reciban las atenciones que necesitan. Los corredores siguen con su actividad diaria una vez que ha finalizado la carrera, por lo que es probable que las ampollas se intensifiquen o se infecten. Las callosidades deben ser eliminadas adecuadamente y de manera regular por un profesional para recuperar  la piel luego de su impacto con el suelo.

Problemas a largo plazo

En ocasiones, es a partir del segundo o tercer día que pueden comenzar a aparecer problemas en los pies. Algunas molestias podrían derivar en algo más grave. Se recomienda acudir a una revisión donde se realice una exploración profunda, por si hubiera alguna lesión que requiriera mayor atención o tratamiento antes de que se agrave más la situación.

Consulta con un podólogo/a

Es importante que semanas antes de la próxima carrera, se vuelva a visitar al podólogo para que ayude al deportista a tener los pies preparados para sufrir un alto impacto. De esta forma, la recuperación posterior será mucho más sencilla y rápida.

El podólogo es el indicado para ayudar a los deportistas a prevenir posibles lesiones futuras.

Buscar a un profesional calificado

Acude siempre a un profesional de los pies que esté calificado y cuente con experiencia a sus espaldas, como los de Podología Elena García en Granada.

Si eres un aficionado a correr maratones, debes prestar atención a los consejos que se han mencionado anteriormente para conservar la salud de tus pies y que ninguna lesión os haga abandonar a mitad del camino. Sé constante y haz caso a tu podólogo de confianza.

Estudio biomecánico después de un maratón

Realizar un estudio biomecánico de los pies después de realizar uno o varios maratones es una forma de garantizar un tratamiento específico para los pies que ayude a prevenir daños en el futuro. Con los datos que se obtienen, los podólogos valorarán si es necesario usar plantillas personalizadas, ya sea de manera diaria o para las carreras. Las plantillas deportivas son un tratamiento muy efectivo que ayuda a mantener un control sobre la pisada, corrige la postura y previene las lesiones frecuentes en la actividad deportiva: fascitis, uñas encarnadas, dolor en las articulaciones, esguinces, entre otras.

No dudes en acudir a nuestra consulta si eres un deportista habitual de alto impacto y necesitas tratamientos paliativos para tratar las dolencias que surgen durante el ejercicio.

 

Cómo aliviar las rozaduras de los pies

Las ampollas y las rozaduras de los pies son uno de los daños más temidos, y es que pueden llegar a fastidiar tanto que no se llegue a caminar bien; lo que provoca anulaciones de salidas, fiestas o paseos. Cuando estas heridas salen en los pies son muy incomodas y, si no se tratan a tiempo, pueden llegar a agravarse severamente.

Técnicamente una ampolla es una acumulación de líquido transparente o sanguinolento que es resultado de un roce repetitivo, ya sea con el calzado o entre los dedos por el contacto de la propia piel o con otro material. Esto surge como un sistema de protección del tejido interior, ya que se forma en la capa superior conocida como epidermis.

Las ampollas o rozaduras pueden ser de diferentes grados y tamaños, y en función de ello el tratamiento que se podrá aplicar será diferente. En ocasiones son pequeñas heridas puntuales, pero cuando se cronifica y el daño ocupa una gran parte de la piel es importante acudir a un especialista como los de Podología Elena García.

Motivos o causas de las rozaduras en los pies

La aparición de ampollas o rozaduras en los pies puede deberse a diferentes factores como los que se enumeran a continuación:

Fricción continua

La causa principal de las rozaduras es la fricción de una parte de la piel del pie contra el calzado, sobre todo cuando se hacen largos recorridos o cuando se estrena calzado. Existe otra posibilidad y es que el roce entre los dedos debido al uso de un mal calzado o a una deformación acabe produciendo la herida.

Este último punto sí sería muy preocupante debido a que algo interno está ocurriendo, por lo que es necesario acudir a un podólogo para que realice una evaluación de la situación.

