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Etiqueta: micosis

Analizando la enfermedad de mano, pie y boca

Suena a una infección que pudiera ser grave, pero lo cierto es que no lo es, aunque sí es fastidiosa. La enfermedad de mano, pie y boca es contagiosa e infecciosa, y se origina por un virus que se reproduce muy frecuentemente. Los más afectados suelen ser los niños menores de 10 años, aunque también pueden contagiarse los jóvenes y los adultos.

Uno de los focos de infección se encuentra en los pies, por ello en este artículo la especialista en podología Elena García dará las claves que pueden ayudar a los padres y otro personal responsable a prevenir y lidiar con esta situación.

Los niños suelen contagiarse fácilmente, y lo peor es que no atraviesan fácilmente este período, dado que la incomodidad y la fiebre les hace estar irritados. Las guarderías y los colegios son el lugar donde más fácilmente se propaga este virus, debido a la cercanía de los niños: allí comparten comida, vasos, ropa, lápices y juguetes, lo que propicia la propagación.

Analizando la enfermedad de boca, manos, pies

Si se tiene un hijo y se observa que le comienza a aparecer un sarpullido alrededor de su boca, debemos tener en cuenta que muy posiblemente se haya contagiado. Aunque no es una enfermedad grave, sí debe ser tratada, pues es muy contagiosa e incómoda por las lesiones que produce en los pies, en la boca y en las manos. Por ello muchos pediatras la han comparado con la varicela o el sarampión, pues las tres se contagian fácilmente.

Al parecer, el verano y el otoño son las épocas en las que se producen más contagios. Sin embargo, los profesores y maestros deben estar atentos a posibles síntomas durante todo el año.

Los primeros síntomas

Los primeros síntomas aparecen al cabo de 3 o 6 días desde que el niño se ha contagiado. La primera fase es el período de incubación, donde estos síntomas aún no son visibles.

Fiebre

La fiebre, el dolor de garganta y la mucosidad comienzan a aparecer como los primeros indicios. Por esto suele confundirse con un resfriado común, pero las siguientes manifestaciones marcarán la diferencia.

Sarpullidos

Comienzan a aparecer lesiones cutáneas, ampollas y sarpullidos en la boca, las manos y los pies:

  • Boca: en la parte superior de las mejillas, en las encías, a los dos lados de la lengua y en la parte superior de la boca, es ahí donde suelen aparecer manchitas.
  • Manos: aparecen manchas en los dedos de la mano y en las palmas.
  • Pies: en los dedos de los pies, en la planta y en ocasiones en la zona del tendón de Aquiles.
  • También puede llegar a aparecer un sarpullido en zonas como las piernas, el pecho, la espalda o los glúteos.

Casos graves

En algunas ocasiones, los síntomas pueden derivar en temas más graves como una faringitis, ampollas en la faringe o pequeñas úlceras. También este virus puede provocar gastroenteritis y fiebres muy altas.

Detectar los síntomas durante las primeras fases es fundamental para que las ampollas no avancen y se propaguen sin control por el resto del cuerpo.

Causas del contagio

La enfermedad de mano, pie y boca es vírica, por lo tanto el riesgo de contagio es muy elevado, sobre todo entre los más pequeños. Si bien el virus se pasa principalmente por la vía digestiva y también está presente en manos mal lavadas, donde han quedado restos fecales, pueden darse otras formas de contagio:  por la saliva, al estornudar o toser, por contacto directo con objetos contaminados con el virus, algo que suele ser muy frecuente en colegios y guarderías, y también la madre puede contagiar al bebé durante el parto o el período de lactancia..

Tratamiento para esta enfermedad

En común que en nuestra consulta atendamos al cuidado de los pies de los niños que se ven muy afectados en esta zona debido a la enfermedad. Los pies de los más pequeños se llenan de sarpullido en las plantas y en la zona de los metatarsianos, lo que les provoca picores y un dolor que les impide llevar una vida normal. Hay que tratar esta infección antes de que se agrave más la zona y el sarpullido se transforme en una herida.

 

Cómo cuidar los pies después de correr un maratón

Después de correr un maratón, los pies también necesitan recibir ciertos cuidados, al igual que seguramente se le han dado antes de comenzar la carrera . Hay que prevenir algunas de las dolencias más comunes que suelen aparecer tras haber corrido una larga distancia: sobrecargas musculares, ampollas, fascitis, uñas encarnadas, rozaduras y dolores de hueso, cadera o rodillas.

Cuando se corre un maratón, el impacto de la pisada durante muchos kilómetros es considerable, y esto, sumado a los meses de preparación y los entrenamientos previos, hace que todo haya quedado muy resentido. Para recuperar la salud de los pies, los profesionales de Podología Elena García en Granada recomiendan acudir a un podólogo que ayude a sanar los daños que han aparecido.

Cuando se corre, no solo las articulaciones sufren, el cuerpo se cansa, los músculos se tensan y el organismo se deshidrata. Todos conocen las pautas a seguir: descansar, hidratarse con bebidas isotónicas, estirar los gemelos, etc. Sin embargo, en estos casos poco se habla sobre el cuidado de los pies.

