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Etiqueta: salud

Cosas que provocan olor de pies

La situación sanitaria por la que estamos pasando, nos obliga a convivir más con nuestra familia, y una de las cosas que nos puede preocupar  es el olor de pies, y es que les avergüenza descalzarse ante otras personas y estar en casa con zapatos es un poco incómodo. 

Esta problemática afecta a más personas de las que se imagina, ya que es algo que muchos sufren en silencio. Al contrario de lo que se pudiera pensar, el olor de pies no está asociado directamente con una falta de higiene.

La bromhidrosis, que es como se conoce técnicamente a este trastorno, aparece por la presencia de bacterias en el calzado y en los calcetines, ya que estas encuentra las condiciones de humedad que necesitan en el sudor de los pies. Por ello es muy común el olor en los pies, dado que allí existen más de 250 mil glándulas sudoríparas.

Además de las bacterias que habitan en los zapatos, zapatillas de deporte o en los calcetines, existen otros factores que pueden provocar la aparición del mal olor de pies, como pueden ser los cambios de metabolismo o las dietas basadas en el consumo diario o frecuente de alimentos procesados y ricos en grasas saturadas. También altera el olor la toma de medicamentos, las alteraciones hormonales y, en el caso de los más pequeños, su crecimiento.

Al contrario de lo que muchas personas pueden creer, el sudor no es el causante del mal olor de pies, que los pies suden no implica necesariamente que vayan a oler mal. La problemática es cuando existen bacterias que entran en contacto con las glándulas generadoras de sudor. Cuando estas no desaparecen y se quedan en el pie, es cuando comienza a aparecer el mal olor.

Causas del olor de pies

Las causas del olor de pies pueden ser varias y muy diferentes a lo que la cultura popular ha pensado siempre. A continuación, se detallarán las que más frecuentemente suelen originar este olor tan molesto para el que lo posee y para los que viven a su alrededor:

  • Cambios hormonales: durante la pubertad y la adolescencia, se presentan cambios hormonales muy importantes. Es un proceso de regulación en el que las hormonas dan lugar a “desechos”, los cuales se eliminan por diferentes vías, entre ellas, las glándulas sudoríparas de los pies.
  • La alimentación: los alimentos como el ajo, la cebolla, las salsas, las especias fuertes y los ultraprocesados, son algunos de los alimentos que más se desaconseja si se padece de olor de pies, dado que lo potencian. Estos al degradarse dan lugar a moléculas odoríferas que se expulsan a través del sudor.
  • El estrés: hay épocas en la que el estrés y la ansiedad dominan el día a día de las personas. A causa de esto, el cuerpo elimina una cantidad enorme de hormonas que estimulan las glándulas del sudor.
  • Infección por hongos: el pie de atleta es una de las infecciones más comunes provocadas por el contagio de hongos en deportistas, ya que exponen muchos sus pies. La causa principal por la que se reproducen los hongos es la acumulación de humedad en el calzado.
  • El calzado también afecta: es mejor apostar siempre por calcetines transpirables y 100% de algodón. Lo mismo se aplica para el calzado
  • Cambios de metabolismo: cuando el exceso de sudoración que produce el cuerpo no viene marcado por una alta actividad deportiva ni por episodios de estrés, es importante descartar otras patologías que estén alterando el metabolismo. Puede haber un problema en la tiroides, por lo que se deberá acudir a un especialista para ello, más allá de consultar a tu podólogo de confianza, como los de Podología Elena García.
  • La ingesta de medicamentos: determinados medicamentos farmacológicos, como los antidepresivos, pueden producir y aumentar el olor de los pies y la sudoración. Es un factor que debe tenerse en cuenta.
  • El tabaco: el tabaco o el alcohol son sustancias que provocan la sudoración a mayor escala, por lo que también influye en el olor de los pies. Sus efectos vasodilatadores provocan que el organismo aumente sus niveles de sudoración habituales.

Sea cual sea la causa, si tienes este problema es mejor que acudas a un podólogo de confianza como los de Podología Elena García, ellos analizarán tu problemática, realizarán las pruebas pertinentes y te derivarán a otro profesional si fuese necesario. La salud es muy importante, de olor de pies nadie se muere, pero esto puede llegar a provocar serios problemas emocionales.

Analizando la enfermedad de mano, pie y boca

Suena a una infección que pudiera ser grave, pero lo cierto es que no lo es, aunque sí es fastidiosa. La enfermedad de mano, pie y boca es contagiosa e infecciosa, y se origina por un virus que se reproduce muy frecuentemente. Los más afectados suelen ser los niños menores de 10 años, aunque también pueden contagiarse los jóvenes y los adultos.

Uno de los focos de infección se encuentra en los pies, por ello en este artículo la especialista en podología Elena García dará las claves que pueden ayudar a los padres y otro personal responsable a prevenir y lidiar con esta situación.

Los niños suelen contagiarse fácilmente, y lo peor es que no atraviesan fácilmente este período, dado que la incomodidad y la fiebre les hace estar irritados. Las guarderías y los colegios son el lugar donde más fácilmente se propaga este virus, debido a la cercanía de los niños: allí comparten comida, vasos, ropa, lápices y juguetes, lo que propicia la propagación.