Quemaduras

Los productos químicos, el sol, las altas temperaturas del horno o del agua pueden ocasionar ampollas al rozar con la piel. Esto es muy peligroso y se debe tener cuidado, porque en estas ocasiones el campo dañado puede llegar a ser mayor lo que demandará más tratamientos.

Infecciones en los pies

Los hongos, como los producidos por el pie de atleta, son una patología que puede llegar a producir ampollas en los pies. Ya tenemos un artículo en el blog que habla sobre este problema.

Exóstosis de Haglund

Cuando el hueso del talón crece de manera anormal se genera un roce excesivo en dicha zona al usar calzado. Esta fricción deriva en rozaduras y lesiones cutáneas que suelen ser crónicas debido al espolón. Por ello es muy importante tratarlo para contener lo máximo posible estos daños que suelen limitar la calidad de vida de aquellos que lo padecen.

Existen otros motivos como alergia a algún elemento del zapato o el metal con el que se curte la piel del calzado. 

Sintomatología que parece

La ampollas son una afección que son de rápida sintomatología, al poco tiempo de formarse comienza a sentirse lo siguiente:

  • Calor intenso en la zona donde se está produciendo la rozadura.
  • Enrojecimiento de la piel y molestias. Esa zona comienza a tomar un color rojizo que será el primer indicador de la aparición de la ampolla.
  • La piel se ablanda y comienza a levantarse, lo que dejará o una ampolla o una herida encarnada.

Soluciones a este problema

Cuando no se ha podido prevenir y esta ya ha salido o está comenzado a salir en el pie, se pueden realizar cuatro pasos que aliviarán la situación:

  • Cuando la ampolla ya ha salido -o incluso cuando esta ha generado en una herida por el levantamiento de piel- lo principal será lavar la zona con jabón y aclarar con abundante agua tibia.
  • Secar la zona con gasas a toquecitos, nada de arrastrar sobre la superficie. Aplicar clorhexidina o povidona yodada.
  • Es necesario cubrir la zona para que no sea rozada de nuevo. Lo mejor es usar una gasa antiadherente y cubrirla con un es esparadrapo de papel, pues tiene una mejor transpiración. Cada cierto tiempo este vendaje debe ser renovado.
  • Si la ampolla es demasiado grande e impide caminar es mejor acudir a un podólogo para que practique un drenaje del líquido y cure adecuadamente la zona durante varios días.
  • Para nosotros, la mejor solución, para una ampolla originada por una rozadura es utilizar un apósito hidrocoloide. Tipo compeed. Que puede utilizarse tanto para prevenir como para curar. Minimizan el dolor y permiten caminar con normalidad. 

 

¿Que es la psoriasis en los pies?

La psoriasis también puede afectar de manera severa a los pies, dañando la piel, las articulaciones y las uñas, lo que llega a ser muy doloroso. La psoriasis es una enfermedad hiperplasia epidérmica benigna y crónica, de origen inmunitario. No tiene cura, pero sí tratamiento paliativo.

Como ocurre con todas las enfermedades crónicas (hipertensión o diabetes) es importante llevar un buen control de la misma para poder paliar los daños, aliviar los síntomas y hacer que el paciente tenga una mejor calidad de vida. Es una afección que engloba diferentes problemas estéticos (en la piel y en las uñas y económicos (debido a que la mayoría de los tratamientos que no cubre la seguridad social).

Además es una enfermedad visible, por lo que si comienza a notar los síntomas que más adelante se enumeran, es importante acudir a un especialista como los de Podología Elena García para que evalué la situación.

La psoriasis plantar suele afectar a las plantas y uñas de los pies , al ser una zona que permanece cubierta a diario suele diagnosticarse de forma tardía, lo que dificulta la realización del tratamiento de manera temprana.

