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Etiqueta: ¿Por qué el niño anda raro?

Afecciones o patologías en los pies de menores

Los niños, al igual que los adultos, también sufren de diferentes patologías en los pies y algunas se presentan en ellos de forma temprana. Cuando esto ocurre y podemos detectarlas a tiempo se podrán paliar e incluso solucionar sin mayores problemas para el futuro. Cuanto antes se detecten los problemas en los pies de los niños, más fácil será solucionarlos.

Por ello desde nuestra clínica de Podología Elena García en Granada siempre aconsejamos a los padres que traigan a sus hijos lo antes posible a consulta si notan que los niños caminan «raro». Una vez en ella le realizaremos las revisiones pertinentes acordes a la edad que tenga. En la mayoría de los casos no habrá que poner tratamiento con plantillas, con algún cambio en sus habitos será suficiente, en otros realizaremos seguimientos o tenemos que utilizar plantillas personalizadas con sus correspondientes ajustes a medida que estos niños van creciendo.

En este artículo ejecutaremos un listado de algunas patologías que solemos encontrar en los niños tras las primeras consultas.

Afecciones o patologías en los pies de niños

Caminar de puntillas

La marcha de puntillas en los niños puede deberse a una alteración biomecánica si esta se mantiene hasta los 10 años. Es algo que por lo general puede evolucionar desde los primeros años de vida, pero también hay casos en los que se presenta de forma aislada durante los 5 o 6 años de edad. Es un tema algo complejo, pues por desgracia suele pasar desapercibido en muchos casos.

Los niños que caminan de puntillas es porque no pueden hacerlo de forma correcta, por lo tanto, primero apoyan la punta y después el talón. Cuando esto sucede se genera estrés en las estructuras y un acortamiento muscular en la zona posterior de la pierna. Puede ser leve o aguda, puede ser dolorosa o asintomática. Si esto último ocurre, no es señal de que no deba tratarse.

Las razones por las que se genera esta patología son varias, entre ellas podemos encontrar que sea de origen muscular, estructural o neurológico. El tratamiento que se debe aplicar es multidisciplinar.

Pie con Podorosis

La podorosis es la aparición del mal olor en los pies y aunque en la mayoría de los casos se debe a la aparición de hongos en los pliegues, también puede deberse a que proliferen por usar calzado cerrado. Es normal que los niños pasen mucho tiempo con sus zapatos puestos, corriendo, saltando, jugando..

Pero es mejor que al llegar a casa se los quiten, o los cambien. De esta forma el pie descansará, se oreará y la posibilidad de que le suden y le huelan mal disminuirá considerablemente.

Pie con papilomas plantares

Los papilomas son una afección que se extiende rápido y más entre la población infantil. Son lesiones víricas pequeñas que con el tiempo pueden expandirse y multiplicarse. Los menores andan descalzos por muchas zonas que no deberían, no prestan atención a usar chanclas o no ir descalzos por los vestuarios. Y son en estos lugares húmedos donde más suele proliferar el contagio de verrugas plantares y demás hongos.

El papiloma plantar es de aspecto rugoso y suele mostrar unos pequeños puntitos oscuros por la superficie. Suelen ser dolorosas, aunque no siempre, por ello suelen ser muy molesta para los niños que van corriendo a todas partes.

No hay un solo tratamiento, es mejor que acudas al podólogo y ellos evalúen la gravedad de la afección. Entre los remedios podemos encontrar el uso de ácido salicílico, quemadura con sustancias ácidas, laser, crioterapia e incluso cirugía.

Recuerda que de la salud de los pies,  es el pilar de laestructura física del cuerpo, por este motivo no lo dejes pasar, si tienes niños en casa llévalos a una visión podológica lo antes posible. Los tratamientos en la infancia son preventivos de patologías en la edad adulta.

 

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Características de un buen calzado de seguridad

La protección de los pies durante las horas de trabajo es primordial, pues se suelen pasar muchas horas expuesto a los diferentes factores. En este caso hablaremos de los usuarios que deben llevar botas de seguridad en sus puestos para proteger los pies de los impactos o cortes que se puedan producir. Existen diferentes modelos en el mercado y deben adquirirse en lugares específicos donde está este tipo de zapatos.