Analizando la enfermedad de boca, manos, pies

Si se tiene un hijo y se observa que le comienza a aparecer un sarpullido alrededor de su boca, debemos tener en cuenta que muy posiblemente se haya contagiado. Aunque no es una enfermedad grave, sí debe ser tratada, pues es muy contagiosa e incómoda por las lesiones que produce en los pies, en la boca y en las manos. Por ello muchos pediatras la han comparado con la varicela o el sarampión, pues las tres se contagian fácilmente.

Al parecer, el verano y el otoño son las épocas en las que se producen más contagios. Sin embargo, los profesores y maestros deben estar atentos a posibles síntomas durante todo el año.

Los primeros síntomas

Los primeros síntomas aparecen al cabo de 3 o 6 días desde que el niño se ha contagiado. La primera fase es el período de incubación, donde estos síntomas aún no son visibles.

Fiebre

La fiebre, el dolor de garganta y la mucosidad comienzan a aparecer como los primeros indicios. Por esto suele confundirse con un resfriado común, pero las siguientes manifestaciones marcarán la diferencia.

Sarpullidos

Comienzan a aparecer lesiones cutáneas, ampollas y sarpullidos en la boca, las manos y los pies:

  • Boca: en la parte superior de las mejillas, en las encías, a los dos lados de la lengua y en la parte superior de la boca, es ahí donde suelen aparecer manchitas.
  • Manos: aparecen manchas en los dedos de la mano y en las palmas.
  • Pies: en los dedos de los pies, en la planta y en ocasiones en la zona del tendón de Aquiles.
  • También puede llegar a aparecer un sarpullido en zonas como las piernas, el pecho, la espalda o los glúteos.

Casos graves

En algunas ocasiones, los síntomas pueden derivar en temas más graves como una faringitis, ampollas en la faringe o pequeñas úlceras. También este virus puede provocar gastroenteritis y fiebres muy altas.

Detectar los síntomas durante las primeras fases es fundamental para que las ampollas no avancen y se propaguen sin control por el resto del cuerpo.

Causas del contagio

La enfermedad de mano, pie y boca es vírica, por lo tanto el riesgo de contagio es muy elevado, sobre todo entre los más pequeños. Si bien el virus se pasa principalmente por la vía digestiva y también está presente en manos mal lavadas, donde han quedado restos fecales, pueden darse otras formas de contagio:  por la saliva, al estornudar o toser, por contacto directo con objetos contaminados con el virus, algo que suele ser muy frecuente en colegios y guarderías, y también la madre puede contagiar al bebé durante el parto o el período de lactancia..

Tratamiento para esta enfermedad

En común que en nuestra consulta atendamos al cuidado de los pies de los niños que se ven muy afectados en esta zona debido a la enfermedad. Los pies de los más pequeños se llenan de sarpullido en las plantas y en la zona de los metatarsianos, lo que les provoca picores y un dolor que les impide llevar una vida normal. Hay que tratar esta infección antes de que se agrave más la zona y el sarpullido se transforme en una herida.

 

Qué causa el adormecimiento en los pies

Los problemas en los pies son una de las consecuencias que acarrea el estilo de vida sedentario, la falta de ejercicio, la mala alimentación o el sobrepeso que hace que los pies se resientan más.

Una de las consecuencias más comunes es el adormecimiento u hormigueo en las extremidades del cuerpo, sobre todo en manos, brazos, piernas o pies. Esta sensación habitual que suele experimentarse sin conocer el motivo, a veces es algo solo un síntoma aislado y en otras ocasiones puede constituir un indicador de algo más serio.

Los motivos pueden ser muy diversos. Lo más oportuno es que si padece adormecimiento en los pies de manera habitual, debe consultar a un especialista como los de Podología Elena García, para que puedan evaluar cada caso particular minuciosamente.

El origen del adormecimiento en los pies

A continuación, se establecerá un listado con los posibles orígenes o causas de este tipo de adormecimiento. Como ya hemos comentado, si eres una persona que se siente identificado con alguna de estas situaciones, acude a un profesional antes de que el daño vaya en aumento..

Origen Neurológico

Los problemas neurológicos son aquellos que afectan a la conducción nerviosa, es decir al nervio. El nervio es la estructura encargada de mandar señales a la médula espinal y al cerebro para que todo en el cuerpo funcione de manera ordenada.

Cuando algún nervio está afectado, debido por ejemplo a una hernia discal, este no envía correctamente las señales y se produce un síntoma que se traduce en un adormecimiento de alguna zona, como los brazos, los pies o las manos.