Síntomas y causas de la psoriasis en los pies

A continuación se analizarán los síntomas y las causas por las cuales se origina la psoriasis en los pies:

Síntomas

Si se observa los síntomas que a continuación se señalan es necesario comenzar a pedir ayuda experta:

  • Dolor y molestia en la zona de los pies y el tobillo
  • Enrojecimiento 
  • Hinchazón
  • Descamación de la piel en las zonas afectadas y que más enrojecimiento tienen
  • Rugosidad de la piel al tacto
  • Comienza con unas manchas rojas que suelen venir acompañadas de picor.

Esta patología suele afectar a un 2% de la población en España, la cual en la mayoría de los caos o la desconoce o no la trata adecuadamente.

Causas

Las causas originales de esta enfermedad se desconocen, aunque sí existe cierta relación genética en su aparición. Lo que sí se ha determinado es que existen una serie de desencadenantes:

 

  • Infecciones: Cualquier infección que debilite al sistema inmune, por ejemplo, las infecciones que se originan en la garganta como la faringitis pueden desencadenar la psoriasis.
  • Medicación: por desgracia la medicación no siempre cumple su función. En ocasiones se produce un efecto rebote, dado que, aunque ha ayudado a reparar una lesión grave que ha aparecido, cuando esta finaliza los demás brotes empeoran. Puesto el sistema inmune se ve directamente afectado, y este puede responder con esta enfermedad. 
  • Estrés, afecta directamente al sistema inmune, lo debilita, con lo que está muy relacionado con la psoriasis. 
  • Frío, suele ser un factor que hace que se empeoren los síntomas, la piel se ve agredida, y la respuesta es un agravamiento de la enfermedad 

Modelos de psoriasis que puede aparecer en los pies

 Existen diferentes manifestaciones de esta enfermedad, así como tipos y gravedades y desde el punto de vista podología pueden encontrarse las siguientes variedades:

Afección en las uñas

Las afecciones ungueales son muy incómodas porque hacen que las uñas se quiebren con facilidad. Empiezan a volverse amarillentas y arenosas, y puede afectar a una sola uña o a varias en función de la gravedad que tenga.

El tratamiento en este caso es paliativo, ya que no se puede atajar el problema de raíz, sino que se intenta atenuar los signos y síntomas para que la uña y el dedo no sufra y no se vean tan dañadas.

A esta enfermedad, es muy común que se contagie por hongos y que convivan a la vez, puesto se da un medio ambiente adecuado bajo el pecho ungueal que hace que los hongos colonicen muy bien. Quizá ésto hace que las uñas tengan un tratamiento muy tedioso. 

Afección cutánea

La psoriasis de los pies es más fácil de tratar que en las uñas, ya que la vía tópica absorbe mejor los productos indicados. La piel además también tiene una regeneración más rápida que las uñas, por lo que todo lo que dará mejores resultados. Este tipo de psoriasis es incómoda, pica, no se soluciona con cualquier crema y además es reactiva a los cambios de temperaturas y humedad.

El tratamiento se basa en cremas recomendadas por profesionales al a vez que se visita al podólogo de manera regular para hacer alguna sesión de quiropedia.

Psoriasis en las articulaciones

En las afecciones articulares es indispensable el uso de farmacología oral, además de ser tratada con fisioterapia y demás. Esto debe aconsejar siempre un reumatólogo que haga un seguimiento del problema. 

Se ha demostrado en diferentes casos y estudios que el mejor tratamiento para esta afección es la radiación solar con protección, la reducción del estrés y una buena alimentación rica en Omega 3, frutas y verduras altas en betacarotenos.

Qué causa el adormecimiento en los pies

Los problemas en los pies son una de las consecuencias que acarrea el estilo de vida sedentario, la falta de ejercicio, la mala alimentación o el sobrepeso que hace que los pies se resientan más.

Una de las consecuencias más comunes es el adormecimiento u hormigueo en las extremidades del cuerpo, sobre todo en manos, brazos, piernas o pies. Esta sensación habitual que suele experimentarse sin conocer el motivo, a veces es algo solo un síntoma aislado y en otras ocasiones puede constituir un indicador de algo más serio.