Características de un buen calzado de seguridad

A continuación enumeraremos una serie de características que debe reunir un buen calzado de seguridad:

Aislantes del agua

Es muy importante que este calzado sea resistente e impermeable al agua, dado que es probable que los trabajadores entren en contacto con superficies mojadas. Son zapatos que están elaborados con material aislante, no solo para que el trabajador mantenga sus pies secos durante las largas jornadas, sino para evitar descargas eléctricas si ocurriese algún accidente.

Puntera de protección

La puntera de este tipo de calzado es rígida para proteger los dedos de los pies de los golpes o impactos. Es una de las partes del cuerpo más delicada y expuesta, por eso es muy fácil que ante un accidente los dedos sean los primeros que se dañen.

Calzado ergonómico

Por suerte este tipo de calzado ha mejorado mucho con el paso de los años y ya son más ergonómicos y cómodos. Antiguamente, eran muy rígidos y hacían daño a los trabajadores, pero actualmente se fabrican con materiales y plantillas que permiten pasar muchas horas de trabajo con ellos sin lastimar.

Resistentes

El calzado de trabajo debe ser de larga duración, pues es una inversión importante que se hace y por ello se espera que dure años. Busca tiendas de calidad donde puedas comprarlo y te garanticen que los materiales que utilizan son buenos para tus pies.

Aislantes del frío y calor

Los ambientes donde se trabaja con temperaturas extremas son también un riesgo para la salud. Por ello este tipo de zapato debe servir de barrera, así se evitarán problemas.

Ligeros

Es importante que este calzado no pese mucho, puesto que un calzado pesado acarrea problemas de pisada y fatiga muscular.

No escatimes ni subestimes este calzado porque podría salvarte la vida, por ello invierte o exige en el puesto de trabajo que sean usados de manera obligatoria. Además, al ser duraderos aguantarán a tu lado muchos años, por ello elige uno que cumpla todas las funciones que nombramos anteriormente.

Problemas que da en los pies el calzado de seguridad

Aun así, este tipo de calzado puede ocasionar una serie de problemas en nuestros pies:

  • Al soportar mucho tiempo con ellos puestos, esta bota puede generar dolor en la zona del tobillo.
  • No suelen ser muy transpirables, por lo que el exceso de sudoración podría ocasionar la aparición de algún tipo de hongo.
  • Al llevar un refuerzo en la puntera suele ser botas algo rígidas que puede provocar daños en las uñas, como hematomas u onicocriptosis o problemas con los dedos.
  • Esta rigidez también puede afectar de forma negativa a la movilidad del pie y tobillo, produciendo tendinitis o daños ante una posible caída.

Como poder prevenirlo

  • Hay que elegir un calzado que sea lo menos pesado posible dentro de este tipo de zapatos.
  • Al volver del trabajo es necesario airearlos y desinfectarlos cerca de una fuente de corriente de aire natural, como podría ser la ventana.
  • A la hora de elegir este tipo de botas busca aquellas que permitan más movilidad en la zona del tobillo.
  • Acude a revisiones podológicas frecuentes, ya sea para cortar las uñas y evitar daños, como para tratar de forma temprana todas las afecciones que pueden surgir.

Como siempre, desde nuestra clínica de Podología estamos a vuestra disposición para tratar sobre este tema. Además, recomendamos crear unas plantillas personalizadas, de esta forma aliviaremos a los pies durante las largas horas de trabajo.

 

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Consejos para cuidar pies durante el senderismo

Hacer senderismo es una de las actividades favoritas de las personas, pues aúna deporte y tiempo libre en el exterior. Es una práctica que está muy de moda: unos lo hacen de forma más profesional, y otros simplemente pasean de vez en cuando por zonas campestres. Incluso hay personas que hacen quedadas para salir a realizar esta actividad en grupo y así disfrutar más del espacio.