Origen vascular

Otro grupo de patologías que puede generar adormecimiento es el que se deriva de los problemas vasculares. Entre las patologías que pueden generar adormecimiento están: la arteriosclerosis que es el endurecimiento de las arterias, la trombosis, que es un colapso del torrente sanguíneo, problemas con la microcirculación (síndrome de Reynaud) y las congelaciones leves por el frío (sabañones)

Es posible que este adormecimiento sea ocasionado por un problema en el calzado. En los casos en que este no es el adecuado, es demasiado ajustado o no se adapta al pie como debería, puede aparecer un adormecimiento sobre todo en alguno de los dedos. Puede llegar a ser muy incómodo. Si esto le ocurre al usuario de manera habitual, deberá adquirir zapatos que se adapten mejor a la fisonomía de su pie.

Uno de los más habituales y conocidos por todos es el adormecimiento que ocurre cuando una postura inadecuada se prolonga durante mucho tiempo. Esto hace que las arterias se compriman y dejen de aportar riego sanguíneo a la extremidad. Si esto ocurre, es mejor ir variando las posturas y mantener una actividad regular o moderada para beneficiar el riego sanguíneo por el cuerpo.

Aunque las causas pueden ser varias, lo cierto es que, como ya hemos mencionado, los problemas de circulación son los motivos más habituales de adormecimientos en las extremidades, y especialmente en los pies de manera frecuente.

Cómo mejorar la circulación de las piernas

Consejos para mejorar la circulación y evitar así el adormecimiento en los pies debido a este problema:

  • Evitar permanecer de pie o sentado durante un largo periodo de tiempo. Ya sea por motivos de trabajo de o de sedentarismo, lo ideal es caminar regularmente para evitar problemas de circulación.
  • Elevar las piernas durante los periodos de descanso. Cuando se está costado es oportuno colocar las piernas algo elevadas para mejorar el flujo sanguíneo.
  • Realizar deporte de manera regular es fundamental. Natación, baile, caminar o montar en bicicleta ayudan a activar la circulación y el sistema linfático, lo que a la larga, mejora la salud del usuario.
  • Mantener hábitos alimenticios saludables. La alimentación ayuda o interfiere en el funcionamiento del sistema circulatorio. Comer de manera sana y beber dos litros de agua diaria es beneficioso para que todo el organismo funcione correctamente y no padecer enfermedades vasculares. También es importante que los alimentos que se ingieran sean siempre bajos en sal.
  • Evitar el calor. Las altas temperaturas favorecen la dilatación de las venas, por lo que es importante evitar el calor de manera directa en las piernas de manera prolongada, como el de las estufas, tomando el sol o con mantas eléctricas.

Cuidados de los pies en invierno

El frío ya comienza a aparecer en la mayoría de ciudades y con él un cambio de hábitos. Los pies en invierno, al igual que se hacía en verano, hay que darle un cuidado especial. El problema es que, al tenerlos cubiertos la mayoría de la temporada, no se le presta la atención que necesitan y acaban produciéndose problemas.

Los expertos en pies, como los de Podología Elena García, aconsejan tomar ciertas precauciones en invierno, sobre todo a aquel sector de la población que es especialmente sensible a las bajas temperaturas, como niños, personas mayores y enfermos.

Entre las afecciones más comunes que suelen aparecer en manos y pies cuando llega el frío junto con la dermatitis, los eccemas o el conocido Pie de Trinchera, son los sabañones. El sabañón es muy común entre la población, y es una lesión dérmica que está causada por el frío. Las bajas temperaturas provocan que los vasos sanguíneos se contraigan, lo que deriva en una hipoxemia y en una inflamación de las paredes vasculares.

Para que este tipo de afecciones no aparezca o no se agraven durante los meses fríos, es necesario que los pies reciban una serie de cuidados para mantenerlos sanos y poder hacer una vida normal sin dolores ni molestias.

Cuidado de los pies en invierno

Para prevenir estas patologías los podólogos dan una serie de consejos que se analizarán a continuación y que todo el mundo puede llevar a cabo de una forma sencilla.

Utilizar calcetines adecuados

Intentar usar siempre calcetines de tejidos naturales, como el algodón o la lana, que permitan mantener los pies calientes pero sin presionarlos para que la circulación vaya correctamente, dado que es esto lo que mantendrá los pies a la temperatura correcta.

Buscar un buen calzado

Elegir un calzado adecuado es primordial para conservar la salud de los pies. Los zapatos deben permitir que el pie transpire para que no acumule humedad, así se reducirá la sensación de frío y se evitarán daños.

El calzado cuando no es de buena calidad, queda estrecho o no es el adecuado a la temporada, suele ocasionar daños en los pies, produciendo heridas, proliferando los hongos o dañando las uñas.

Evitar el calor directo

Cuando llega el invierno hay personas que tienen propensión a que las extremidades, (manos y pies) se le queden fríos, por lo que buscan una fuente de calor directa para templarlos.

Exponer los pies a un cambio tan brusco de temperatura provoca los temidos sabañones. Tener calcetines y calzados adecuados debe bastar para mantenerlos calientes de manera constante.