Cuidar los pies después de correr un maratón

Los pies son una de las herramientas más valiosas que tiene el cuerpo, y, como tales, necesitan especial atención. A continuación, se expondrán una serie de pautas que deben seguirse después de correr un maratón de muchos kilómetros. Estas medidas harán que pronto puedan recuperarse.

Baños fríos

Durante las 24 horas posteriores a la carrera, es aconsejable darse baños de agua fría para bajar la inflamación que pudiera surgir. Estos baños pueden prolongarse a lo largo de toda la semana y ser combinados con cremas con efecto frío.

Mantener los pies en reposo en alto

Mantener los pies elevados mientras se descansa para mejorar la descongestión venosa y combinar esta postura con masajes de drenaje es una ayuda muy aconsejable para eliminar edemas que se pueden generar durante la carrera.

Tratar las rozaduras y las ampollas

Las rozaduras y las ampollas son en ocasiones lentas en su cicatrización. Durante los días posteriores, es muy importante que reciban las atenciones que necesitan. Los corredores siguen con su actividad diaria una vez que ha finalizado la carrera, por lo que es probable que las ampollas se intensifiquen o se infecten. Las callosidades deben ser eliminadas adecuadamente y de manera regular por un profesional para recuperar  la piel luego de su impacto con el suelo.

Problemas a largo plazo

En ocasiones, es a partir del segundo o tercer día que pueden comenzar a aparecer problemas en los pies. Algunas molestias podrían derivar en algo más grave. Se recomienda acudir a una revisión donde se realice una exploración profunda, por si hubiera alguna lesión que requiriera mayor atención o tratamiento antes de que se agrave más la situación.

Consulta con un podólogo/a

Es importante que semanas antes de la próxima carrera, se vuelva a visitar al podólogo para que ayude al deportista a tener los pies preparados para sufrir un alto impacto. De esta forma, la recuperación posterior será mucho más sencilla y rápida.

El podólogo es el indicado para ayudar a los deportistas a prevenir posibles lesiones futuras.

Buscar a un profesional calificado

Acude siempre a un profesional de los pies que esté calificado y cuente con experiencia a sus espaldas, como los de Podología Elena García en Granada.

Si eres un aficionado a correr maratones, debes prestar atención a los consejos que se han mencionado anteriormente para conservar la salud de tus pies y que ninguna lesión os haga abandonar a mitad del camino. Sé constante y haz caso a tu podólogo de confianza.

Estudio biomecánico después de un maratón

Realizar un estudio biomecánico de los pies después de realizar uno o varios maratones es una forma de garantizar un tratamiento específico para los pies que ayude a prevenir daños en el futuro. Con los datos que se obtienen, los podólogos valorarán si es necesario usar plantillas personalizadas, ya sea de manera diaria o para las carreras. Las plantillas deportivas son un tratamiento muy efectivo que ayuda a mantener un control sobre la pisada, corrige la postura y previene las lesiones frecuentes en la actividad deportiva: fascitis, uñas encarnadas, dolor en las articulaciones, esguinces, entre otras.

No dudes en acudir a nuestra consulta si eres un deportista habitual de alto impacto y necesitas tratamientos paliativos para tratar las dolencias que surgen durante el ejercicio.

 

Cómo aliviar las rozaduras de los pies

Las ampollas y las rozaduras de los pies son uno de los daños más temidos, y es que pueden llegar a fastidiar tanto que no se llegue a caminar bien; lo que provoca anulaciones de salidas, fiestas o paseos. Cuando estas heridas salen en los pies son muy incomodas y, si no se tratan a tiempo, pueden llegar a agravarse severamente.

Técnicamente una ampolla es una acumulación de líquido transparente o sanguinolento que es resultado de un roce repetitivo, ya sea con el calzado o entre los dedos por el contacto de la propia piel o con otro material. Esto surge como un sistema de protección del tejido interior, ya que se forma en la capa superior conocida como epidermis.

Las ampollas o rozaduras pueden ser de diferentes grados y tamaños, y en función de ello el tratamiento que se podrá aplicar será diferente. En ocasiones son pequeñas heridas puntuales, pero cuando se cronifica y el daño ocupa una gran parte de la piel es importante acudir a un especialista como los de Podología Elena García.

Motivos o causas de las rozaduras en los pies

La aparición de ampollas o rozaduras en los pies puede deberse a diferentes factores como los que se enumeran a continuación:

Fricción continua

La causa principal de las rozaduras es la fricción de una parte de la piel del pie contra el calzado, sobre todo cuando se hacen largos recorridos o cuando se estrena calzado. Existe otra posibilidad y es que el roce entre los dedos debido al uso de un mal calzado o a una deformación acabe produciendo la herida.

Este último punto sí sería muy preocupante debido a que algo interno está ocurriendo, por lo que es necesario acudir a un podólogo para que realice una evaluación de la situación.

Quemaduras

Los productos químicos, el sol, las altas temperaturas del horno o del agua pueden ocasionar ampollas al rozar con la piel. Esto es muy peligroso y se debe tener cuidado, porque en estas ocasiones el campo dañado puede llegar a ser mayor lo que demandará más tratamientos.

Infecciones en los pies

Los hongos, como los producidos por el pie de atleta, son una patología que puede llegar a producir ampollas en los pies. Ya tenemos un artículo en el blog que habla sobre este problema.

