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Etiqueta: sin poder salir de casa más que para comprar comida

¿A qué se debe el dolor de rodilla?

Las articulaciones son las zonas del cuerpo que más sufren y a la vez las menos consideradas. Cualquier problema o mal hábito afecta a las diferentes articulaciones, que acaban dañadas y generando dolor crónico con el paso del tiempo. Esto es lo que ocurre con las rodillas, que sufre de manera indirecta el abandono del cuidado de los pies. El dolor de rodilla y los pies están intrínsecamente relacionados, es habitual que los problemas de los pies acaben afectando de manera negativa a las rodillas.

Las rodillas y los pies son los encargados de soportar todo el peso del cuerpo, y los malos hábitos o posibles enfermedades que estos tengan se verán irremediablemente reflejadas en las rodillas. Y es que con el paso de los años es habitual que aparezcan algunas dolencias o patologías debido al envejecimiento y el desgaste en general de los huesos y los músculos. Como se ha comentado, es posible que estas dolencias que se padecen en la edad adulta tengan su origen en alteraciones que no han sido tratadas años atrás o durante el desarrollo.

El dolor de rodilla afecta a 8 de cada 10 personas menores de 40 años. Esta es una patología muy frecuente y una de las causas más comunes por las que se visita a un especialista, ya sea traumatólogo o podólogo. Es por ello que profesionales como los de podología Elena García insisten a la población a que acuda a un profesional, ya que en muchas ocasiones este problema viene generado por un mal tratamiento en la pisada del pie.

Causas del dolor de rodilla (gonalgia)

Cuando los profesionales hablan de gonalgia hacen referencia a un concepto muy amplio, pues son muchas las causas que pueden producir un dolor de rodilla. A continuación se hablará de los motivos más comunes que pueden derivar en este dolor.

Rotura del ligamento cruzado anterior

Se trata de una lesión muy común que suele producirse frecuentemente en los deportistas y ocasiona un intenso dolor, hasta el punto que limita la vida deportiva y cualquier actividad de movilidad por parte de quien la padece. Para disminuir la gravedad es fundamental llevar a cabo un tratamiento temprano, de lo contrario se estaría poniendo en peligro la salud de la rodilla y corriendo el riesgo de que los tratamientos puedan ser más complejos, largos y agresivos.

Lesiones en el menisco

El menisco es el “talón de Aquiles” de la rodilla, y suele traer muchos problemas. Cuando este se lesiona, el paciente sufre un dolor muy fuerte, lo que le provoca una limitación casi total de la movilidad de la articulación. En casos avanzados, la rodilla se inflama y el tratamiento en ocasiones suele ser la cirugía, aunque en la actualidad existen otros métodos para fortalecerla.

Debido al padecimiento de artritis reumatoide

Se produce una grave inflamación que puede dañar las articulaciones de la rodilla. Para poder realizar este diagnóstico es necesario analizar el líquido sinovial, que permitirá confirmar si existe factor reumatoide positivo. Si esto es así, habría que comenzar con diferentes tratamientos de manera inmediata.

Malformación de rodillas en forma de X

Al nacer, es habitual que los bebés tengan las piernas arqueadas hasta que cumplen 1 o 2 años. El problema es cuando algunos niños mantienen esta morfología a lo largo del tiempo, llegando incluso a conservarla hasta la edad adulta. Esto puede llegar a generar una deformidad que cause dolores en las rodillas de manera prolongada.

Mala pisada

Por desgracia, muchos profesionales, e incluso pacientes, no barajan a tiempo la posibilidad de que el origen del dolor de rodilla esté dado por una mala pisada, que también puede generar dolor de cadera o de espalda. Sin embargo, en Podología Elena García en Granada atienden con frecuencia a pacientes que padecen dolores de rodilla causados por una marcha errática. Esto puede darse tanto en personas comunes como en deportistas de élite.

¿Cómo solventarlo?

Realizarse un estudio de pisada es una forma efectiva de determinar si el paciente pisa de manera correcta. Además, este estudio no solo beneficiará y ayudará a evitar los dolores de rodilla, sino que ahorrará  muchos más problemas de salud a largo plazo.