Prepara los pies

Existen grupos de riesgo en la población a los que el frío afecta de una forma más concreta. En él suelen estar los niños y las personas mayores, ya que, debido a sus circunstancias les cuesta regular la temperatura. Para que esta problemática no les cause daños, es aconsejable preparar los pies con cremas específicas, lo que disminuirá la aparición de grietas y mantendrá el equilibrio de la dermis. Si se tienen dudas acerca de cuáles utilizar, pueden acudir a su podología de confianza, donde le recomendarán la que mejor se adapte a sus necesidades.

Estimular la circulación

Para estimular la circulación de las piernas lo mejor es realizar baños en los que se alterna el agua fría con el agua caliente. Esto ayudará a mantener las extremidades a una temperatura adecuada, sobre todo si se practican deportes de invierno como el esquí o el senderismo.

Para muchos no es una práctica muy agradable pero si efectiva, dado que muchos de los problemas de enfriamiento en los pies se deben a que la persona padece problemas de circulación.

Crear o conservar unos hábitos saludables

Tener hábitos en los que se incluya comer bien, practicar deporte de manera regular y reducir al mínimo el consumo de alcohol o tabaco, ayuda a mantener la piel más sana, entre otras cosas.

Por ejemplo, el tabaco contribuye a la deshidratación de la epidermis, lo que aumenta el riesgo de padecer sabañones y otras afecciones.

Todos los consejos anteriormente mencionados son adecuados para cualquier persona, pero sobre todo para aquellas que padecen durante todo el invierno de pies fríos.

Las mujeres con fibromialgia padecen muchos problemas en los pies

La fibromialgia es una enfermedad que se caracteriza principalmente por producir un dolor generalizado en todos los músculos del cuerpo, además de un cansancio y persistente. La fibromialgia afecta aproximadamente a un 7% de la población de las cuales la mayoría son mujeres.

Está considerada como una enfermedad reumatológica con un posible origen neurológico. Aunque no se conocen las causas, el compendio de sus síntomas ayudan a identificarla: dolor de pies, de músculos y huesos, articulaciones inflamadas, cansancio, insomnio, y dolores de cabeza acompañados de ansiedad.

La fibromialgia provoca daños en la salud y entre ellos ataca agresivamente a los pies de las mujeres, lo que reduce su independencia y su calidad de vida. Encontrar calzado para esta circunstancia provoca que se puedan llegar a desarrollar otras patologías que retroalimentaran las afecciones ya padecidas.

Esta enfermedad va asociada en las mujeres a una mala salud de los pies debido a todos los problemas y dolores que derivan de ella, suele mantener este aspecto en común con una probabilidad superior a otras dolencias.

Especialistas como los de Podología Elena García, aconsejan realizarse revisiones periódicas en los pies cuando se padece fibromialgia para poder así llevar un seguimiento y evitar o paliar los problemas que suelen derivar.

Fibromialgia: factores en los que influye

A continuación, se analizarán los factores a valorar de este problema, sobre todo aquellos que influyen negativamente y agravan los síntomas en los pies:

Factores de riesgo

Cuando además de padecer fibromialgia se tienen problemas en el arco (plano o con excesivo puente) o sobrepeso, esto acaba generando serias consecuencias en la pisada lo que puede derivar en daño en las articulaciones, lo que se sumaría a la inflamación que estas ya suelen poseer debido a esta enfermedad.

El sobrepeso es uno de los grandes problemas del siglo XX, cuando esta situación se une a una problemática compleja como la fibromialgia los resultados se tornan más complejos de tratar. El peso que se deriva a los pies, sumado a los dolores articulares y musculares de la enfermedad provocan una gran sobrecarga, que llega a deformarlos y lastimarlos.

Problemas en el talón de Aquiles

Problemas en el talón de Aquiles, sumadas a la inflamación y a la mala postura al andar que se tiene a veces debido al dolor, provoca que estos tendones estén tensos y molesten más de lo normal.

Cuando se padece fascitis plantar

La fascitis plantar es un problema relacionado con los músculos, y cuando el dolor es más intenso puede llegar a ser muy limitante. Si se padece esta afección unida a la fibromialgia las molestias suelen ser mayores imposibilitando a la persona a hacer un día normal cuando tiene un brote o provocando que la recuperación sea más lenta.

El tratamiento para aliviar esta sintomatología es en ocasiones meticuloso, por lo que es necesario acudir a un podólogo a que evalúe situación.

Dolor en el espolón

El síntoma principal del espolón es el dolor que se siente en la parte interna del talón en forma de pinchazos. Al crearse el espolón no produce dolor inicial, pero sí puede provocar la irritación de tejidos que lo rodean. Cuando esto se suma a los dolores de la fibromialgia se inducirá una mayor irritación que irá unido a la mala posición que se tiene al andar.

Sedentarismo debido al dolor

Cuando el dolor se agudiza y ataca a las articulaciones, sobre todo aquellas que están en los pies, esto provoca que las mujeres (y hombres) decidan dejar de moverse debido al dolor que padecen, provocando que tengan una vida más sedentaria y por tanto aumenten de peso, lo que conlleva un aumento del estrés en los pies.