Exóstosis de Haglund

Cuando el hueso del talón crece de manera anormal se genera un roce excesivo en dicha zona al usar calzado. Esta fricción deriva en rozaduras y lesiones cutáneas que suelen ser crónicas debido al espolón. Por ello es muy importante tratarlo para contener lo máximo posible estos daños que suelen limitar la calidad de vida de aquellos que lo padecen.

Existen otros motivos como alergia a algún elemento del zapato o el metal con el que se curte la piel del calzado. 

Sintomatología que parece

La ampollas son una afección que son de rápida sintomatología, al poco tiempo de formarse comienza a sentirse lo siguiente:

  • Calor intenso en la zona donde se está produciendo la rozadura.
  • Enrojecimiento de la piel y molestias. Esa zona comienza a tomar un color rojizo que será el primer indicador de la aparición de la ampolla.
  • La piel se ablanda y comienza a levantarse, lo que dejará o una ampolla o una herida encarnada.

Soluciones a este problema

Cuando no se ha podido prevenir y esta ya ha salido o está comenzado a salir en el pie, se pueden realizar cuatro pasos que aliviarán la situación:

  • Cuando la ampolla ya ha salido -o incluso cuando esta ha generado en una herida por el levantamiento de piel- lo principal será lavar la zona con jabón y aclarar con abundante agua tibia.
  • Secar la zona con gasas a toquecitos, nada de arrastrar sobre la superficie. Aplicar clorhexidina o povidona yodada.
  • Es necesario cubrir la zona para que no sea rozada de nuevo. Lo mejor es usar una gasa antiadherente y cubrirla con un es esparadrapo de papel, pues tiene una mejor transpiración. Cada cierto tiempo este vendaje debe ser renovado.
  • Si la ampolla es demasiado grande e impide caminar es mejor acudir a un podólogo para que practique un drenaje del líquido y cure adecuadamente la zona durante varios días.
  • Para nosotros, la mejor solución, para una ampolla originada por una rozadura es utilizar un apósito hidrocoloide. Tipo compeed. Que puede utilizarse tanto para prevenir como para curar. Minimizan el dolor y permiten caminar con normalidad. 

 

¿Que es la psoriasis en los pies?

La psoriasis también puede afectar de manera severa a los pies, dañando la piel, las articulaciones y las uñas, lo que llega a ser muy doloroso. La psoriasis es una enfermedad hiperplasia epidérmica benigna y crónica, de origen inmunitario. No tiene cura, pero sí tratamiento paliativo.

Como ocurre con todas las enfermedades crónicas (hipertensión o diabetes) es importante llevar un buen control de la misma para poder paliar los daños, aliviar los síntomas y hacer que el paciente tenga una mejor calidad de vida. Es una afección que engloba diferentes problemas estéticos (en la piel y en las uñas y económicos (debido a que la mayoría de los tratamientos que no cubre la seguridad social).

Además es una enfermedad visible, por lo que si comienza a notar los síntomas que más adelante se enumeran, es importante acudir a un especialista como los de Podología Elena García para que evalué la situación.

La psoriasis plantar suele afectar a las plantas y uñas de los pies , al ser una zona que permanece cubierta a diario suele diagnosticarse de forma tardía, lo que dificulta la realización del tratamiento de manera temprana.

Síntomas y causas de la psoriasis en los pies

A continuación se analizarán los síntomas y las causas por las cuales se origina la psoriasis en los pies:

Síntomas

Si se observa los síntomas que a continuación se señalan es necesario comenzar a pedir ayuda experta:

  • Dolor y molestia en la zona de los pies y el tobillo
  • Enrojecimiento 
  • Hinchazón
  • Descamación de la piel en las zonas afectadas y que más enrojecimiento tienen
  • Rugosidad de la piel al tacto
  • Comienza con unas manchas rojas que suelen venir acompañadas de picor.

Esta patología suele afectar a un 2% de la población en España, la cual en la mayoría de los caos o la desconoce o no la trata adecuadamente.

Causas

Las causas originales de esta enfermedad se desconocen, aunque sí existe cierta relación genética en su aparición. Lo que sí se ha determinado es que existen una serie de desencadenantes:

 

  • Infecciones: Cualquier infección que debilite al sistema inmune, por ejemplo, las infecciones que se originan en la garganta como la faringitis pueden desencadenar la psoriasis.
  • Medicación: por desgracia la medicación no siempre cumple su función. En ocasiones se produce un efecto rebote, dado que, aunque ha ayudado a reparar una lesión grave que ha aparecido, cuando esta finaliza los demás brotes empeoran. Puesto el sistema inmune se ve directamente afectado, y este puede responder con esta enfermedad. 
  • Estrés, afecta directamente al sistema inmune, lo debilita, con lo que está muy relacionado con la psoriasis. 
  • Frío, suele ser un factor que hace que se empeoren los síntomas, la piel se ve agredida, y la respuesta es un agravamiento de la enfermedad 

Modelos de psoriasis que puede aparecer en los pies

 Existen diferentes manifestaciones de esta enfermedad, así como tipos y gravedades y desde el punto de vista podología pueden encontrarse las siguientes variedades:

Afección en las uñas

Las afecciones ungueales son muy incómodas porque hacen que las uñas se quiebren con facilidad. Empiezan a volverse amarillentas y arenosas, y puede afectar a una sola uña o a varias en función de la gravedad que tenga.