Los motivos pueden ser muy diversos. Lo más oportuno es que si padece adormecimiento en los pies de manera habitual, debe consultar a un especialista como los de Podología Elena García, para que puedan evaluar cada caso particular minuciosamente.

El origen del adormecimiento en los pies

A continuación, se establecerá un listado con los posibles orígenes o causas de este tipo de adormecimiento. Como ya hemos comentado, si eres una persona que se siente identificado con alguna de estas situaciones, acude a un profesional antes de que el daño vaya en aumento..

Origen Neurológico

Los problemas neurológicos son aquellos que afectan a la conducción nerviosa, es decir al nervio. El nervio es la estructura encargada de mandar señales a la médula espinal y al cerebro para que todo en el cuerpo funcione de manera ordenada.

Cuando algún nervio está afectado, debido por ejemplo a una hernia discal, este no envía correctamente las señales y se produce un síntoma que se traduce en un adormecimiento de alguna zona, como los brazos, los pies o las manos.

Origen vascular

Otro grupo de patologías que puede generar adormecimiento es el que se deriva de los problemas vasculares. Entre las patologías que pueden generar adormecimiento están: la arteriosclerosis que es el endurecimiento de las arterias, la trombosis, que es un colapso del torrente sanguíneo, problemas con la microcirculación (síndrome de Reynaud) y las congelaciones leves por el frío (sabañones)

Es posible que este adormecimiento sea ocasionado por un problema en el calzado. En los casos en que este no es el adecuado, es demasiado ajustado o no se adapta al pie como debería, puede aparecer un adormecimiento sobre todo en alguno de los dedos. Puede llegar a ser muy incómodo. Si esto le ocurre al usuario de manera habitual, deberá adquirir zapatos que se adapten mejor a la fisonomía de su pie.

Uno de los más habituales y conocidos por todos es el adormecimiento que ocurre cuando una postura inadecuada se prolonga durante mucho tiempo. Esto hace que las arterias se compriman y dejen de aportar riego sanguíneo a la extremidad. Si esto ocurre, es mejor ir variando las posturas y mantener una actividad regular o moderada para beneficiar el riego sanguíneo por el cuerpo.

Aunque las causas pueden ser varias, lo cierto es que, como ya hemos mencionado, los problemas de circulación son los motivos más habituales de adormecimientos en las extremidades, y especialmente en los pies de manera frecuente.

Cómo mejorar la circulación de las piernas

Consejos para mejorar la circulación y evitar así el adormecimiento en los pies debido a este problema:

  • Evitar permanecer de pie o sentado durante un largo periodo de tiempo. Ya sea por motivos de trabajo de o de sedentarismo, lo ideal es caminar regularmente para evitar problemas de circulación.
  • Elevar las piernas durante los periodos de descanso. Cuando se está costado es oportuno colocar las piernas algo elevadas para mejorar el flujo sanguíneo.
  • Realizar deporte de manera regular es fundamental. Natación, baile, caminar o montar en bicicleta ayudan a activar la circulación y el sistema linfático, lo que a la larga, mejora la salud del usuario.
  • Mantener hábitos alimenticios saludables. La alimentación ayuda o interfiere en el funcionamiento del sistema circulatorio. Comer de manera sana y beber dos litros de agua diaria es beneficioso para que todo el organismo funcione correctamente y no padecer enfermedades vasculares. También es importante que los alimentos que se ingieran sean siempre bajos en sal.
  • Evitar el calor. Las altas temperaturas favorecen la dilatación de las venas, por lo que es importante evitar el calor de manera directa en las piernas de manera prolongada, como el de las estufas, tomando el sol o con mantas eléctricas.

Cuidados de los pies en invierno

El frío ya comienza a aparecer en la mayoría de ciudades y con él un cambio de hábitos. Los pies en invierno, al igual que se hacía en verano, hay que darle un cuidado especial. El problema es que, al tenerlos cubiertos la mayoría de la temporada, no se le presta la atención que necesitan y acaban produciéndose problemas.