Todo esto acaba afectando a la calidad de vida que llevan la mayoría de las mujeres que padecen fibromialgia y que además padecen alguna patología en los pies como la que se ha podido mencionar anteriormente. Debido a todo lo anterior, se comienza a padecer insomnio por el dolor e incluso fatiga crónica, depresión o ansiedad. 

Por ello, si padeces fibromialgia y alguna afección en los pies, acude a un podólogo profesional que pueda trabajar contigo para ayudarte a paliar los dolores o a hacer que estos se suavicen, dado que ellos podrían ser motivo para dificultar una vida saludable.

Personas mayores: problemas en los pies

Las personas mayores suelen padecer muchos problemas en los pies, debido al paso del tiempo y al poco cuidado que han podido prestarles durante sus años de vida. La mayoría se queja de diferentes dolores en los pies, lo cual suele ser más común en mujeres. La artritis, la obesidad o las enfermedades cardiovasculares juegan un papel muy negativo en la salud de los pies.

Como se ha comentado en post anteriores, los pies son de las partes del cuerpo que más agravios padecen, debido a que son los encargados de sostener el cuerpo todo el día. Al pasar la vida esto es sumativo, y tanto el cansancio como las diferentes dolencias dejan secuelas en los pies de las personas mayores.

Llegados a cierta edad es muy importante hacer diferentes chequeos de manera regular  para controlar y prevenir las diferentes patologías que afectan a los pies a esas edades. Si usted es una persona mayor (o está a cargo de una) los profesionales de Podología Elena García le aconsejamos que vayan al menos 1 vez cada 40 dias para realizar un chequeo con un podólogo de confianza, para prevenir cualquier problema.

Por qué surgen problemas podológicos en personas mayores

A continuación se analizan las causas más comunes que suelen provocar problemas podológicos en las personas mayores:

Por la piel

La piel de las personas mayores suele estar más seca y endurecida. Su capacidad sensorial se ha reducido por lo que en ocasiones no perciben la presencia de heridas o rozaduras. Esto generalmente  conlleva a que no las traten a tiempo, aumentando el riesgo de que puedan agravarse los problemas.

Los pies aumentan su tamaño

Con el paso del tiempo los pies aumentan de tamaño, e incluso, en algunos casos, llegan a deformarse, lo que provoca que lleguen a necesitar calzado específicos para no sufrir daños. Estos deben ser adquiridos en una ortopedia o tienda especializada en calzado para pies delicados

Problemas circulatorios

Los problemas circulatorios afectan a cualquier persona, pero lo cierto es son más frecuentes en las de avanzada edad. Con el tiempo la sangre deja de llegar adecuadamente a las extremidades del cuerpo, entre ellas a los pies. Ante esta circunstancia, cualquier herida puede ser peligrosa dado que puede llegar a gangrenarse.

Es importante acudir siempre a especialistas para revisarlas ya que así el problema no se hará mayor. Por eso muchas personas mayores acuden al podólogo a cortarse las uñas de los pies, para no hacerse ninguna herida.

La diabetes

La diabetes es una enfermedad común entre los mayores de 60 años; una de las más peligrosas y con peores consecuencias en los pies.

La diabetes tiene como consecuencia negativa, si no se cuida con regularidad, la posible amputación del miembro (sobre todo dedos de los pies). La diabetes debe estar muy controlada por el médico, para que no afecte fatalmente al cuerpo.

Sobrepeso y sedentarismo

El sobrepeso afecta de manera muy negativa a los pies debido a que los obliga a soportar más peso del que deberían. Por ello es mejor llevar una vida activa con un peso más equilibrado, que evite al pie sufrir tantos daños a largo plazo.

Para evitar el sobre peso y demás dolencias derivadas de él, los profesionales recomiendan a las personas ya mayores a que se mantengan activas, realizando deportes o actividades suaves como andar..

Problemas de higiene

El exceso de sudor debido a un calzado inadecuado, hace proliferar los hongos en los pies. Además, la falta de higiene o la dejadez hacen que aparezcan problemas que pueden afectar seriamente la salud de los pies.

Uñas maltratadas.

Las uñas encarnadas y los hongos pueden ser problemas que a la larga generan infecciones difíciles de tratar.

Por eso mantener unas uñas bien cortadas y bien valoradas es superimportante. 

Calambres en los pies: ¿cómo prevenirlos?

Como ya se ha mencionado en otros artículos del blog, los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren, debido a la presión que se ejerce sobre ellos a lo largo de día. Debido a esto, en ocasiones, cuando se está caminando por la calle, descansando en casa, o haciendo algún deporte, comienzan a aparecer calambres (algo parecido a un pinchazo).

Los calambres según la RAE: “son una contracción muscular involuntaria, dolorosa y de poca duración”. Es decir, lo que ocurre es que el músculo se contrae de manera abrupta, lo que puede durar hasta varios minutos.

En la mayoría de los casos los calambres en los pies no son un problema excesivamente grave, pero sí una forma continuada de padecer dolor que provoca ciertas limitaciones. Además, si se presenta de manera continuada, se debe acudir a un especialista como los de Podología Elena García para que allí realicen un estudio del motivo de esta afección.