El tratamiento en este caso es paliativo, ya que no se puede atajar el problema de raíz, sino que se intenta atenuar los signos y síntomas para que la uña y el dedo no sufra y no se vean tan dañadas.

A esta enfermedad, es muy común que se contagie por hongos y que convivan a la vez, puesto se da un medio ambiente adecuado bajo el pecho ungueal que hace que los hongos colonicen muy bien. Quizá ésto hace que las uñas tengan un tratamiento muy tedioso. 

Afección cutánea

La psoriasis de los pies es más fácil de tratar que en las uñas, ya que la vía tópica absorbe mejor los productos indicados. La piel además también tiene una regeneración más rápida que las uñas, por lo que todo lo que dará mejores resultados. Este tipo de psoriasis es incómoda, pica, no se soluciona con cualquier crema y además es reactiva a los cambios de temperaturas y humedad.

El tratamiento se basa en cremas recomendadas por profesionales al a vez que se visita al podólogo de manera regular para hacer alguna sesión de quiropedia.

Psoriasis en las articulaciones

En las afecciones articulares es indispensable el uso de farmacología oral, además de ser tratada con fisioterapia y demás. Esto debe aconsejar siempre un reumatólogo que haga un seguimiento del problema. 

Se ha demostrado en diferentes casos y estudios que el mejor tratamiento para esta afección es la radiación solar con protección, la reducción del estrés y una buena alimentación rica en Omega 3, frutas y verduras altas en betacarotenos.

Qué causa el adormecimiento en los pies

Los problemas en los pies son una de las consecuencias que acarrea el estilo de vida sedentario, la falta de ejercicio, la mala alimentación o el sobrepeso que hace que los pies se resientan más.

Una de las consecuencias más comunes es el adormecimiento u hormigueo en las extremidades del cuerpo, sobre todo en manos, brazos, piernas o pies. Esta sensación habitual que suele experimentarse sin conocer el motivo, a veces es algo solo un síntoma aislado y en otras ocasiones puede constituir un indicador de algo más serio.

Los motivos pueden ser muy diversos. Lo más oportuno es que si padece adormecimiento en los pies de manera habitual, debe consultar a un especialista como los de Podología Elena García, para que puedan evaluar cada caso particular minuciosamente.

El origen del adormecimiento en los pies

A continuación, se establecerá un listado con los posibles orígenes o causas de este tipo de adormecimiento. Como ya hemos comentado, si eres una persona que se siente identificado con alguna de estas situaciones, acude a un profesional antes de que el daño vaya en aumento..

Origen Neurológico

Los problemas neurológicos son aquellos que afectan a la conducción nerviosa, es decir al nervio. El nervio es la estructura encargada de mandar señales a la médula espinal y al cerebro para que todo en el cuerpo funcione de manera ordenada.

Cuando algún nervio está afectado, debido por ejemplo a una hernia discal, este no envía correctamente las señales y se produce un síntoma que se traduce en un adormecimiento de alguna zona, como los brazos, los pies o las manos.

Origen vascular

Otro grupo de patologías que puede generar adormecimiento es el que se deriva de los problemas vasculares. Entre las patologías que pueden generar adormecimiento están: la arteriosclerosis que es el endurecimiento de las arterias, la trombosis, que es un colapso del torrente sanguíneo, problemas con la microcirculación (síndrome de Reynaud) y las congelaciones leves por el frío (sabañones)

Es posible que este adormecimiento sea ocasionado por un problema en el calzado. En los casos en que este no es el adecuado, es demasiado ajustado o no se adapta al pie como debería, puede aparecer un adormecimiento sobre todo en alguno de los dedos. Puede llegar a ser muy incómodo. Si esto le ocurre al usuario de manera habitual, deberá adquirir zapatos que se adapten mejor a la fisonomía de su pie.

Uno de los más habituales y conocidos por todos es el adormecimiento que ocurre cuando una postura inadecuada se prolonga durante mucho tiempo. Esto hace que las arterias se compriman y dejen de aportar riego sanguíneo a la extremidad. Si esto ocurre, es mejor ir variando las posturas y mantener una actividad regular o moderada para beneficiar el riego sanguíneo por el cuerpo.

Aunque las causas pueden ser varias, lo cierto es que, como ya hemos mencionado, los problemas de circulación son los motivos más habituales de adormecimientos en las extremidades, y especialmente en los pies de manera frecuente.