Como en cualquier actividad deportiva, los pies juegan un papel muy importante, pues su salud determinará el disfrute de la actividad. Por lo tanto, el problema viene cuando algunas personas no les prestan atención. A la consulta de Podología Elena García en Granada llegan muchos pacientes con dolores, roces o uñas encarnadas por haber salido a hacer largos paseos sin preocuparse de los pies.

Los pies son una parte fundamental de nuestra actividad. Por lo tanto, debemos cuidarlos para que no aparezcan lesiones a posteriori. Los senderistas deben seguir los consejos del podólogo para que los pies resistan todas las hazañas del día. Por ello, en este post vamos a hablar sobre cómo cuidar los pies para que puedas disfrutar de la práctica del senderismo.

Consejos para cuidar pies durante el senderismo

Si eres amante de los deportes al aire libre y te gusta salir a pasear por el campo de forma habitual, debes estar preparado para ello:

Prepara tus pies

El primer paso es tener una buena higiene de pies. Antes de la salida, lava los pies con agua y jabón, y sécalos muy bien antes de introducirlos en el calzado. Una vez limpios y secos, puedes aplicar vaselina en las áreas donde tengas tendencia a padecer rozaduras y ampollas. Esto les dará un aporte de protección y evitará que las zonas delicadas se rocen entre ellas.

Las uñas deben estar bien cortadas y limadas para evitar que haya algún pico saliente que pueda clavarse o engancharse en el calcetín.

Si eres de los que salen a hacer senderismo en familia, haz estos mismos pasos con tus hijos, así evitarás tener que parar la caminata a mitad del camino porque uno de ellos se ha hecho daño. Los pequeños son menos resistentes ante el dolor de pies y se cansan antes; por lo tanto, se sentirán  más cómodos si siguen estos consejos.

Cuidado con los calcetines

En este blog hablamos mucho de los calcetines, es que son más importantes de lo que parece. La elección correcta de los calcetines es clave para cuidar los pies en la montaña, pero son las prendas que menos atención reciben.

Se deben usar calcetines técnicos, de telas sintéticas que ayuden a evacuar el sudor y la humedad de los pies. Si no tienen costuras y son lisos, mejor, así se evitan roces innecesarios durante el trayecto.

Siempre es bueno llevar unos calcetines de repuesto en la mochila, tanto para uno mismo como para los demás miembros de la familia. De esta forma nos aseguraremos de poder cambiarlos en caso de que se mojen, ya sea por el sudor o por haber tenido que pasar por alguna zona húmeda.

Escoge un buen calzado

Elegir el calzado en función del terreno por el que se vaya a transitar es lo más importante, ya que no es lo mismo hacer un sendero en llano que uno por la montaña. Es necesario fijarse en la impermeabilidad y en la transpirabilidad, la suela, la caña, si es flexible, si se agarra bien al tobillo, etc. Busca la calidad en este tipo de calzado y lo agradecerás mucho durante tus paseos por el campo.

Y acordona bien el calzado al pie, para que no haya baile entre el pie y el zapato, así evitarás rozaduras y golpes de las uñas contra la punta del zapato, consiguiendo que no salgan los dolorosos hematomas bajo las uñas.

Trata las rozaduras

Lleva un pequeño kit para tratar las rozaduras que pueden surgir durante la caminata. Si esto no se hace, la vuelta puede volverse muy tediosa y complicada para todos los miembros. Unos apósitos, esparadrapos, tiritas o gasas son las soluciones momentáneas más eficaces y rápidas que nos salvarán ante estas circunstancias.

 

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¿Qué es la ortonixia?

Los tratamientos podológicos son cada vez más novedosos y revolucionarios, lo cual nos permite tratar las afecciones de nuestros pacientes de la manera más eficaz. En este caso hablaremos de la ortonixia, un tratamiento para paliar un problema muy común, pero al que por desgracia no se le pone remedio a tiempo y acaba agravándose con el pasar de los meses y los años. Es por ello que, desde nuestra clínica de Podología Elena García en Granada, te contamos qué es y cómo tratarla o corregirla.