 

Cómo hacer deporte en el proceso de desescalada

España lleva dos meses ya en estado de alarma, y desde hace algunas semanas se comenzó el proceso de desescalada, en el cual se permite a los usuarios poder salir a pasear o a hacer algún tipo de deporte al aire libre durante un tiempo determinado. Como era de esperar, muchas personas han salido a la calle con una gran necesidad de moverse, de pasear o hacer algo de ejercicio.

Aunque el proceso de desescalada va a ser largo, por suerte ya se puede salir a hacer pequeños paseos, los cuales están divididos por edad y franja horaria para evitar que las personas más vulnerables estén expuestas. Este nuevo paso se ha recibido con mucha alegría, ya sea por deportistas habituales como por aquellos que buscan ejercitarse ahora un poco. El problema viene dado cuando después de muchos meses de parón y en algunos casos años de inactividad deportiva se comienza a hacer deporte de alto impacto sin ningún tipo de consciencia.

Cuando esto ocurre se pueden producir diferentes lesiones, sobre todo en los pies, los grandes olvidados del cuidado corporal. Pocos usuarios suelen realizar calentamientos de pies antes de comenzar a hacer ejercicio, y menos aún estiran bien al terminarlo. Por ello, esta nueva ola de deportistas aficionados va a conllevar un gran número de personas con algunos daños o dolores.

Los profesionales como los de Podología Elena García en Granada se encuentran muy preocupados ante esta situación, pues temen que, en un afán de volver a activarse, los usuarios acaben haciéndose más daño aún. Por lo tanto, los podólogos estamos realizando un listado de consejos para incorporarse al proceso de desescalada sin padecer daños en la musculatura o en los tendones.

Proceso de desescalada: fases para empezar a hacer deporte

Las reglas del juego han cambiado, ahora salir a correr al aire libre no siempre es la opción más segura y saludable debido a la posibilidad de contagiarse de coronavirus. El COVID-19 se propaga a través del aire, por lo que es necesario llevar medidas de seguridad y aplicar ciertas reglas para evitar el contagio, que se sumarán a aquellas necesarias para realizar actividad física sin sufrir ningún percance.

Mantener las medidas de seguridad del gobierno

El perímetro de seguridad entre los corredores debe ser de 10 metros, debido al ritmo respiratorio de las personas cuando practican deporte y que puede dejar un rastro en el aire. Es importante no tener contacto con ningún deportista, ya que la mascarilla no suele ser aconsejable cuando se practica ejercicio, por ello mantener la distancia de seguridad de 10 metros si se corre y 4 o 5 metros si se anda de manera imperiosa.

Retomar la actividad suavemente

Una premisa a tener en cuenta es que, después de un periodo de cuarentena prolongado, es normal haber perdido algo de fondo físico, sobre todo al correr, caminar o montar en bici. No es aconsejable retomar la intensidad en el mismo punto en el que se dejó antes de comenzar el estado de alarma. Es mejor empezar los primeros días con tiempos más bajos, menos kilómetros corriendo y menor intensidad, de esta forma se evitará sufrir daños y ataques de asfixia.

Estirar antes de empezar

Si se va a salir ya sea a caminar, a correr o montar en bicicleta, es necesario realizar una serie de estiramientos antes de salir para calentar un poco las articulaciones y la musculatura. No es necesario que sea muy intenso, solo para activar aquellas partes del cuerpo que más van a trabajar durante el paseo. Incluso aunque se haya estado entrenando en casa durante las semanas de encierro, hay que concederse una tregua e ir trabajando el cuerpo poco a poco ahora que puede salir a la calle.

Busca la mejor zona

Los profesionales recomiendan intentar buscar la posibilidad de realizar los primeros entrenamientos en una superficie de tierra, ya que aporta más amortiguación de cara a las articulaciones. Hay que actuar con prudencia, ir a una intensidad moderada, hacer paradas para descansar si fuese necesario y estirar al terminar, lo cual hará que se relaje la musculatura y se evitan posibles daños.