Cómo mejorar la circulación de las piernas

Consejos para mejorar la circulación y evitar así el adormecimiento en los pies debido a este problema:

  • Evitar permanecer de pie o sentado durante un largo periodo de tiempo. Ya sea por motivos de trabajo de o de sedentarismo, lo ideal es caminar regularmente para evitar problemas de circulación.
  • Elevar las piernas durante los periodos de descanso. Cuando se está costado es oportuno colocar las piernas algo elevadas para mejorar el flujo sanguíneo.
  • Realizar deporte de manera regular es fundamental. Natación, baile, caminar o montar en bicicleta ayudan a activar la circulación y el sistema linfático, lo que a la larga, mejora la salud del usuario.
  • Mantener hábitos alimenticios saludables. La alimentación ayuda o interfiere en el funcionamiento del sistema circulatorio. Comer de manera sana y beber dos litros de agua diaria es beneficioso para que todo el organismo funcione correctamente y no padecer enfermedades vasculares. También es importante que los alimentos que se ingieran sean siempre bajos en sal.
  • Evitar el calor. Las altas temperaturas favorecen la dilatación de las venas, por lo que es importante evitar el calor de manera directa en las piernas de manera prolongada, como el de las estufas, tomando el sol o con mantas eléctricas.

Las mujeres con fibromialgia padecen muchos problemas en los pies

La fibromialgia es una enfermedad que se caracteriza principalmente por producir un dolor generalizado en todos los músculos del cuerpo, además de un cansancio y persistente. La fibromialgia afecta aproximadamente a un 7% de la población de las cuales la mayoría son mujeres.

Está considerada como una enfermedad reumatológica con un posible origen neurológico. Aunque no se conocen las causas, el compendio de sus síntomas ayudan a identificarla: dolor de pies, de músculos y huesos, articulaciones inflamadas, cansancio, insomnio, y dolores de cabeza acompañados de ansiedad.

La fibromialgia provoca daños en la salud y entre ellos ataca agresivamente a los pies de las mujeres, lo que reduce su independencia y su calidad de vida. Encontrar calzado para esta circunstancia provoca que se puedan llegar a desarrollar otras patologías que retroalimentaran las afecciones ya padecidas.

Esta enfermedad va asociada en las mujeres a una mala salud de los pies debido a todos los problemas y dolores que derivan de ella, suele mantener este aspecto en común con una probabilidad superior a otras dolencias.

Especialistas como los de Podología Elena García, aconsejan realizarse revisiones periódicas en los pies cuando se padece fibromialgia para poder así llevar un seguimiento y evitar o paliar los problemas que suelen derivar.

Fibromialgia: factores en los que influye

A continuación, se analizarán los factores a valorar de este problema, sobre todo aquellos que influyen negativamente y agravan los síntomas en los pies:

Factores de riesgo

Cuando además de padecer fibromialgia se tienen problemas en el arco (plano o con excesivo puente) o sobrepeso, esto acaba generando serias consecuencias en la pisada lo que puede derivar en daño en las articulaciones, lo que se sumaría a la inflamación que estas ya suelen poseer debido a esta enfermedad.

El sobrepeso es uno de los grandes problemas del siglo XX, cuando esta situación se une a una problemática compleja como la fibromialgia los resultados se tornan más complejos de tratar. El peso que se deriva a los pies, sumado a los dolores articulares y musculares de la enfermedad provocan una gran sobrecarga, que llega a deformarlos y lastimarlos.

Problemas en el talón de Aquiles

Problemas en el talón de Aquiles, sumadas a la inflamación y a la mala postura al andar que se tiene a veces debido al dolor, provoca que estos tendones estén tensos y molesten más de lo normal.

Cuando se padece fascitis plantar

La fascitis plantar es un problema relacionado con los músculos, y cuando el dolor es más intenso puede llegar a ser muy limitante. Si se padece esta afección unida a la fibromialgia las molestias suelen ser mayores imposibilitando a la persona a hacer un día normal cuando tiene un brote o provocando que la recuperación sea más lenta.

El tratamiento para aliviar esta sintomatología es en ocasiones meticuloso, por lo que es necesario acudir a un podólogo a que evalúe situación.

Dolor en el espolón

El síntoma principal del espolón es el dolor que se siente en la parte interna del talón en forma de pinchazos. Al crearse el espolón no produce dolor inicial, pero sí puede provocar la irritación de tejidos que lo rodean. Cuando esto se suma a los dolores de la fibromialgia se inducirá una mayor irritación que irá unido a la mala posición que se tiene al andar.

Sedentarismo debido al dolor

Cuando el dolor se agudiza y ataca a las articulaciones, sobre todo aquellas que están en los pies, esto provoca que las mujeres (y hombres) decidan dejar de moverse debido al dolor que padecen, provocando que tengan una vida más sedentaria y por tanto aumenten de peso, lo que conlleva un aumento del estrés en los pies.

Todo esto acaba afectando a la calidad de vida que llevan la mayoría de las mujeres que padecen fibromialgia y que además padecen alguna patología en los pies como la que se ha podido mencionar anteriormente. Debido a todo lo anterior, se comienza a padecer insomnio por el dolor e incluso fatiga crónica, depresión o ansiedad. 

Por ello, si padeces fibromialgia y alguna afección en los pies, acude a un podólogo profesional que pueda trabajar contigo para ayudarte a paliar los dolores o a hacer que estos se suavicen, dado que ellos podrían ser motivo para dificultar una vida saludable.

Calambres en los pies: ¿cómo prevenirlos?

Como ya se ha mencionado en otros artículos del blog, los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren, debido a la presión que se ejerce sobre ellos a lo largo de día. Debido a esto, en ocasiones, cuando se está caminando por la calle, descansando en casa, o haciendo algún deporte, comienzan a aparecer calambres (algo parecido a un pinchazo).