Los expertos en pies, como los de Podología Elena García, aconsejan tomar ciertas precauciones en invierno, sobre todo a aquel sector de la población que es especialmente sensible a las bajas temperaturas, como niños, personas mayores y enfermos.

Entre las afecciones más comunes que suelen aparecer en manos y pies cuando llega el frío junto con la dermatitis, los eccemas o el conocido Pie de Trinchera, son los sabañones. El sabañón es muy común entre la población, y es una lesión dérmica que está causada por el frío. Las bajas temperaturas provocan que los vasos sanguíneos se contraigan, lo que deriva en una hipoxemia y en una inflamación de las paredes vasculares.

Para que este tipo de afecciones no aparezca o no se agraven durante los meses fríos, es necesario que los pies reciban una serie de cuidados para mantenerlos sanos y poder hacer una vida normal sin dolores ni molestias.

Cuidado de los pies en invierno

Para prevenir estas patologías los podólogos dan una serie de consejos que se analizarán a continuación y que todo el mundo puede llevar a cabo de una forma sencilla.

Utilizar calcetines adecuados

Intentar usar siempre calcetines de tejidos naturales, como el algodón o la lana, que permitan mantener los pies calientes pero sin presionarlos para que la circulación vaya correctamente, dado que es esto lo que mantendrá los pies a la temperatura correcta.

Buscar un buen calzado

Elegir un calzado adecuado es primordial para conservar la salud de los pies. Los zapatos deben permitir que el pie transpire para que no acumule humedad, así se reducirá la sensación de frío y se evitarán daños.

El calzado cuando no es de buena calidad, queda estrecho o no es el adecuado a la temporada, suele ocasionar daños en los pies, produciendo heridas, proliferando los hongos o dañando las uñas.

Evitar el calor directo

Cuando llega el invierno hay personas que tienen propensión a que las extremidades, (manos y pies) se le queden fríos, por lo que buscan una fuente de calor directa para templarlos.

Exponer los pies a un cambio tan brusco de temperatura provoca los temidos sabañones. Tener calcetines y calzados adecuados debe bastar para mantenerlos calientes de manera constante.

Prepara los pies

Existen grupos de riesgo en la población a los que el frío afecta de una forma más concreta. En él suelen estar los niños y las personas mayores, ya que, debido a sus circunstancias les cuesta regular la temperatura. Para que esta problemática no les cause daños, es aconsejable preparar los pies con cremas específicas, lo que disminuirá la aparición de grietas y mantendrá el equilibrio de la dermis. Si se tienen dudas acerca de cuáles utilizar, pueden acudir a su podología de confianza, donde le recomendarán la que mejor se adapte a sus necesidades.

Estimular la circulación

Para estimular la circulación de las piernas lo mejor es realizar baños en los que se alterna el agua fría con el agua caliente. Esto ayudará a mantener las extremidades a una temperatura adecuada, sobre todo si se practican deportes de invierno como el esquí o el senderismo.

Para muchos no es una práctica muy agradable pero si efectiva, dado que muchos de los problemas de enfriamiento en los pies se deben a que la persona padece problemas de circulación.

Crear o conservar unos hábitos saludables

Tener hábitos en los que se incluya comer bien, practicar deporte de manera regular y reducir al mínimo el consumo de alcohol o tabaco, ayuda a mantener la piel más sana, entre otras cosas.

Por ejemplo, el tabaco contribuye a la deshidratación de la epidermis, lo que aumenta el riesgo de padecer sabañones y otras afecciones.

Todos los consejos anteriormente mencionados son adecuados para cualquier persona, pero sobre todo para aquellas que padecen durante todo el invierno de pies fríos.