La ortonixia es un tratamiento alternativo a la cirugía para poder arreglar aquellas uñas que se han deformado de manera excesiva. Comúnmente se le llama ortodoncia de uñas, dado que el sistema que se aplica tiene cierta correlación, aunque obviamente no es lo mismo. Este método es mucho menos invasivo que una cirugía, aunque su recuperación también es lenta, y hay que ser muy constante para notar resultados.

Este tratamiento debe ser aplicado por un profesional, y ambas partes deben comprometerse en darle continuidad para no tirar por la borda el trabajo. En este artículo explicaremos en qué consiste este tratamiento, cómo se realiza y qué resultados se obtienen. Si tienes curiosidad porque cuentas con una uña en mal estado, acude a tu profesional de confianza para tratarlo lo antes posible.

Qué es la ortonixia

Este tratamiento consiste en la aplicación de un elemento que corrija  la curvatura de la uña. De este modo, se evita que cause dolor y genere otros daños. Como ya hemos comentado, el mecanismo es parecido al de las ortodoncias que se aplican en los dientes.

Dependiendo del material que se utilice para el tratamiento, existen diferentes tipos de ortonixia. A continuación detallaremos las más relevantes:

  • Desde nuestra consulta lo que utilizamos es un material que se adhiere a la superficie de la uña y cuando se seca, se va retrayendo. De esta forma va eliminando la curvatura ungueal y el problema. Es fácil de aplicar y nada doloroso.
  • Hay otras formas de ortoninia que aquí os detallo;
  • Ortonixia de hilo: aquí el material que utilizamos es un fino hilo de acero flexible que cuenta con dos ganchitos en los extremos, los cuales se fijan a las uñas; además, cuenta con un anillo central y dos ramas.  Cuanto más corta sea la rama, la presión que se aplicará sobre la uña será mayor, aunque este método debe aplicarse de forma progresiva. Su aplicación y confección es manual: nosotros nos encargamos de moldear el alambre y crear la forma deseada. Lo que se pretende es elevar los bordes de las uñas laterales para impedir que vuelvan a clavarse en la carne.
    Otra técnica consiste en aplicar hilos de titanio de forma que se fijen a la uña y queden sellados en la placa ungueal mediante resina composite.
  • Ortonixia ungueal: consiste en aplicar una lengüeta semirrígida a la uña. Esta lámina elástica realiza presión para levantar y modificar la trayectoria de crecimiento de la uña. Es un método menos invasivo, pero requiere de mucha atención por ambas partes para poder solucionarlo. 

Si eres una persona que tiene este tipo de problemática, acude lo antes posible a tu podólogo de confianza para comenzar el tratamiento.

Cosas a tener en cuenta sobre la ortonixia

Hay una serie de características importantes que hay que tener presente antes de comenzar este proceso:

  •  Es, como ya hemos dicho, un tratamiento conservador: no requiere anestesia ni intervención, pues es solo colocar alambres o láminas en la uña. Es perfecto para personas alérgicas, para quienes se encuentren tomando medicación incompatible con la anestesia o para pacientes diabéticos.
  • Es un proceso indoloro: su colocación es sencilla. De todos modos, la zona puede inflamarse un poco o molestar.
  • Es muy efectivo, aunque hay que tener paciencia para ver los resultados. Suele durar entre 12 y 18 meses, dependiendo de la gravedad que tenga la uña
  • Con este tratamiento, se puede hacer vida normal. No es molesto ni disminuye la calidad de vida del paciente. Además, al ser poco invasivo, no se necesita recuperación ni reposo.
  • La uña debe estar sana, no se puede aplicar en uñas micóticas.

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Cuidados podológicos básicos

 

Los pies son la parte del cuerpo que mayor peso y esfuerzo soportan para poder cumplir todas las funciones. Por ello, en este artículo hablaremos de los cuidados podológicos básicos que deben recibir los pies dependiendo del esfuerzo que realicen y de las actividades a las que los sometamos.