Los calambres según la RAE: “son una contracción muscular involuntaria, dolorosa y de poca duración”. Es decir, lo que ocurre es que el músculo se contrae de manera abrupta, lo que puede durar hasta varios minutos.

En la mayoría de los casos los calambres en los pies no son un problema excesivamente grave, pero sí una forma continuada de padecer dolor que provoca ciertas limitaciones. Además, si se presenta de manera continuada, se debe acudir a un especialista como los de Podología Elena García para que allí realicen un estudio del motivo de esta afección.

Causas de los calambres en los pies

Los calambres, como hemos comentado, son muy frecuentes en muchas personas, sobre todo cuando se ha realizado una actividad física durante un largo periodo o se ha estado de pie a lo largo del día o de la noche.

Las causas por las que se pueden producir calambres en los pies pueden variar y a continuación se analizarán aquellas que se debe tener presentes para que este problema no se prolongue o se agrave.

Deshidratación

Suele aparecer en deportistas debido a la pérdida de líquido, ya que bajan los minerales como el potasio o el calcio. Cuando esto sucede suelen producirse espasmos musculares y en casos más extremos se llegan a producir lesiones de carácter grave.

La deshidratación puede producirse también cuando el usuario consume demasiados diuréticos, por los que se producen diarreas frecuentes en las que se pierden minerales y nutrientes.

Utilización de calzado estrecho

Cuando los pies están sometidos a una gran presión debido al calzado, la musculatura y la zona vásculo-nervioso se encuentran sometidas a una gran presión, lo que puede provocar la aparición de calambres. Si el uso de este tipo de zapatos se prolonga en el tiempo este problema puede generar una patología como el Neuroma de Morton.

Esta patología tiene como síntoma los calambres crónicos en los dedos de los pies, si estos comienzan a suceder lo mejor es acudir rápidamente a un especialista para que realice un diagnóstico.

Durante los meses de embarazo

Durante el embarazo las piernas y los pies se hinchan debido a los cambios hormonales y al aumento de peso. Todo esto hace que la circulación sea más lenta, lo que puede provocar calambres en los pies.

Para ello es aconsejable realizarse masajes, dar paseos con un calzado cómodo e intentar descansar con los pies en posición inclinada para mejorar la circulación y evitar así la hinchazón.

En función del tipo de pisada

Una mala pisada puede llegar a generar problemas como los calambres. Por ello es importante realizarse un estudio biomecánico de la pisada en un centro especializado, para así prevenir patologías que pueden llegar a provocar serios daños en rodillas, espalda o caderas.

Otros problemas adjuntos

Otros factores relacionados con la salud podría provocar la aparición de calambres. Las personas que sufren diabetes, hipotiroidismos o insuficiencia renal entre otras tienen más riesgos de padecer esta patología.

Además el abuso del alcohol o las contraindicaciones de algunos medicamentos también pueden generar este problema, por lo que se debe comentar cualquier duda a un especialista antes de comenzar o dejar una medicación.

Consejos para mejorar esta situación

Como ocurre con la mayoría de los problemas relacionados con la salud, el mejor remedio es una prevención.

Es necesario llevar siempre un calzado adecuado a cada pie, el cual tenga la anchura suficiente para que los dedos estén cómodos y no se sientan prisioneros. También es importante realizar alguna actividad física de manera regular, pues ayuda a activar la circulación y coger musculatura.

Es necesario hidratarse con regularidad, sobre todo si se practican deportes. El agua es la mejor aliada, pero en ocasiones ingerir bebidas ricas en electrolitos ayudará a una hidratación más rápida. Y lo más importante después de una larga jornada en la que hay que estar mucho tiempo de pie, es necesario utilizar cremas refrescantes, estirar bien y poner los pies inclinados para descansar adecuadamente.

Calzado de invierno: Cómo elegirlo

Llega la nueva estación y con ella el cambio a calzado de invierno. Poco a poco se guardará la ropa de verano y se sustituirá por una más abrigada; lo mismo ocurrirá con los zapatos y las sandalias, que quedarán relegadas por modelos cerrados y más abrigados.

Tras el buen tiempo es muy probable que los pies no estén tan cuidados como deberían, dado que el sol, el calor, las piscinas y las sandalias hacen que los pies sufran un mayor desgaste en los meses de verano. Por ello, una vez se vuelve a la rutina, es bueno empezar a cuidarlos de nuevo y acudir a un especialista como los de Podología Elena García para hacerse una revisión.

El calzado a elegir dependerá del uso que se le vaya a dar. Si se necesita un calzado de oficina, por ejemplo, hay que priorizar la comodidad antes que el abrigo, ya que se va a estar cubierto la mayor parte del día, todo lo contrario si se trabaja o se pasa mucho tiempo en el exterior.

Por ello antes de elegir un calzado para esta nueva temporada, hay que hacer un balance entre los que se tienen y los que se necesitan. En función de ello deberá elegirse un formato u otro, para conservar los pies sanos durante todo el año.

Consejos para elegir un calzado de invierno

Una vez que se haya decidido para qué va a ir destinado el calzado de esa temporada, se deben tener en cuenta una serie de factores, entre ellos, que los dedos tengan suficiente espacio y libertad de movimiento.