Causas de los calambres en los pies

Los calambres, como hemos comentado, son muy frecuentes en muchas personas, sobre todo cuando se ha realizado una actividad física durante un largo periodo o se ha estado de pie a lo largo del día o de la noche.

Las causas por las que se pueden producir calambres en los pies pueden variar y a continuación se analizarán aquellas que se debe tener presentes para que este problema no se prolongue o se agrave.

Deshidratación

Suele aparecer en deportistas debido a la pérdida de líquido, ya que bajan los minerales como el potasio o el calcio. Cuando esto sucede suelen producirse espasmos musculares y en casos más extremos se llegan a producir lesiones de carácter grave.

La deshidratación puede producirse también cuando el usuario consume demasiados diuréticos, por los que se producen diarreas frecuentes en las que se pierden minerales y nutrientes.

Utilización de calzado estrecho

Cuando los pies están sometidos a una gran presión debido al calzado, la musculatura y la zona vásculo-nervioso se encuentran sometidas a una gran presión, lo que puede provocar la aparición de calambres. Si el uso de este tipo de zapatos se prolonga en el tiempo este problema puede generar una patología como el Neuroma de Morton.

Esta patología tiene como síntoma los calambres crónicos en los dedos de los pies, si estos comienzan a suceder lo mejor es acudir rápidamente a un especialista para que realice un diagnóstico.

Durante los meses de embarazo

Durante el embarazo las piernas y los pies se hinchan debido a los cambios hormonales y al aumento de peso. Todo esto hace que la circulación sea más lenta, lo que puede provocar calambres en los pies.

Para ello es aconsejable realizarse masajes, dar paseos con un calzado cómodo e intentar descansar con los pies en posición inclinada para mejorar la circulación y evitar así la hinchazón.

En función del tipo de pisada

Una mala pisada puede llegar a generar problemas como los calambres. Por ello es importante realizarse un estudio biomecánico de la pisada en un centro especializado, para así prevenir patologías que pueden llegar a provocar serios daños en rodillas, espalda o caderas.

Otros problemas adjuntos

Otros factores relacionados con la salud podría provocar la aparición de calambres. Las personas que sufren diabetes, hipotiroidismos o insuficiencia renal entre otras tienen más riesgos de padecer esta patología.

Además el abuso del alcohol o las contraindicaciones de algunos medicamentos también pueden generar este problema, por lo que se debe comentar cualquier duda a un especialista antes de comenzar o dejar una medicación.

Consejos para mejorar esta situación

Como ocurre con la mayoría de los problemas relacionados con la salud, el mejor remedio es una prevención.

Es necesario llevar siempre un calzado adecuado a cada pie, el cual tenga la anchura suficiente para que los dedos estén cómodos y no se sientan prisioneros. También es importante realizar alguna actividad física de manera regular, pues ayuda a activar la circulación y coger musculatura.

Es necesario hidratarse con regularidad, sobre todo si se practican deportes. El agua es la mejor aliada, pero en ocasiones ingerir bebidas ricas en electrolitos ayudará a una hidratación más rápida. Y lo más importante después de una larga jornada en la que hay que estar mucho tiempo de pie, es necesario utilizar cremas refrescantes, estirar bien y poner los pies inclinados para descansar adecuadamente.

Calzado de invierno: Cómo elegirlo

Llega la nueva estación y con ella el cambio a calzado de invierno. Poco a poco se guardará la ropa de verano y se sustituirá por una más abrigada; lo mismo ocurrirá con los zapatos y las sandalias, que quedarán relegadas por modelos cerrados y más abrigados.

Tras el buen tiempo es muy probable que los pies no estén tan cuidados como deberían, dado que el sol, el calor, las piscinas y las sandalias hacen que los pies sufran un mayor desgaste en los meses de verano. Por ello, una vez se vuelve a la rutina, es bueno empezar a cuidarlos de nuevo y acudir a un especialista como los de Podología Elena García para hacerse una revisión.

El calzado a elegir dependerá del uso que se le vaya a dar. Si se necesita un calzado de oficina, por ejemplo, hay que priorizar la comodidad antes que el abrigo, ya que se va a estar cubierto la mayor parte del día, todo lo contrario si se trabaja o se pasa mucho tiempo en el exterior.

Por ello antes de elegir un calzado para esta nueva temporada, hay que hacer un balance entre los que se tienen y los que se necesitan. En función de ello deberá elegirse un formato u otro, para conservar los pies sanos durante todo el año.

Consejos para elegir un calzado de invierno

Una vez que se haya decidido para qué va a ir destinado el calzado de esa temporada, se deben tener en cuenta una serie de factores, entre ellos, que los dedos tengan suficiente espacio y libertad de movimiento.

A continuación compartiremos una serie de consejos a tener en cuenta a la hora de adquirir un calzado de invierno:

Evaluar la suela del zapato

La suela debe proporcionar estabilidad y no ser deslizante. Las suelas que tienen cierto grosor amortiguan el impacto cuando se camina y ayudan a disipar las cargas. La mejor opción para todo el mundo es optar por suelas de goma o de materiales sintéticos, ya que tienen más capacidad de amortiguación que las de cuero. Esto hace que el impacto en las articulaciones sea más suave.