Si tienes dudas sobre cómo comenzar a hacer deporte sin dañar tus pies, consúltalo con una llamada con tu podólogo de confianza, él te ayudará.

Diferencias entre correr en cinta y correr en el exterior

La cuarentena ha obligado a modificar una gran cantidad de actividades, entre ellas el deporte. Este ha pasado de ser realizado en un gimnasio o en la calle a hacerse en casa, lo cual altera los entrenamientos y la forma de mantenerse activo. Muchos usuarios tienen la suerte de contar con material deportivo en casa, como pesas, bicicleta, elíptica o cinta de correr, lo que les beneficia a la hora de estar activos.

Ahora estos elementos se utilizan de manera más regular para hacer deporte, mantenerse en forma o estar simplemente algo activos. En este caso se va a analizar el cambio que supone correr en cinta en vez de en la calle para los pies y el cuerpo. La gran mayoría de runners han cambiado la calle por la cinta, y es necesario que conozcan las diferencias que hay a la hora de caminar por ella.

Por el confinamiento, ya no se puede salir a la calle y tener la vida activa que muchos tenían, ni ir al gimnasio ni hacer deporte al aire libre. Por ello, realizar ejercicio en casa se ha vuelto para muchos una obligación o al menos una necesidad para mantener el cuerpo en funcionamiento. El deporte es una gran herramienta para mantener la calma, no perder los nervios y activar las endorfinas, que favorecen al bienestar general.

Diferencias entre correr en cinta y correr en el exterior

Si eres de las personas que ha desempolvado su cinta de correr para estar activo esta cuarentena o para no perder el fondo ganado durante todo este año, este artículo de los profesionales de Podología Elena García en Granada analiza las dudas que pueden surgir ante tales diferencias. No es lo mismo correr en una cinta que hacerlo en el exterior por diferentes motivos que se esclarecerán a continuación:

Mayor activación al correr en el exterior

Correr en el exterior provoca una mayor activación en los músculos, en contraposición a si se corriera en una cinta. Esto se debe a que cuando se corre en una cinta los músculos extensores de la cadera, los gemelos, la rodilla y sobre todo los músculos de los pies no realizan apenas actividad debido a que el tapiz rodante es el encargado de impulsarlos.

Si solo se corre en cinta, los músculos pueden llegar a debilitarse, pues hacen pocos movimientos. Todo lo contrario ocurre cuando se corre por la calle o el campo, que se tiende a trabajar mucho más la musculatura de la zona. Una lesión frecuente que suele darse en personas que solo corren en cinta es la periostitis tibial. Esta condición se debe a un exceso de trabajo del músculo tibial anterior.

Correr en cinta es más cómodo que correr en la calle

Debido a la menor implicación muscular, a la que se ha hecho referencia en el apartado anterior, se produce un menor gasto calórico, poco pero menor, un 5 %. También sucede que las fuerzas de fricción que se genera entre el pie y el asfalto o la montaña se reducen a cero; por lo tanto, correr en la cinta es mucho más cómodo.

La cinta permite hacer intervalos

La cinta permite hacer una graduación de la intensidad a la que se desea correr, algo positivo y a su vez negativo. Facilita el ir siempre a un mismo rito pero a su vez hace que el cuerpo se acomode a esa situación.

Es por ello que la ingeniería siempre busca nuevas formas de paliar lo que la naturaleza solo puede otorgar al ser humano. De esta forma, se han creado cintas de correr curvas, que asemejan el correr al de la calle desde un punto de vista mecánico y fisiológico.

Así, actualmente contar con una máquina de correr es una gran suerte, y aunque en otros momentos no se debería abusar de ella, ahora mismo supone una gran ventaja, ya que permite al usuario estar activo durante la cuarentena. Para paliar los posibles daños que pueda causar, lo ideal es andar descalzos de manera frecuente, y realizar ejercicios para mantener los pies fuertes y sanos durante los días de confinamiento, en los que por desgracia poco se anda.