Existe una serie de cuidados básicos que, desde la Clínica de Podología Elena García en Granada, aconsejamos a todo el mundo:

  • Higiene de pies: lavarlos diariamente con agua y jabón neutro.
  • Secarlos totalmente, también entre los dedos, para quitar toda la humedad.
  • Hidratarlos frecuentemente con cremas específicas para ellos. Evitar introducir crema entre los dedos
  • Cortar las uñas de forma recta para evitar que se claven en la carne y ocasionen alguna infección.
  • Es mejor utilizar calcetines de tejidos adecuados a la actividad que se está realizando.
  • Realizar ejercicio de forma regular.
  • Acudir al podólogo al menos una vez al año para hacer una revisión.
  • Usar siempre un calzado adecuado a la actividad que se va a realizar.

Cuidados podológicos para diabéticos

La diabetes es una enfermedad que puede producir muchos daños colaterales en el cuerpo; por lo tanto, hay que hacerse revisiones periódicas. En el caso de los pies, hay que tener un especial cuidado:

  • Hidratarlos con una crema específica.
  • Realizar revisiones o exploraciones diarias en los pies para ver si ha surgido alguna anomalía.
  • Evitar las fuentes de calor, como las mesas camilla, las estufas, los radiadores o el agua caliente.
  • Intentar no caminar descalzo para evitar heridas que tardarían mucho en curarse.
  • Tener un podólogo de confianza al que acudir de manera periódica para que os revise los pies.
  • No usar calzado incómodo o que pueda dañaros el pie o que corte el riego sanguíneo.

Cuidados podológicos para deportistas

Los deportistas, sobre todo aquellos que hacen actividades de alto impacto, acaban padeciendo lesiones y agresiones de uñas. Por ello, es recomendable que sigan la siguiente rutina de cuidados:

  • Hay que usar las zapatillas adecuadas para la actividad deportiva que se vaya a realizar. No es lo mismo practicar running que hacer bicicleta.
  • Evitar estrenar zapatillas en competiciones o en días de entrenamientos largos y duros.
  • Evitar aquellas que rocen de manera excesiva algunas zonas del pie.
  • Hidratarlos, ya sea con cremas específicas o con aquellas que tienen efecto frescor si se quiere activar un poco la circulación.
  • Llevar las uñas cortadas en forma adecuada para evitar daños.
  • Acudir al podólogo si se observa alguna alteración en la piel.

Cuidados podológicos para niños

Los más pequeños de la casa necesitan mucha supervisión, dado que durante los primeros años de vida es el momento de corregir patologías serias. Los consejos y las recomendaciones que damos desde aquí son los siguientes:

  • Nunca obligar a los niños a ponerse de pie o caminar cuando son demasiado pequeños.
  • Cuando el menor comienza a andar, lo mejor es dejarlo caminar descalzo el mayor tiempo posible.
  • Cortarles bien las uñas para que no sufran sus dedos.
  • Comprarles calzado adecuado, con una suela fina que le mantenga la información que reciben los pies del suelo. Siempre con capacidad de ajuste,con piel o textil flexible,y horma ancha que no le oprima los dedos. A muchos padres les gusta que sus hijos lleven diferentes modelos de zapatos; sin embargo, lo ideal es que los que tengan sean buenos y que se adapten bien a los pies.

Cuidados podológicos para la tercera edad

A partir de los 65 años, aumentan las probabilidades de padecer enfermedades en los pies; por ello, hay que tener cuidado y llevar una rutina de higiene:

  • Hidratar a menudo para evitar la aparición de sequedades. Esto aportará confort y elasticidad a la piel.
  • Cortar las uñas de forma adecuada y si no es posible, por la pérdida de la elasticidad en la espalda, acudir a una clínica de podología, a que se lleve un control de la salud de sus pies.
  • Tratar lo antes posible cualquier patología que exista en sus pies, ya que eso ayudará a evitar serios problemas en el futuro.

 

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Dudas sobre cómo evitar quemaduras en los pies

El verano es una época excesivamente cálida, el sol está en el más alto durante horas, lo que provoca que las temperaturas sean muy altas y el riesgo de aparición de quemaduras en los pies incremente significativamente. Por desgracia pocas personas prestan a sus pies la atención que se merecen cuando están en la playa o en la piscina, y por este motivo, sufren infinidad de daños a lo largo de toda la época estival.