Elaborado de materiales transpirables

El zapato debe ser de un material transpirable, como el cuero por ejemplo. Entre más naturales sean, menos daño harán al pie, sobre todo en la zona donde este va cubierto. La circulación de aire a la parte interna  evitará que se produzcan malos olores y sudoración excesiva.

Hay que tener cuidado con este punto, dado que en ocasiones hay materiales que se asemejan mucho a los naturales pero no lo son, por ello mejor leer las etiquetas explicativas antes de comprarlos, ya que así se evitarán disgustos y futuros daños en los pies.

Flexibilidad

La parte delantera de los zapatos (la puntera) debe ser flexible para que las articulaciones puedan realizar un movimiento cómodo y sin presión. Si el calzado es para niños, es muy importante que la puntera sea flexible y la parte que sujeta el talón y el tobillo sea más rígida, ya que de esta forma se evitarán lesiones y malas pisadas.

La altura del tacón o plataforma

Lo ideal es que la altura no supere los tres centímetros. El pie de un adulto reparte todo el peso del cuerpo a través del pie y es el talón el que más carga se lleva. Cuanto mayor sea la altura del tacón, mayor será el peso que la parte delantera tendrá que soportar, lo que puede llegar a producir metatarsalgia si se abusa de zapatos con mucho tacón; es algo que suele hacer las mujeres en el día a día, sobre todo si trabajan de cara al público o en oficinas.

Cuidado con las hormas

Hay que evitar las hormas estrechas que dejan el pie encarcelado, tales como los de puntas afiladas, que quedan muy bonitas pero que además de dolorosas, son peligrosas para la salud de los dedos, ya que pueden generar los tan famosos juanetes. Esta malformación, en algunos casos, dura toda la vida.

Y si se usa plantilla

Si se usan plantillas personalizadas, lo recomendable es elegir un zapato donde esta pueda ser introducida y extraída con comodidad para facilitar así el uso. Las plantillas deben ser usadas con regularidad, por eso el zapato elegido para ella deberá ser el más usado en el día a día.

 

Mantenimiento de los pies de un runner

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Los beneficios que aporta el deporte al organismo, tanto a nivel físico como emocional, son innumerables. Pero aun así, es necesario cuidar ciertos aspectos de la salud para poder realizar ejercicio de una manera óptima. Entre las zonas que más atención debe recibir el cuerpo cuando se está practicando un deporte están los pies. Los pies de un runner son el medio más valioso, y  conseguir el máximo rendimiento deben estar sanos.

Los corredores sufren mucho problemas en los pies a largo plazo, y más si no reciben la atención que necesitan. Esto se debe a que el running es un deporte de alto impacto, que repercute seriamente en la salud de los pies, pues deben soportar todo el peso multiplicado durante la carrera.

Problemas más comunes en los pies de un runner

Los corredores suelen sufrir lesiones con cierta frecuencia, al igual que cualquier deportista de alto rendimiento. Los problemas que más frecuentemente pueden darse en corredores por motivo de la práctica deportiva son los siguientes:

  • Dolores en el talón: es sin duda una de las molestias más comunes que tiene los corredores. Dicha dolencia se conoce como fascitis plantar. Es una patología muy incómoda y puede llegar a producir una leve cojera al andar debido al dolor.
  • Aparición de juanetes: los juanetes pueden ser de dos tipos, los que afectan al dedo gordo del pie, o al quinto metatarsiano (juanete de sastre).
  • Dolor en la zona anterior del pie: dolor que se produce en el antepié (entre las falanges de los pies y el tarso). Este dolor es notable y suele molestar mucho a los corredores durante la carrera.
  • Dedos en forma de garra o martillo: esto puede ser muy molesto y llega a producir problemas de salud.
  • Problemas en las uñas, hematomas, uñas encarnada, cambios de coloración.

Si se es corredor habitual es necesario acudir a un especialista, como los de Podología Elena García, para realizar revisiones periódicas y solventar así cualquier problema que pueda surgir con el tiempo. Y es que cualquier dolencia que no sea tratada correctamente puede derivar en un problema de salud mayor que impida al corredor practicar este deporte con regularidad.

Cómo solventar los problemas de los pies de un  runner

Como se ha dicho en el párrafo anterior es necesario acudir a un podólogo de confianza, ya que ellos serán los encargados de realizar los estudios necesarios a la vez que alivian las patologías:

Realizar un estudio de la pisada

La clínica de Elena García tiene a disposición del usuario un servicio integral para realizar el estudio completo de la pisada y así evaluar, por ejemplo, qué modelo de zapatillas deportivas necesita o si es necesario hacer algún tipo de plantilla para amortiguar la pisada.

Todo esto puede parecer una obviedad, pero la mayoría de las personas que corren en la actualidad pasan por alto este punto hasta que el daño se ha producido, por lo que luego el proceso de recuperación es más largo.