Las mujeres con fibromialgia padecen muchos problemas en los pies

La fibromialgia es una enfermedad que se caracteriza principalmente por producir un dolor generalizado en todos los músculos del cuerpo, además de un cansancio y persistente. La fibromialgia afecta aproximadamente a un 7% de la población de las cuales la mayoría son mujeres.

Está considerada como una enfermedad reumatológica con un posible origen neurológico. Aunque no se conocen las causas, el compendio de sus síntomas ayudan a identificarla: dolor de pies, de músculos y huesos, articulaciones inflamadas, cansancio, insomnio, y dolores de cabeza acompañados de ansiedad.

La fibromialgia provoca daños en la salud y entre ellos ataca agresivamente a los pies de las mujeres, lo que reduce su independencia y su calidad de vida. Encontrar calzado para esta circunstancia provoca que se puedan llegar a desarrollar otras patologías que retroalimentaran las afecciones ya padecidas.

Esta enfermedad va asociada en las mujeres a una mala salud de los pies debido a todos los problemas y dolores que derivan de ella, suele mantener este aspecto en común con una probabilidad superior a otras dolencias.

Especialistas como los de Podología Elena García, aconsejan realizarse revisiones periódicas en los pies cuando se padece fibromialgia para poder así llevar un seguimiento y evitar o paliar los problemas que suelen derivar.

Fibromialgia: factores en los que influye

A continuación, se analizarán los factores a valorar de este problema, sobre todo aquellos que influyen negativamente y agravan los síntomas en los pies:

Factores de riesgo

Cuando además de padecer fibromialgia se tienen problemas en el arco (plano o con excesivo puente) o sobrepeso, esto acaba generando serias consecuencias en la pisada lo que puede derivar en daño en las articulaciones, lo que se sumaría a la inflamación que estas ya suelen poseer debido a esta enfermedad.

El sobrepeso es uno de los grandes problemas del siglo XX, cuando esta situación se une a una problemática compleja como la fibromialgia los resultados se tornan más complejos de tratar. El peso que se deriva a los pies, sumado a los dolores articulares y musculares de la enfermedad provocan una gran sobrecarga, que llega a deformarlos y lastimarlos.

Problemas en el talón de Aquiles

Problemas en el talón de Aquiles, sumadas a la inflamación y a la mala postura al andar que se tiene a veces debido al dolor, provoca que estos tendones estén tensos y molesten más de lo normal.

Cuando se padece fascitis plantar

La fascitis plantar es un problema relacionado con los músculos, y cuando el dolor es más intenso puede llegar a ser muy limitante. Si se padece esta afección unida a la fibromialgia las molestias suelen ser mayores imposibilitando a la persona a hacer un día normal cuando tiene un brote o provocando que la recuperación sea más lenta.

El tratamiento para aliviar esta sintomatología es en ocasiones meticuloso, por lo que es necesario acudir a un podólogo a que evalúe situación.

Dolor en el espolón

El síntoma principal del espolón es el dolor que se siente en la parte interna del talón en forma de pinchazos. Al crearse el espolón no produce dolor inicial, pero sí puede provocar la irritación de tejidos que lo rodean. Cuando esto se suma a los dolores de la fibromialgia se inducirá una mayor irritación que irá unido a la mala posición que se tiene al andar.

Sedentarismo debido al dolor

Cuando el dolor se agudiza y ataca a las articulaciones, sobre todo aquellas que están en los pies, esto provoca que las mujeres (y hombres) decidan dejar de moverse debido al dolor que padecen, provocando que tengan una vida más sedentaria y por tanto aumenten de peso, lo que conlleva un aumento del estrés en los pies.

Todo esto acaba afectando a la calidad de vida que llevan la mayoría de las mujeres que padecen fibromialgia y que además padecen alguna patología en los pies como la que se ha podido mencionar anteriormente. Debido a todo lo anterior, se comienza a padecer insomnio por el dolor e incluso fatiga crónica, depresión o ansiedad. 