Cómo aliviar los pies cansados durante la cuarentena

Aunque la sociedad esté en plena cuarentena, sin poder salir de casa más que para comprar comida, medicamentos, trabajar en lugares específicos y acudir a alguna urgencia médica, los problemas de salud siguen causando malestar en las personas, aunque estos no sean “graves”. A causa de que los pies siempre son los grandes olvidados, esas molestias que se tenían ahora pueden incrementarse o nacer nuevamente.

El problema es que ahora solo se puede acudir a un especialista si es por un problema urgente o grave, por lo nadie puede acudir a su centro de atención a solventar esos dolores o molestias que se padecen de vez en cuando y en muchos casos de manera crónica. Son tiempos complejos en los que muchas personas tienen que convivir con dolores, ya que no pueden acudir a su centro.

En este artículo se pretende dar algunos consejos generales para aliviar el dolor de pies simple, aquel que se tiene de manera crónica o que nace de trabajar mucho tiempo de pie, o por alguna sobrecarga al haber hecho alguna actividad deportiva en casa. No se pretende sustituir a un profesional, de hecho, si tienes duda llama a tu podólogo de confianza Elena García en Granada.

Desde casa no se pueden realizar tratamientos intensos, solo algo paliativo para mejorar la calidad de vida del usuario durante el encierro. Pues hay que tener en cuenta que la mayoría de las personas que están trabajando en la actualidad son personal sanitario, trabajadores de supermercados, de fábricas o repartidores. Casi todos ellos pasan muchas horas de pie, caminando o estáticos, en jornadas muy intensas, lo cual provoca muchos dolores, no solo físicos sino también emocionales, lo que aumenta la sobrecarga muscular.

Aliviar los pies cansados durante la cuarentena

Estos consejos son básicos y no sustituyen la atención de un profesional, pero sí pueden ayudar durante estas semanas de tensión en las que no se puede acudir a ninguna parte. Por ello, si te hallas en esta situación puedes seguir alguno de estos consejos para aliviar esa tensión y ese dolor que está siendo muy molesto, o también puedes realizarlo como un cuidado más de tus pies, para prevenir o disfrutar del momento:

Elevar los pies

Es un tópico, pero cuando se tienen los pies cansados, elevarlos cuando se está tumbado es una postura que favorece de manera considerable la circulación de la sangre y por lo tanto alivia el cansancio y la pesadez. Siempre que se note alguna molestia, es bueno descansar con ellos en alto, para así mejorar la presión y sentir una relajación mayor.

Baños en los pies

Los baños con alternancia entre frío y calor ayudan a aliviar el dolor. Tomar un par de barreños, llenarlos con agua tibia y agua fresca e ir introduciendo los pies poco a poco en ellos de manera alterna beneficia a la congestión de los pies. Si además le añadimos sal al agua que se utiliza el beneficio será aún mayor.

Masajes e hidratación de pies

Los masajes, mejor si te los puede aplicar un familiar, si no pues uno mismo debe ser el encargado. Para aliviar la planta de los pies es bueno masajearlas, así se conseguirá que se relajen las estructuras y se alivie el dolor.

Cómo dar un masaje:

  • Pasar los pulgares desde el talón hasta los dedos ejerciendo cierta presión.
  • Usar los nudillos para movilizar las articulaciones de los dedos.
  • Utilizar crema apta para pies para que el masaje sea placentero, pues el deslizamiento de manos es primordial para ello.
  • Y, al finalizar, aplicar un poco de crema específica para inflamaciones, de esa manera ayudará a disminuir el dolor y la inflamación.

Realizar estiramientos

En un artículo anterior se comentó cómo realizar ejercicios para fortalecer los pies, pues estos sirven también para mantenerlos activos y calientes. Acude a este post desde aquí, y podrás realizar unos buenos ejercicios de manera frecuente y sin necesidad de acudir a ningún centro, ya que con lo que haya en casa pueden hacerse sin problema alguno.

Si tus problemas son más serios y necesitas ayuda profesional, contacta con tu podólogo de confianza de manera telefónica y explica tu situación. Ellos te ayudarán.

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