Elegir el calzado adecuado

Cada pie y pisada es diferente, por ello elegir un calzado que se adapte a las características individuales de cada deportista es muy importante para prevenir posibles daños. En esto los  estudios de la pisada aportan información clave.

Aunque en algunos locales especializados ofrecen asesoramiento acerca de los calzados deportivos, estos lugares no son los más indicados, ya que su formación y especialización no gira entorno a la salud de la persona si no a la venta de productos, lo mejor es acudir a un podólogo especializado en deportes.

Mantenimiento de uñas para runners

Un fallo muy frecuente, tanto en deportistas como en usuarios habituales, es el de no cortarse las uñas de los pies de manera correcta, lo que a corto o medio plazo genera serios problemas, como la denominada “uña encarnada”.

Las uñas de los pies de un runner deben cortarse con una forma específica, y es que cuando se corre el pie sufre muchos roces y los dedos son los que se llevan la peor parte. Si las uñas no se encuentran sanas y bien alineadas pueden surgir lesiones graves en ellas y en los dedos que a largo plazo supongan el tener que ir semanalmente a un podólogo para curar los daños.

 

Pies planos

Los pies planos son aquellos que presentan una bóveda plantar con menos altura o menos pronunciación de lo normal. Esta patología suele ir acompañada de un aumento de la anchura de la zona del medio-pie, lo cual se debe a la caída del arco de la zona interna.

Este tipo de formación suele ocasionar molestias a las personas que lo padecen, por ello es necesario acudir a un especialista como los de Podología Elena García para que puedan realizar un estudio y así evitar que a lo largo de su vida y su desarrollo el paciente sufra dolor o molestias.

En este artículo pretendemos analizar y resolver cualquier duda que pueda tener un usuario con este tipo de patología, pues si no se trata adecuadamente puede tener serias consecuencias en el desarrollo.

¿Qué se considera pies planos?

Lo denominado como pie plano es un descenso de la bóveda plantar que se origina cuando se tiene menos arco del habitual y, por lo tanto, el eje del pie cae hacia dentro.

 

Sintomatología de pies planos

Además del aspecto que suele apreciarse, en el que hay menos arco de lo normal, existen otros síntomas que pueden estar indicando que se sufre esta afección:

  • Dolor en la musculatura de la zona interna de la pierna: se produce tendinitis, ya que el pie cae hacia dentro y trabaja forzadamente.
  • Molestias en el dorsal del pie: los huesos de esta zona se pellizcan por la mala postura y esto produce picos artríticos.
  • Cansancio al estar de pie quieto. La persona con pie plano sintomático necesita estar apoyado sobre algo cuando pasan un rato de pie sin moverse o sentarse. Para ellos estar de pie, es un horror por la fatiga que se crea.

Las causas de esta problemática son difusas, pero se debe entender que si aparece sintomatología se debe acudir a consulta para tratar este problema podológico, que la mayoría de las veces se trata con plantillas y la calidad y funcionalidad del paciente cambia exponencialmente.

El pie plano viene dado “de fábrica” en niños, la afección puede darse de igual manera entre chicos y chicas, sin variaciones en el género. 

Por el contrario, en la edad adulta suele haber un porcentaje mayor entre mujeres a las que se les aplana el pie sobre todo tras el embarazo o la menopausia. Esto se debe a que los ligamentos se relajan y hay más probabilidad de que el pie tienda a aplanarse. Por este motivo es necesario revisar la pisada durante el embarazo y la menopausia.

Cuando la mujer pasa por este proceso hormonal y aparece la sintomatología de pie plano; 

  • el pie crece de medio número a un número.
  •  Aparece una falta de energía para moverse, puesto la musculatura que se encarga del movimiento del cuerpo se tiene que encargar del sosten del sistema ligamentoso, con lo que se crea una fatiga crónica muscular por ese trabajo que no debería hacer el músculo sino el ligamento.

Si esto ocurre, tratando el sostén de la bóveda plantar con una plantilla, se acaba la fatiga y la persona vuelve a su vida habitual sin sentirse exhausta.

 

También puede darse en el caso de un adulto que, tras padecer algún problema, desarrolle un pie plano debido a la disfunción tibial posterior. Eso significa que el músculo que sujeta el arco deja de ser funcional y provoca que este se deforme.

Cómo tratarlo

Como ya se ha comentado, en los niños es bueno hacer un buen diagnóstico para que pueda corregirse con ejercicios de potenciación. Cuando los niños son así de pequeños se realizan estas acciones con el fin de corregir a largo plazo toda la sintomatología derivada de tener los pies planos.

Por el contrario, cuando esta afección se empieza a tratar cuando ya son adultos, lo más importante es hacer una plantilla personalizada que minimice los daños ya padecidos y que le dé buena calidad de vida al usuario que la lleva.

Los tratamientos que se realizan siempre deben ir acompañados de una terapia de ejercicio compuesta por estiramientos y potenciación. Como último recurso siempre queda la cirugía, pero que solo es aconsejable en casos muy concretos y específicos.