A continuación compartiremos una serie de consejos a tener en cuenta a la hora de adquirir un calzado de invierno:

Evaluar la suela del zapato

La suela debe proporcionar estabilidad y no ser deslizante. Las suelas que tienen cierto grosor amortiguan el impacto cuando se camina y ayudan a disipar las cargas. La mejor opción para todo el mundo es optar por suelas de goma o de materiales sintéticos, ya que tienen más capacidad de amortiguación que las de cuero. Esto hace que el impacto en las articulaciones sea más suave.

Elaborado de materiales transpirables

El zapato debe ser de un material transpirable, como el cuero por ejemplo. Entre más naturales sean, menos daño harán al pie, sobre todo en la zona donde este va cubierto. La circulación de aire a la parte interna  evitará que se produzcan malos olores y sudoración excesiva.

Hay que tener cuidado con este punto, dado que en ocasiones hay materiales que se asemejan mucho a los naturales pero no lo son, por ello mejor leer las etiquetas explicativas antes de comprarlos, ya que así se evitarán disgustos y futuros daños en los pies.

Flexibilidad

La parte delantera de los zapatos (la puntera) debe ser flexible para que las articulaciones puedan realizar un movimiento cómodo y sin presión. Si el calzado es para niños, es muy importante que la puntera sea flexible y la parte que sujeta el talón y el tobillo sea más rígida, ya que de esta forma se evitarán lesiones y malas pisadas.

La altura del tacón o plataforma

Lo ideal es que la altura no supere los tres centímetros. El pie de un adulto reparte todo el peso del cuerpo a través del pie y es el talón el que más carga se lleva. Cuanto mayor sea la altura del tacón, mayor será el peso que la parte delantera tendrá que soportar, lo que puede llegar a producir metatarsalgia si se abusa de zapatos con mucho tacón; es algo que suele hacer las mujeres en el día a día, sobre todo si trabajan de cara al público o en oficinas.

Cuidado con las hormas

Hay que evitar las hormas estrechas que dejan el pie encarcelado, tales como los de puntas afiladas, que quedan muy bonitas pero que además de dolorosas, son peligrosas para la salud de los dedos, ya que pueden generar los tan famosos juanetes. Esta malformación, en algunos casos, dura toda la vida.

Y si se usa plantilla

Si se usan plantillas personalizadas, lo recomendable es elegir un zapato donde esta pueda ser introducida y extraída con comodidad para facilitar así el uso. Las plantillas deben ser usadas con regularidad, por eso el zapato elegido para ella deberá ser el más usado en el día a día.

 

Mantenimiento de los pies de un runner

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Los beneficios que aporta el deporte al organismo, tanto a nivel físico como emocional, son innumerables. Pero aun así, es necesario cuidar ciertos aspectos de la salud para poder realizar ejercicio de una manera óptima. Entre las zonas que más atención debe recibir el cuerpo cuando se está practicando un deporte están los pies. Los pies de un runner son el medio más valioso, y  conseguir el máximo rendimiento deben estar sanos.

Los corredores sufren mucho problemas en los pies a largo plazo, y más si no reciben la atención que necesitan. Esto se debe a que el running es un deporte de alto impacto, que repercute seriamente en la salud de los pies, pues deben soportar todo el peso multiplicado durante la carrera.

Problemas más comunes en los pies de un runner

Los corredores suelen sufrir lesiones con cierta frecuencia, al igual que cualquier deportista de alto rendimiento. Los problemas que más frecuentemente pueden darse en corredores por motivo de la práctica deportiva son los siguientes:

  • Dolores en el talón: es sin duda una de las molestias más comunes que tiene los corredores. Dicha dolencia se conoce como fascitis plantar. Es una patología muy incómoda y puede llegar a producir una leve cojera al andar debido al dolor.
  • Aparición de juanetes: los juanetes pueden ser de dos tipos, los que afectan al dedo gordo del pie, o al quinto metatarsiano (juanete de sastre).
  • Dolor en la zona anterior del pie: dolor que se produce en el antepié (entre las falanges de los pies y el tarso). Este dolor es notable y suele molestar mucho a los corredores durante la carrera.
  • Dedos en forma de garra o martillo: esto puede ser muy molesto y llega a producir problemas de salud.
  • Problemas en las uñas, hematomas, uñas encarnada, cambios de coloración.

Si se es corredor habitual es necesario acudir a un especialista, como los de Podología Elena García, para realizar revisiones periódicas y solventar así cualquier problema que pueda surgir con el tiempo. Y es que cualquier dolencia que no sea tratada correctamente puede derivar en un problema de salud mayor que impida al corredor practicar este deporte con regularidad.

Cómo solventar los problemas de los pies de un  runner

Como se ha dicho en el párrafo anterior es necesario acudir a un podólogo de confianza, ya que ellos serán los encargados de realizar los estudios necesarios a la vez que alivian las patologías:

Realizar un estudio de la pisada

La clínica de Elena García tiene a disposición del usuario un servicio integral para realizar el estudio completo de la pisada y así evaluar, por ejemplo, qué modelo de zapatillas deportivas necesita o si es necesario hacer algún tipo de plantilla para amortiguar la pisada.