Durante estos meses calurosos, la crema solar es imprescindible cuando uno disfruta de la playa o a la piscina, y no solo para el cuerpo o la cara como solemos acostumbrar, sino también debe aplicarse a los pies. Aunque cada vez hay más consciencia sobre la importancia de aplicar algún tipo de protección a la piel, para evitar quemaduras que produzcan medio plazo daños mayores, lo cierto es que los pies son un poco olvidados en esta ecuación.

Para entender el sufrimiento de los pies, hay que ser consciente de que estos no están acostumbrados a la exposición de los rayos solares, pues exceptuando el verano, se pasan el resto del año refugiados en los zapatos o en el interior del hogar. Por ello, cuando empiezan a salir a la calle, es necesario que se protejan, sobre todos si van a estar expuestos al sol de manera constante, de esta forma evitaremos las tan temidas quemaduras y otros males mayores.

Dudas sobre cómo evitar quemaduras en los pies

Muchos usuarios tienen dudas acerca de cómo podrían proteger sus pies en verano. Por ello, desde Podología Elena García en Granada responderemos a ellas para mejorar su calidad de vida en estos meses tan calurosos.

¿Qué protección solar utilizar?

Es necesario utilizar aquella de factor alto, ya sea para los pies o para el cuerpo, pues es la que más seguridad transmite y permite estar más tiempo expuesto al sol sin padecer quemaduras, algo importante cuando se está en la playa o en la piscina.

¿Cuándo aplicarla?

Lo ideal es que siempre apliquemos la protección solar 30 minutos antes de salir al sol o entrar al agua. Una vez aplicada hay que esperar al aire para que la piel de los pies absorba la crema. Cada dos horas hay que repetir el mismo proceso, sobre todo si se está en contacto con el agua, esta es la forma de estar 100% protegidos todo el día que se esté expuesto.

Aunque pocas personas lo sepan, hay que echarse protección también en la planta de los pies, pues es una zona muy delicada, que cuando estamos tomando el sol queda expuesta, y si se quema puede provocarnos un serio problema para poder movernos cómodamente.

Indicios de quemaduras solares

Las quemaduras solares en los pies son igual que en el resto del cuerpo, y los síntomas que comienzan a aparecer son los siguientes:

  • La zona comienza a tomar un color rojizo nada natural
  • El tacto de los pies es caliente, una temperatura más elevada que la del resto del cuerpo.
  • Empieza a notarse quemazón y mucha sensibilidad al roce en la zona afectada.
  • La zona empieza a irritarse e incluso puede llegar a inflamarse
  • Si la quemadura es grave aparecerán ampollas, llegado a este punto hay que acudir a un profesional para mitigar el dolor y tratar la piel.

Consejos para mitigar el desastre

Si ya hemos cometido el fallo de no habernos puesto crema solar a tiempo y ya tenemos la planta o el empeine quemados es importante seguir los siguientes pasos para calmar el dolor y tratar la piel:

Hidratar la zona adecuada y regularmente

Es fundamentar hidratar los pies para que la piel pueda regenerarse más rápido y también así se aliviara el escozor. Lo ideal es utilizar una crema específica para quemaduras solares, la cual habrá que aplicarla varias veces al día, mientras se deja el pie a la intemperie para que se absorba mejor.

Evitar la exposición solar por unos días

Por desgracia los días que dure la quemazón, habrá que dejar el pie resguardado, evitando que el sol o el calor directo les afecte, para que puedan regenerarse fácilmente. De esta forma, se evitará padecer dolor mientras se está recuperando.

Acude al podólogo

Si las quemaduras de los pies son intensas hay que acudir al podólogo para que las analice y pueda ofrecernos un tratamiento más seguro y adecuado.

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Qué síntomas aparecen con la neuropatía diabética

La neuropatía diabética es un daño en los nervios que suele producirse cuando se padece de diabetes. Cuando se tiene un nivel de glucosa alto, es normal que se vean perjudicados los nervios de todo el cuerpo. La neuropatía diabética se refleja sobre todo en los nervios de las piernas, y se hace evidente y molesta para los pacientes que la sufren.