Por ello, si padeces fibromialgia y alguna afección en los pies, acude a un podólogo profesional que pueda trabajar contigo para ayudarte a paliar los dolores o a hacer que estos se suavicen, dado que ellos podrían ser motivo para dificultar una vida saludable.

Personas mayores: problemas en los pies

Las personas mayores suelen padecer muchos problemas en los pies, debido al paso del tiempo y al poco cuidado que han podido prestarles durante sus años de vida. La mayoría se queja de diferentes dolores en los pies, lo cual suele ser más común en mujeres. La artritis, la obesidad o las enfermedades cardiovasculares juegan un papel muy negativo en la salud de los pies.

Como se ha comentado en post anteriores, los pies son de las partes del cuerpo que más agravios padecen, debido a que son los encargados de sostener el cuerpo todo el día. Al pasar la vida esto es sumativo, y tanto el cansancio como las diferentes dolencias dejan secuelas en los pies de las personas mayores.

Llegados a cierta edad es muy importante hacer diferentes chequeos de manera regular  para controlar y prevenir las diferentes patologías que afectan a los pies a esas edades. Si usted es una persona mayor (o está a cargo de una) los profesionales de Podología Elena García le aconsejamos que vayan al menos 1 vez cada 40 dias para realizar un chequeo con un podólogo de confianza, para prevenir cualquier problema.

Por qué surgen problemas podológicos en personas mayores

A continuación se analizan las causas más comunes que suelen provocar problemas podológicos en las personas mayores:

Por la piel

La piel de las personas mayores suele estar más seca y endurecida. Su capacidad sensorial se ha reducido por lo que en ocasiones no perciben la presencia de heridas o rozaduras. Esto generalmente  conlleva a que no las traten a tiempo, aumentando el riesgo de que puedan agravarse los problemas.

Los pies aumentan su tamaño

Con el paso del tiempo los pies aumentan de tamaño, e incluso, en algunos casos, llegan a deformarse, lo que provoca que lleguen a necesitar calzado específicos para no sufrir daños. Estos deben ser adquiridos en una ortopedia o tienda especializada en calzado para pies delicados

Problemas circulatorios

Los problemas circulatorios afectan a cualquier persona, pero lo cierto es son más frecuentes en las de avanzada edad. Con el tiempo la sangre deja de llegar adecuadamente a las extremidades del cuerpo, entre ellas a los pies. Ante esta circunstancia, cualquier herida puede ser peligrosa dado que puede llegar a gangrenarse.

Es importante acudir siempre a especialistas para revisarlas ya que así el problema no se hará mayor. Por eso muchas personas mayores acuden al podólogo a cortarse las uñas de los pies, para no hacerse ninguna herida.

La diabetes

La diabetes es una enfermedad común entre los mayores de 60 años; una de las más peligrosas y con peores consecuencias en los pies.

La diabetes tiene como consecuencia negativa, si no se cuida con regularidad, la posible amputación del miembro (sobre todo dedos de los pies). La diabetes debe estar muy controlada por el médico, para que no afecte fatalmente al cuerpo.

Sobrepeso y sedentarismo

El sobrepeso afecta de manera muy negativa a los pies debido a que los obliga a soportar más peso del que deberían. Por ello es mejor llevar una vida activa con un peso más equilibrado, que evite al pie sufrir tantos daños a largo plazo.

Para evitar el sobre peso y demás dolencias derivadas de él, los profesionales recomiendan a las personas ya mayores a que se mantengan activas, realizando deportes o actividades suaves como andar..

Problemas de higiene

El exceso de sudor debido a un calzado inadecuado, hace proliferar los hongos en los pies. Además, la falta de higiene o la dejadez hacen que aparezcan problemas que pueden afectar seriamente la salud de los pies.

Uñas maltratadas.

Las uñas encarnadas y los hongos pueden ser problemas que a la larga generan infecciones difíciles de tratar.

Por eso mantener unas uñas bien cortadas y bien valoradas es superimportante.