Todo esto puede parecer una obviedad, pero la mayoría de las personas que corren en la actualidad pasan por alto este punto hasta que el daño se ha producido, por lo que luego el proceso de recuperación es más largo.

Elegir el calzado adecuado

Cada pie y pisada es diferente, por ello elegir un calzado que se adapte a las características individuales de cada deportista es muy importante para prevenir posibles daños. En esto los  estudios de la pisada aportan información clave.

Aunque en algunos locales especializados ofrecen asesoramiento acerca de los calzados deportivos, estos lugares no son los más indicados, ya que su formación y especialización no gira entorno a la salud de la persona si no a la venta de productos, lo mejor es acudir a un podólogo especializado en deportes.

Mantenimiento de uñas para runners

Un fallo muy frecuente, tanto en deportistas como en usuarios habituales, es el de no cortarse las uñas de los pies de manera correcta, lo que a corto o medio plazo genera serios problemas, como la denominada “uña encarnada”.

Las uñas de los pies de un runner deben cortarse con una forma específica, y es que cuando se corre el pie sufre muchos roces y los dedos son los que se llevan la peor parte. Si las uñas no se encuentran sanas y bien alineadas pueden surgir lesiones graves en ellas y en los dedos que a largo plazo supongan el tener que ir semanalmente a un podólogo para curar los daños.

 

Pies planos

Los pies planos son aquellos que presentan una bóveda plantar con menos altura o menos pronunciación de lo normal. Esta patología suele ir acompañada de un aumento de la anchura de la zona del medio-pie, lo cual se debe a la caída del arco de la zona interna.

Este tipo de formación suele ocasionar molestias a las personas que lo padecen, por ello es necesario acudir a un especialista como los de Podología Elena García para que puedan realizar un estudio y así evitar que a lo largo de su vida y su desarrollo el paciente sufra dolor o molestias.

En este artículo pretendemos analizar y resolver cualquier duda que pueda tener un usuario con este tipo de patología, pues si no se trata adecuadamente puede tener serias consecuencias en el desarrollo.

¿Qué se considera pies planos?

Lo denominado como pie plano es un descenso de la bóveda plantar que se origina cuando se tiene menos arco del habitual y, por lo tanto, el eje del pie cae hacia dentro.

 

Sintomatología de pies planos

Además del aspecto que suele apreciarse, en el que hay menos arco de lo normal, existen otros síntomas que pueden estar indicando que se sufre esta afección:

  • Dolor en la musculatura de la zona interna de la pierna: se produce tendinitis, ya que el pie cae hacia dentro y trabaja forzadamente.
  • Molestias en el dorsal del pie: los huesos de esta zona se pellizcan por la mala postura y esto produce picos artríticos.
  • Cansancio al estar de pie quieto. La persona con pie plano sintomático necesita estar apoyado sobre algo cuando pasan un rato de pie sin moverse o sentarse. Para ellos estar de pie, es un horror por la fatiga que se crea.

Las causas de esta problemática son difusas, pero se debe entender que si aparece sintomatología se debe acudir a consulta para tratar este problema podológico, que la mayoría de las veces se trata con plantillas y la calidad y funcionalidad del paciente cambia exponencialmente.

El pie plano viene dado “de fábrica” en niños, la afección puede darse de igual manera entre chicos y chicas, sin variaciones en el género. 

Por el contrario, en la edad adulta suele haber un porcentaje mayor entre mujeres a las que se les aplana el pie sobre todo tras el embarazo o la menopausia. Esto se debe a que los ligamentos se relajan y hay más probabilidad de que el pie tienda a aplanarse. Por este motivo es necesario revisar la pisada durante el embarazo y la menopausia.

Cuando la mujer pasa por este proceso hormonal y aparece la sintomatología de pie plano; 

  • el pie crece de medio número a un número.
  •  Aparece una falta de energía para moverse, puesto la musculatura que se encarga del movimiento del cuerpo se tiene que encargar del sosten del sistema ligamentoso, con lo que se crea una fatiga crónica muscular por ese trabajo que no debería hacer el músculo sino el ligamento.

Si esto ocurre, tratando el sostén de la bóveda plantar con una plantilla, se acaba la fatiga y la persona vuelve a su vida habitual sin sentirse exhausta.

 

También puede darse en el caso de un adulto que, tras padecer algún problema, desarrolle un pie plano debido a la disfunción tibial posterior. Eso significa que el músculo que sujeta el arco deja de ser funcional y provoca que este se deforme.

Cómo tratarlo

Como ya se ha comentado, en los niños es bueno hacer un buen diagnóstico para que pueda corregirse con ejercicios de potenciación. Cuando los niños son así de pequeños se realizan estas acciones con el fin de corregir a largo plazo toda la sintomatología derivada de tener los pies planos.

Por el contrario, cuando esta afección se empieza a tratar cuando ya son adultos, lo más importante es hacer una plantilla personalizada que minimice los daños ya padecidos y que le dé buena calidad de vida al usuario que la lleva.

Los tratamientos que se realizan siempre deben ir acompañados de una terapia de ejercicio compuesta por estiramientos y potenciación. Como último recurso siempre queda la cirugía, pero que solo es aconsejable en casos muy concretos y específicos.