Dependiendo de los nervios que se hayan visto afectados, los síntomas de la neuropatía pueden ser los siguientes: dolor, entumecimiento, pérdida de la sensibilidad y dificultades para curar heridas. Para ciertas personas, los síntomas pueden reflejarse de manera moderada; para otras, sin embargo, la enfermedad supondrá un grave problema que limitará mucho su calidad de vida.

La neuropatía diabética es una complicación muy grave que suele afectar al 50 % de las personas que padecen diabetes. Para poder prevenir este tipo de patología, se deberá tener un constante control de la glucosa en sangre; además, será necesario mejorar el estilo de vida mediante una alimentación saludable y ejercicio.

Qué síntomas aparecen con la neuropatía diabética

Hay cuatro tipos de neuropatía diabética relevantes, y se puede tener más de un tipo a la vez. Los síntomas que se manifiestan dependen del tipo que se padezca. Los síntomas aparecen de manera progresiva: lo más probable es que no se note nada anormal al principio hasta que el daño que se haya producido en los nervios sea ya considerable.

Neuropatía periférica

A este tipo se le suele denominar neuropatía periférica simétrica distal. Es un tipo muy común de neuropatía diabética y afecta principalmente los pies y las piernas, pero también puede aparecer en las manos y los brazos. El malestar y los signos de esta enfermedad suelen empeorar por la noche. Entre estos síntomas se encuentran:

  • Entumecimiento en las extremidades. Se complica la capacidad de reducir dolor o percibir cambios de temperatura, lo que puede ser peligroso al no haber indicativos.
  • Suele aparecer una sensación de hormigueo o ardor constante o puntual.
  • Aparecen los calambres y dolores punzantes.
  • Se produce una alta sensibilidad al tacto: a muchas personas, incluso el roce de las sábanas por la noche les molesta y les resulta extremadamente doloroso.
  • Empiezan a aparecer serios problemas en los pies: úlceras, infecciones, y complicaciones derivadas de estas dos últimas, que pueden acabar en amputación.

Neuropatía autonómica

El sistema nervioso autónomo controla el corazón, la vejiga, el estómago, los intestinos y los órganos sexuales. Por desgracia, la diabetes puede afectar al sistema nervioso de cualquiera de estas zonas. En consecuencia, aparecen los siguientes síntomas:

  • Hipoglucemia asintomática.
  • Problemas en la vejiga y en los intestinos.
  • Las digestiones se ralentizan, lo que provoca náuseas, vómitos y pérdida de apetito.
  • Cambios en la forma en la que los ojos aceptan la luz o la oscuridad.
  • Disminuye el apetito sexual.

Neuropatía proximal

Este tipo de neuropatía diabética suele afectar a los nervios de los músculos, las caderas, los glúteos y las piernas. También pueden verse afectadas la zona abdominal y el pecho. Los síntomas, que suelen reflejarse en uno de los lados del cuerpo e ir extendiéndose hacia el otro, son los siguientes:

  • Dolor muy intenso en la zona de las caderas, los muslos y los glúteos
  • Atrofia en los músculos de las piernas que se da con el paso del tiempo.
  • Dificultad para levantarse después de haber estado sentado o tumbado durante un periodo medio o largo de tiempo.
  • Dolor en el estómago de manera intensa.

Mononeuropatía focal

En este caso hay dos tipos: la craneal y la periférica;  ambas hacen referencia a un daño de un nervio en específico. Los síntomas que aparecen aquí son los siguientes:

  • Dificultad para enfocar la vista.
  • Dolor detrás de los ojos.
  • Parálisis en uno de los lados del rostro.
  • Entumecimiento u hormigueo en las manos o los dedos, menos en el meñique.
  •  Debilidad en la mano, que impide sujetar cosas con firmeza.

Si tienes una herida en el pie que no se llega a curar, acude a un podólogo.

 Si sientes alguno de los otros síntomas que aquí describo es necesario acudir a un profesional y comenzar a tratar toda la problemática en su conjunto.

 

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¿Qué es y a qué se debe el pie zambo?

Los pies son zonas mucho más delicadas de lo que parecen, pues trabajan sin descanso cargando continuamente con el peso del cuerpo. Por ello, a lo largo de nuestra vida, pueden sufrir diferentes enfermedades o patologías a las cuales se les suele prestar muy poca atención. Uno de esos males es el denominado pie zambo, el cual tiene muchos grados de severidad, desde leves a muy graves.

El pie zambo o equinovaro es aquel que no se apoya en el suelo de forma normal. Esta malformación se percibe al ver el pie flexionado hacia un lado, ya sea hacia dentro o hacia abajo. Puede ser habitual tanto en uno como en los dos pies. Es una deformidad congénita; es decir, aparece desde el momento del nacimiento y es de orígenes idiopático. Además, se asocia también con pie equino, varo, aducto, cavo, etc. La causa de esta deformación del pie es que los tendones y ligamentos tensos impiden que se estiren, por lo que el pie no puede colocarse correctamente.

Es una malformación tridimensional del pie, en el que las estructuras óseas se encuentran alteradas en su forma y orientación natural. Es un problema muy común, pero que puede tener algún tipo de solución si se acude a profesionales como los de Podología Elena García en Granada.

Causas del pie zambo

A continuación, analizaremos las causas que provocan tener el pie zambo.

  • Causa desconocida: esto es lo más habitual: en el 90 % de los casos, no se sabe el porqué de esta patología.
  • Cuadro sindrómico: esto se debe a una movilidad reducida en muchas articulaciones del cuerpo.
  • Cuadro neurológico: se da en casos de mielomeningocele, que es una lesión medular congénita
  • Pies zambos debido a las posturas: se producen por una compresión con la pared uterina. Estos son los casos más fáciles de tratar y que tienen un mejor pronóstico.

Sintomatología del pie zambo

Esta deformación puede llegar a producirse en ambos pies o solo en uno. Si durante el las primeras solo pueden rotar los pies hacia dentro o hacia abajo, es probable que presente pies zambos. También puede ocurrir que la musculatura posterior de la pierna y del pie sea ligeramente más pequeña de lo normal.

Prevención del pie zambo

Los profesionales pueden diagnosticar fácilmente un pie zambo a través de una examinación de la morfología.

  • Primero, se realiza una exploración general en el recién nacido, la cual permite saber si el pie es equinovaro idiopático o neuromuscular, algo que posibilita descartar malformaciones congénitas asociadas.
  • En segundo lugar, se determina el grado de irreductibilidad del pie a través de una exploración de la deformidad y del grado de rigidez.
  • Por último, se valoran los pliegues cutáneos.

Tratamientos para el pie zambo

Para que sea efectivo, el tratamiento deberá ser lo más precoz posible para poder corregir la malformación de forma correcta. Lo indicado es poder iniciarlo justo después del nacimiento y luego llevar un control podológico durante bastante tiempo.

Tratamiento ortopodológico

El especialista recomendará la realización de estiramientos suaves y la colocación de férulas para mejorar la forma del pie paulatinamente. Cuando el pie esté en la posición adecuada, se empezará a llevar a cabo un tratamiento correctivo que suele ser la aplicación de yeso o férula que deberá renovarse cada semana, lo que mejorará la posición del pie. Lo habitual es que sean necesarias de cinco a diez férulas a lo largo de tres semanas. Una vez corregida, el menor deberá utilizar un dispositivo ortopédico durante tres meses.

Intervención quirúrgica

En otros casos, la forma de corregir será realizar una intervención quirúrgica. Esta se llevará a cabo cuando sea muy grave o no haya mejorado con el tratamiento que anteriormente hemos mencionado. Es una operación bajo anestesia que consiste en la realización de unos cortes para alargar o acortar el tendón. En caso de que los niños sean mayores, la cirugía puede ser osteoarticular, algo que sí es un poco más invasivo.

 

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